Archive for the ‘Terrorismo’ Category

Chávez y su eclosión de la “Ley Habilitante” nazi.


               Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Con la eclosión prima, sucedió lo inimaginable para el dúo de disconformes que la crearon. Ambos, un par de personajes abigarrados, emergieron hecho trizas y lo peor, desilusionados, de entre los restos humeantes de la Primera Guerra Mundial (IGM)¹. Tras sacudirse el polvo, se miraron el uno al otro y constataron que estaban indemnes. Como que no les faltaba nada, decidieron dar un vuelco a sus vidas. Así es que, corriendo enero de 1919; Anton Drexler un mecánico ferroviario, cerrajero y poeta; en unión de Karl Harrer, un periodista conservador, fundaron en Münich el que denominaron “Partido Alemán de los Trabajadores” (Deutsche Arbeitarpartei o DAP). El DAP fue un movimiento etnicista y ultra nacionalista (völkisch), cuyos integrantes estaban tan confusos como indignados por la derrota de Alemania. Este movimiento político contaba apenas con unas decenas de miembros. Cuando éstos llegaron a 64, ya Adolph Hitler pastaba roñas junto entre ellos.
Hitler, un austríaco ex-cabo del ejército prusiano (condecorado con dos “Cruz de Hierro”, por su heroísmo en combate); en la pos guerra  fungía como soplón de los Servicios de Inteligencia del Ejército de la nueva República del Weimar, investigando actividades de los partidos y grupos socialistas y extremistas de esa época. Meses después, el 16 de septiembre de 1919, Drexler invitó a Hitler a militar en dicho partido. Desde poco antes, el candidato bisoño se sintió atraído hacia ese grupo, en ocasión de leer un panfleto tendencioso publicado por Harrer, “Mi despertar político” (Mein politisches Erwachen).

Pronto, considerando sus dotes de orador y de líder natural, Hitler escaló puestos hasta destacarse como el líder indiscutible del partido. En nada, propulsó del rápido aumento de la membresía del partido hasta varias decenas de miles, un verdadero portento en aquellos tiempos arremolinados por las pujantes tendencias socialistas europeas, una de las cuales integrada por los bolcheviques rusos, ya habían asaltado y apoderado de los centros vitales de la nobel República Rusa (la cual siguio al Gobierno Provisional tras la abdicación del Zar Nicolas III) liderada por Aleksandr F. Kérenski. Ya en el poder los bolcheviques implantaron el Terror Rojo, asesinando a diestra y siniestra a sus oponentes, incluyendo al Zar, toda la familia imperial y al perrito “Ortino“, la mascota del zarevich.
Con este botón de muestra, los integrantes del Consejo de Dirección del DAP entendieron claro las intenciones de los marxistas. En consecuencia, convencieron a industriales y comerciantes poderosos sumergidos en la reconstrucción de Alemania y el pago de sus indemnizaciones de guerra a Francia y otros países, a que suministraran fondos al partido y así crear fuerzas paramilitares semejantes a los Freikorps² gubernamentales los cuales habían casi eliminado a los  terroristas de la Liga Espartaco (Spartakusbund)³; de lealtad probada, para contener a los comunistas locales todavía activos. 
En el mitin del DAP de febrero 24, 1920 convocado por Hitler y Drexler, el primero expuso los 25 puntos de la plataforma programática del nazismo. Ese día, nació el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, NSDAP) o partido Nazi.
Los nazis, pretendieron mezclar el anti liberalismo, pangermanismo y antisemitismo con vistas a ganarse al lumpemhund proletariat –canalla proletaria– de las cervecerías wik. Durante su “prisión aterciopelada” tras el fracaso del putsch de Münich en Nov. 8, 1923 (igual sucedió a Fidel Castro –su émulo– en julio de 1953, con su fallido putsch en Santiago de Cuba), Hitler escribió gran parte de su obra “Mi Lucha” (Mein Kampf), vademécum clásico del nazismo. Ya para el 25 de febrero de 1925 fue elegido líder máximo del NSDAP, como “Führer de Alemania”. Hitler continuó tenaz ahora en un juego legal, participando en todas las elecciones.
El 30 de enero de 1933, tras obtener la mayoría parlamentaria es nombrado por el presidente Paul von Hindenburg, su enemigo político, Canciller Imperial (Reichskanzler). Ya en el poder, el 23 de marzo siguiente y utilizando un ardid conspirativo; hizo que el Parlamento (Reichstag) sumiso al tentetieso nazi, aprobara la poderosa “Ley para solucionar los peligros que acechan al Pueblo y al Estado” (Gezets zur Behebung der Not von Volk und Reich). Una ley de excepción con “carácter transitorio”, en consonancia con prácticas de los totalitarismos; cuyo espíritu los nazis violaron reimplantándola por siempre, hasta su derrota en 1945, a manos de las fuerzas de los  Aliados.
Para este enjuague jurídico, Hitler utilizó una falacia nombrada “Ley Habilitante” (Emächtigungsgesetz); un fantasma que le investía de poderes omnímodos. Esta distinción le fue brindaron en bandeja de plata por Franz von Papen y Ludwig Kass. La Ley Habilitante, facultaba al estado nazi (o lo que es igual, al Führer) a redactar, legislar y aprobar leyes de facto sin la anuencia del Parlamento. El filósofo y sociólogo alemán contemporáneo, Jürgen Habermas, definió el comunismo como: “fascismo de izquierda“, demostrando que las líneas paralelas están unidas desde el principio. La historia totalitaria del comunismo, indica que no se equivocó.
Luego no debe sorprendernos que en pleno siglo XXI un personaje de la jungla zurda y repleto de exotismos, Hugo Rafael Chávez Frías; tal ciboulette baturro y copycat por lerdo –se le rumora de su adoración de un paganismo obsesivo hacia el líder nazi–, hizo “l’eclosion d’un œuf culeco”  (la puesta de un huevo culeco) al imponer su versión tropical de la “Ley Habilitante” nazi para apuntalar su régimen totalitario.
Sucedió que por el vandemécum de este Zombie revivido, nadie se preocupó.
Es que tanto la armazón represiva como los herrajes ideológicos de esta nueva entelequia disparatada, los suministró otro líder fracasado, paladín en la nada cotidiana; el Dr. Fidel Castro Rúz. Éste, tan temprano como en enero de 1959 ya había implantado en Cuba su glosa de la Ley Habilitante, aumentada y corregida, contra la democracia cubana.
A manera de colofón, es inquietante recordar que con tal instrumento malévolo, Hitler inició el desastre que hundió a la Humanidad en la II Guerra Mundial y desató el Holocausto de los judíos europeos, entre otros genocidios. ¿Qué tienen en mente este par de pícaros? Sólo Dios sabrá.
© Lionel Lejardi. Enero, 2011
lejardil@bellsouth.net
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(¹)  Dolchstosslegende (o leyenda de la puñalada por la espalda), esgrimida por el gobierno y los generales para justificar la derrota.
(²)   Los Freikorps (Cuerpos libres o francos) eran grupos paramilitares surgidos desde el siglo XVII para combatir a los invasores de Alemania.
(³)   La Liga Espartaquista (Spartakusbund) fue un movimiento marxista de  Alemania durante la Primera Guerra Mundial (IGM). Fue fundado por Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo junto con Clara Zetkin. En diciembre de 1918, la liga se adhirió al Comintern y se retituló como Partido Comunista de Alemania (Kommunistische Partei Deutschlands, KPD). Enl 1 de enero de 1919, la Liga Espartaco y el KPD; imitando a los blocheviques; intentaron un putsch en Berlín, pero fueron derrotados por fuerzas del Partido Social Demócrata, el ejército y los Freikorps, a las órdenes del canciller Friedrich Ebert.  
 
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Intercambios académicos de autonomías por heteronomías


                           Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba.
¿Abominación mútua?
Los castristas nos aborrecen, pero sucede que nosotros los estadounidenses no los abominamos por igual, tal como se merecen. Ello, no es por indiferencia, candidez o falta de agresividad; ni siquiera por conmiseración; sino gracias a unos tipos estrafalarios desprendidos en racimos de la pantalla grande; enfundados en las sandalias inevitables; que tienen confundido su amor por el dinero, con el odio que profesan al gerōn pueril que les diluye sus boberías sesentonas, además de contaminantes.
Tal es y se comporta la troupeau salvaje (Caan, Duval, Murray, Penn, Glover y otros saltimbanquis de la acera zurda) representa un chiste de mal gusto para nuestra imagen norteamericana exterior, como cualesquiera de otras escenas montadas para ilustrar un juego ficticio entre adversarios reales. Con la edad, a veces, nos volvemos payasos.
Es la piedra filosofal que argumenta los esfuerzos tendentes a reanudar los intercambios académicos y otros; como la elaboración y venta de durofríos paleozoicos, repartidos en papel cartucho. Los estrategas münichistas que nos gastamos por acá, operan bajo el estigma de un modus fasciendi obvio en los totalitarismos y satrapías, tanto los viejos como los contemporáneos.
No se pretende envolver el asunto con el manto piadoso de la senectud temprana de estos personajes, puesto que tales arquetipos no diferencian con exactitud qué es derecha o izquierda en términos políticos o morales; valga que sí están enterados de aquello que les muestra distintos ante el público disforme del popcorn y las sodas obligadas en las salas cinematográficas.
De paso, ellos andan también en contra de aquello que la izquierda cantarina denomina el “bloqueo” a Cuba, que de inicio es embargo y no a los cubanos, sino a los hermanos Castro y sus secuaces. Esa tropa de mansos aparentes, disponen de distintos cuarteles generales, como es una madriguera, universidad o estudio fílmico a manera de morada; como el Laberinto de Pan, da igual el cuchitril.
Luego en nuestro caso, los participantes modelan piezas a integrarse dentro del paradigma general holográfico desdibujado por la Dirección de Inteligencia (DI) cubana. Es cierto también que allá abajo en La Habana –a 90 millas1, en 10 flat– se cambian globos por botellas. Porque tal es la esencia de los denominados “intercambios” académicos, por supuesto donde no se intercambia nada y que algunos insisten en patrocinarlos a veces por su propia cuenta (que siempre al final, es la del régimen), tal si fueran estrategias oficiales de nuestro gobierno.
Por ahí respira, aunque transpira mejor, el ala liberal de los intelectuales hollywoodenses trasnochados errando por la callejuela de “Conde Cañongo” en La Habana o el Ibo trasparente de Rodesia. Unos bichos semi raros odiadores de sus canas, que jamás han vivido bajo totalitarismos, salvo en las trancazones de sus cerebros zafios o las calideces simples, desvertebradas, en salones universitarios o de té verde.
Aquello de los globos y las botellas no es un chascarrillo, dado que en la realidad se trata de un bluff  extravagante que pace lánguido esperando el llamado del “Cazaratas de Hamelin”; el norteño clásico del jean y las botas vaqueras, sorprendentemente de una letalidad maravillosa, en cuanto se ponen bravos. Por su falta de contenido, esos tête-â-tête devienen citas para una especie de conciliábulos sixtinos repletos de sonrisas falsas, en realidad, muecas recicladas al estilo orwelliano como en la obra “1984.
Una llamada más propia de la apasionada Indian Love Call2 (Llamada de amor india), sin dejar de ser el brebaje eterno de belladona, mandrágora y beleño negro del cambia copas en la zarzuela bufa “Espérame en el suelo, vida mía“, obra maestra de los hermanos Castro.
Nos advierten que los zurdos habaneros, manipulan unos trapiches intelectuales que nunca surten guarapo, idéntico al que tampoco fluye de los intercambios académicos y faranduleros entre EE.UU y Cuba.
Debemos admitir que son banalidades entre otros biribirloques, propios de camerinos del Soho londinense. Se trata de los viejos funerales exhumados desde los 70 para reactivar puentes figurativos de una vía entre universidades y otras entidades menos elitistas, a veces cuevas del viejo barrio, claro, sin retornos del “menos allá para el más acá”.
Convienen tales somníferos en maniobras fracasadas antaño, devenidas hogaño fábulas de vacuidad desoladora. Las mismas que en los entes zurdos de la orilla sur (Cuba) generan expectativas alucinantes, ansiosos por dañar o escupir de alguna forma, a las entidades derechas de la rivera norte exitosa (EE.UU).
No hay intereses comunes o enyuntados posibles entre ambos polos, por simple disparidad ideológica; dado que en la orilla sur la volitúd autónoma de los individuos e instituciones, no existe ni en su forma más elemental.
De autonomías y heteronomías
La banda estrecha sin amplitudes de la nomenklatura manileña, fue arrojada en la charca donde pastan unos iguales que son más iguales que el resto de los otros secuestrados, y la cual es tildada como intelligenza habanera. Pero sucede que en el mundo real, tal banda sin amplitudes se encuentra supeditada a una omerta custodiada amorosamente por el ojo policíaco del Partido Comunista de Cuba (PCC).
Algunos hacen malabares y trucos mentales, imaginando ser la “oposición de izquierda”3 dentro de la  lobada zurda, a manera de ejercicio esotérico ejercido en público a la espera de que arriben los tiempos de cambios anunciados como las “Navidades del Chivo”. Mientras, en la rivera norte, la rampa que modela la voluntad es multivías y además,  es de autonomía absoluta y potestativa de todos y cada uno de los estamentos integrantes del mundo universitario. 
Pero da estupor el desconcierto de algunos cadres supérieure de nuestro patio en no entender la disimilitud, ya como categoría jerárquica pura, entre “autonomía” y “heteronomía“. Ello, sin abordar siquiera su esencia basada los altos principios éticos y morales y por su razón prima de ser, eminentemente los académicos. Luego, nos desconcierta que  estos cadres obnubilados por nadie sabe cuál melodía exótica, insistan en comprar y vender una y otra vez el mismo sofá del engaño. 
En la orilla sur pululan universidades heteronómadas donde se arman trampas papamoscas insalvables para nuestros académicos, unos pobres diablos inexpertos en escamotear huesos chatos en las tumbas izquierdista. Unos tipos en desvelo eterno porque sus allegados les enaltezcan como raros-distintos, no fogueados. Peor, sin hábitos ni experiencias en lidiar con profesionales de la intriga, pura gente de inteligencia, a la cual estos últimos braman por armarles la trampa del denominado “intercambio”.
El término “heteronomía”, recordar, lo acuñó Immanuel Kant quien definió que “en ella, la voluntad no está en función de los deseos del ser, sino en la voluntad de otros“. En ello consiste el meollo atípico entre ambas categorías, lo que al parecer es ininteligible para una buena cantidad de lobotómicos hobbyist inmersos en el no saber por voluntad propia, de nuestros ejemplares cultos. Como si a veces poseyeran un vandemécum gramatical sui generis, el cual les impide entender que en los EE.UU las universidades disponen de autonomía plena, mientras que en Cuba prevalece la heteronomía; o sea; la voluntad de otros, absoluta y dogmatizada por el PCC.
Allí es donde la autonomía es un animal de paladar raro incompatible con el pasto  totalitario y que ellos, por mandato divino y en calidad de templarios de la Orden de la Calavera original; están destinados a susurrarle a los comunistas incorregibles el Memento Mori (“Recuerda que morirás”), tal si esa fauna enajenada les hiciera caso. Sucede que los castristas, no se consideran pertenecer al subgrupo de los tristes mortales, la claque del lumpen proletariat a la cual ellos espolean y desnutren espiritualmente.
La autonomía universitaria no germina en Cuba, si no nos atenemos a cómo la definió el eslovaco Ján Amos Komenský; es decir, como una hermosa disciplina indispensable al buen ejercicio de la docencia y que además, debe ser validera en todas las culturas serias. Entonces, es inevitable admitir que en la Isla de Cuba prevalece la voluntad del régimen. Peor, sus hilos yacen en manos del Dr. Fidel Castro Rúz.
Todestrieb” (Pulsión de Muerte)
La ilusión de sumergir la intelectualidad isleña en una falsa catarsis alucinante, es inducirla a ser afín con el espejismo del tesoro freudiano ennegrecido que describe un mundo abismal, controlado por la  “Todestrieb” (Pulsión de Muerte). Este desorden de la inteligencia conlleva una inercia proclive al retorno desesperanzador de nuestros académicos enervados y a ojos cubiertos, hacia el coito mental con el Macho Alfa opresor comunista, en lo cual insisten. En esencia, se muestra como otra variedad abrumadora del síndrome de Stokolm, desparramado por los taludes de mi barrio, Pogolotti.
La rivera norte anda repleta de universidades autónomas, a veces de una ingenuidad turbadora. Son templos donde una variedad de candidatos variopintos, asilados per se en rinconeras intelectuales, aguardan con sus corazones derretidos en éxtasis sublimal, aferrados a sus mochilas, siempre prestas para el sprinting.
Son bolsas de “llévalotodo” de un modelo de excepcionalidad conspicua, diseñado para les sirva de paracaídas ético –si experimentan la sensación de gritar ¡Midway, Midway!, en la caída, para salvar su moralidad virtual, amenazada– cuando hagan en el primer ring-go en 10 flat, las 90 millas ansiadas hasta alcanzar “Manila”. Porque el detonante de la aflicción, es el ser pionero en saltar dentro de las armadijas seductoras, irremediablemente atractivas para estos snobistas pueriles, renuentes a madurar.
O quizás son, por el contrario, alguna especie de condottieris simplones, quienes con sus sandalias playeras encubren otras personalidades de temblores raros; como prognosis aleatorias guardadas en el closet de las insanías recurrentes; à la dernière,  tal es lo usual en nuestra Norteamérica Grande.
La penetración castrista hizo metástasis en todos los niveles del sistema educacional de los EE.UU. Sus fines, roerlo minuciosamente. Es para aprovechar la cercanía del centro emisor enemigo y enlace con  la magnitud y calidad4 de sus topos esparcidos en el área a quebrar. Los espías capturados en la Florida International University (FIU) indican la incompetencia y frivolidad, lamentables ambas, de los cancerberos encargados de salvaguardar el prestigio de tan alto centro de estudios, hoy vapuleado hasta lo indecible.
Sucede o tal parece, que estos gestores de la docencia; en el decir del muši-muši refranero japonés; se esfuerzan como paladines del figura’o en las crónicas sociales, a quienes nada les importa más que el brillo de los espaldarazos mutuos entre la grey gobernadora de la institución y la pléyade de mecenas dadivosos, donde estamos comprendidos a la fuerza, desde un recoveco oscuro y deslustrado; quienes somos contribuyentes de mala muerte sin voz , y tampoco sin voto.
Estos notables dan la talla, como otros muchos de nuestras comunidades políticas y educacionales, para integrar la élite savoureux que parece haber descubierto la ley antigravitatoria (lo cual les aseguraría un Nobel de Física), puesto que la maroma ficticia de caer, y nos sorprende, la ejecutan limpiamente y sin tapujos, hacia arriba. Algo similar sucede en los intercambios docentes, literarios, teatrales y de otras artes, con los lotarios de San Francisco o Manhattanville, o cualquier charco de cardúmenes frívolos de Westchester o Coral Gables.
Esta movida acechante de realambrar los intercambios académicos envía el mensaje equivocado a Manila, ya inmersa permanente y envalentonada en sus actividades anti norteamericanas. Saber que no existen paralelos ni imbricaciones académicas fiables cuando el derecho a la esperanza volitiva, sólo funciona en una de las riveras, la nuestra. El Dr. Fidel Castro se retuerce al vetar que la intelligenza cubana, aunque artificial, aplastada y aterrada logre pensar por sí misma. Quizás un buen día, esta acabe por levantarse iracunda y le de candela al sofá de las infidelidades mañosas, como los tales intercambios.
© Lionel Lejardi. Noviembre, 2010
lejardil@bellsouth.net
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(1)   En realidad, la distancia correcta es 94 millas entre el punto más al sur de la Florida y el más al norte de Cuba. La distancia de “90 millas” es una frase empleada el Presidente John F. Kennedy (aunque admitida) en un discurso pronunciado un mes después de iniciada la Crisis de los Cohetes, el cual siguió utilizando en sus ataques contra el castro-comunismo. 
(2)   De “Rose Marie“, una opereta musical (1924)  y un film  (1936) del Nelson Eddy y Janette MacDonald.
(3)   La oposición de izquierda fue una extraña facción informal dentro del Partido Comunista de la Unión Soviética que sobrevivió entre 1923 y 1927, encabezada de facto por León Trotsky. Esa facción fue exterminada. Trotsky se exilió en un periplo que le condujo a México, donde tras un primer intento de asesinato, fue finalmente ultimado en la capital por Ramón Mercader  un agente activo (NKVD) de Stalin, quien le clavó en el cráneo una piolet. Apresado y convicto, Mercader (aka “Frank Jackson”, “Jaques Mornard”,  etc.), tras ser liberado, viajó a Rusia donde fue condecorado como “héroe de la URSS”, la más alta condecoración. Desilusionado con el desmonte parcial de la represion stalinista, fue a parar a Cuba, donde murió.  
(4)   Entender que toda actividad académica es parte del universo vigilado dentro del paradigma holográfico de la Dirección de Inteligencia (DI) de Cuba. Los académicos (designados) son entrenados en actividades de inteligencia y contra inteligencia, casi separados de sus “posibles” gestiones académicas profesionales.

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Ecos de Nüremberg a los cubanos “sincronizados” I/III.


Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba
Abril y mayo de 1945, para la Humanidad del siglo XX, resultaron meses trágicos y a la vez, mágicos. Relevancias que despejan recuerdos y retornan copycats de ecos y clamores de los que ya no están, pero que nos llegan a través de un acto imperecedero: “El Proceso de Nüremberg“, donde se puso en marcha hasta finalizar, un mecanismo judicial estructurado para juzgar de manera imparcial a los criminales de guerra, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial (IIGM). Una declaración de principios acerca  de la victoria de la vida (quizás la de un Keres contra Antíoco III Megas) sobre la muerte (Tánathos). Un proceso no llevado a cabo ni dirigido contra un pueblo en específico, aunque tal fue singularizado en parte sobre los líderes del pueblo alemán arrastrado a la insania guerrera. Del mismo modo que pudo incluir al italiano, húngaro, croata, finés, rumano, eslovaco, japonés, etc.; o sea; aquellas naciones fuertes y otras menos que conformaron el Eje de Acero integrado por tres potencias fascistas: Alemania-Italia -Japón, confundidos por líderes falsos o el miedo, sino, contra toda una ideología (nazi-fascista, incertada dentro de los totalitarismos en los cuales se cataloga también, el comunismo) perversa y asoladora. El juicio, entre otros similares realizados por y en los distintos países vencedores, fue llevado a cabo ante una corte internacional instituida especialmente para enjuiciar a personas y entidades punibles de ser juzgadas con todas las garantías legales; por delitos sui géneris, cometidos en aquellos tiempos y anteriores; y lo mejor; por primera vez conocida en la historia de quienes hablarían en corte, a nombre de todas las naciones del mundo civilizado y libre. Tras meditaciones jurídicas profundas y ante el estupor de la Humanidad, la saga sorprendente del juicio transcurrió entre noviembre 20 de 1945 y octubre 1 de 1946.
Aquella ciudad alemana, Nüremberg, yacía a orillas del río y castillo de Pegnitz –antiguo baluarte nazi–, en el distrito de Bayreuth (Alta Sajonia), Bavaria. En esencia, sirvió para activar el tribunal internacional que le  ajustaría las cuentas a los criminales de guerra y sus instituciones, considerando las acusaciones por parte de los países del bloque  Aliado contra los causantes de la II Guerra Mundial (IIGM), la cual había finalizado en mayo 8 de 1945, anterior. Ese día, el expansionismo territorial y político o Lebensraum (espacio vital) enarbolado por el Eje de Acero, fracasó. En el otro lado del globo, acciones similares acontecían en el Pacífico; las cuales culminaron con la rendición del Japón agresor, ante los Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados el 2 de Septiembre de 1945; bajo las sombrillas de los hongos atómicos aún no dispersos, elevados sobre Hiroshima-shi y Nagasaki-shi. Por tal motivo, tras un juicio exhaustivo, el ex Primer Ministro de Japón, Tójo Hideki (1884-1948), fue juzgado como criminal de guerra, condenado a la horca y ejecutado el 23 de diciembre, 1948.
Como mentor del Fascismo (fascio), Benito Mussolini (1883-1945) y su amante Claretta Petacci, fueron abatidos por la furia popular de los partizanos italianos, quienes los apresaron, fusilaron y colgaron patas arriba (28 abril de 1945) en Giulino di Mezzegra, en Como. Es curioso, apunta un rumor, que la “lectura” de la disposición de ciertas hojas de té verde, desparramadas  en el fondo de una taza (1960); le arrojaron al Dr. Fidel Castro Rúz la profecía de que junto con una de sus amantes, sucumbiría ajusticiado por el pueblo de una forma semejante a la pareja Mussolini. 
Adolf Hitler, nacido en abril 20, 1889 (político, pintor, activista y escritor) el más significativo de los líderes nazi-fascistas, tuvo también un fin trágico igual (30 de abril de 1945) en unión de su amante, recién legitimizada como esposa, Eva Hitler (née, Braun). Dado que la pareja recurrió al suicidio –imitados a su vez por otros altos jerarcas del nazismo, como Goebbles y familia; cuando el ejército ruso tomaba por asalto las últimas posiciones alemanas en las inmediaciones del Reichstag, en Berlín; o durante el juicio de Nüremberg.
De la entente de Aliados de las cinco grandes potencias –Estados Unidos, Inglaterra, Unión Soviética, Francia y China; vencido el Eje de Acero; las tres primeras establecieron la Comisión Aliada de Control, previa a la instauración de un tribunal internacional para procesar a los líderes del Partido Nazi Alemán (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o NSDAP) culpables de crímenes de conspiración para cometer crímenes de  lesa humanidad. Este acto jurídico fue el denominado “proceso de Nüremberg“, el cual se llevó a cabo contra 24 altos funcionarios del gobierno nazi y 8 organizaciones alemanas. De los acusados, 12 fueron condenados a la horca y el resto, a prisión y 4 de las organizaciones fueron procesadas y condenadas a su disolución; además de ser declaradas ilegales junto con sus símbolos, insignias, himnos, etc.
Las acusaciones contra los nazis se basaron en violaciones atroces de los derechos humanos, basados en la figuras jurídicas creadas al finalizar la Primera Guerra Mundial (IGM); encerradas en tres reglas fundamentales: lus ad Bellum (derecho de ir a la Guerra justa), lus in Bellum (derecho durante la guerra justa) y lus post Bellum (derecho después de la guerra justa). Se trataba de actos ilegales contra la gente indefensa de esos pueblos, sujeta a torturas y destrucción final. Minorías y etnias en la propia y ya denominada Gran Alemania y en los países ocupados fueron eliminadas, lo cual costó la vida a infinidad de inocentes.
De estos últimos, varios millones de judíos de todas las edades y sexos; atrapados en los territorios bajo la férula nazi-fascista; fueron torturados y asesinados inmisericordemente a manos de las tropas élites de combate de los Waffen-SS, pertenecientes a las Schutzstaffel-SS o “escuadras de protección” (encargados de los campos de exterminio). Algo semejante a la “estarvación” (exterminio de la población por medio del hambre y trabajos forzados), tal como implantaron y desarrollaron exitosamente  los bolcheviques en los territorios de Ukrania, Bielorusia y otros, durante la hambruna que estalló a finales de los años 20 e inicios de los 30s. 
La acción macabra de los nazis fue puesta en marcha bajo diferentes fases: anexión (anschluss) de Austria, el Sarre, los Sudetes y otros territorios, seguida de la invasión de los panzers de la Wehrmacht a Polonia el 1 septiembre, 1939. Hitler atacó por sorpresa a la II República Polaca, penetrando por la ciudad libre de Dánzig –territorio en conflicto con Alemania desde el Tratado de Versalles–, la cual estaba en proceso de un referendo sobre si sus ciudadanos deseaban ser polacos o alemanes.
El nombre de la operación “Fall Weiß” (Caso blanco), fue campo de tiro de la novedosa “Blitzkrieg” (guerra relámpago). El 16 de septiembre los comunistas rusos aprovecharon el festín e invadieron también a Polonia desde el Este, en busca de su cuota entre los restos del desmembramiento polaco. Todo aquel desastre bélico finalizó el 9 de mayo de 1945, con la capitulación sin condiciones de Alemania, mediando el Generalfeldmarshall Wilhem Keitel y el resto de sus aliados europeos.
Una consecuencia resultó del clamor popular, cuando en 1948 la asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó la “Declaración Universal de los Derechos Humanos“, en la cual la delegación cubana de entonces, tuvo un papel destacado. El juicio de Nüremberg concluyó aunque sus decisiones nacieron lastradas por un dogma jurídico que desde sus inicios a los eruditos les pareció insoslayable: nullum crime sinlege (no castigar el crimen retroactivo).
Sin embargo, la sed de justicia de las víctimas y también por la queja del resto de la Humanidad ofendida, se aplicaron las leyes de manera casi bíblica. La Alemania nazi, al igual que el resto de la entente del Eje de Acero y sus cómplices, terminaron echados al basurero de la Historia. Esta lección magistral sentó el precedente para que los nazis culpables escapados cuando se presentó la debâcle, fueran capturados y sentenciados.
Adolf Eichmann, entre los más notorios asesinos de judíos, fue uno de los capturados (en Argentina) a donde huyó utilizando un salvoconducto (laissez-passer) emitido por la Cruz Roja. Este individuo fue apresado por el Mossad israelí y conducido secretamente a Israel. El juicio se efectuó en Jerusalem, donde fue juzgado y ajusticiado en la horca, en 1962.
Ciertas corrientes de psicólogos frívolos enmarcaron a este grupo de criminales de guerra, en lo que ellos denominaron tipos “Banalität des Bösen (Banalidad del Mal), tal placebo para aminorar los desmanes de los nazis. Consideraban que en el caso de Eichmann se trataba con un individuo que apenas había rebasado la enseñanza secundaria y que su discurso de defensa estaba plagado de citas burocráticas (amstssprache), las cuales tendían a tergiversar los principios de Kant.
No obstante, esta lectura novedosa de la historia contemporánea fue ignorada y una carga de terror y muerte se volvió a cernir sobre Europa y más tarde sobre Asia y Latinoamérica, al ser reeditada (1948) por los comunistas. En esa fecha, el Comintern (Internacional Comunista) ansiaba materializar su hegemonía esclavista, lo cual logró en ciertos avances (China, Viet-Nam y Corea) y éxitos durante los casi 80 años siguientes al derrocamiento del zarismo en 1918.
Joseph Stalin y sus bandas comunistas crearon en sus territorios un bloque de satrapías tan feroces como las fascistas. Luego, los pueblos de dichos países comunizados fueron “reeducados” según los dogmas marxistas–leninistas y pasaron a ser “satélites” de la URSS, convirtiendo el nuevo imperio bolchevique en el denominado “Archipielago Gulag” ¹ (sic).  Esta copia al carbón del Lebensraum  como dogma del expansionismo ruso volcó al mundo hacia la Guerra Fría, hasta la caída del Muro de Berlín.
El Muro de Berlín (sic)  (Berliner Mauer), denominado por los comunistas (fascistas de izquierda, por excelencia) «Muro de Protección Antifascista» (Antifaschistischer Schutzwall) por la denominada República Democrática Alemana – RDA (Deutsche Demokratische Republik – DDR) y a veces apodado «Muro de la vergüenza» (Schandmauer) por parte de la opinión pública occidental,[1] fue parte de las fronteras interalemanas desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989 y separó a la República Federal Alemana de la República Democrática Alemana hasta ese año.[2]
Así, el Este europeo quedó entrampado por el totalitarismo ruso impuesto detrás de la bautizada “Cortina de Hierro”. Esta expresión fue “popularizada” en marzo 5 de 1946 por Winston Churchill –y en ocasiones, atribuida por error al mismo líder británico– en una conferencia impartida por éste en el Westminters College en Fulton, MO. En aquella ocasión Churchill dijo:

 “Desde Stettin en el Báltico, a Trieste, en el Adriático, ha caído sobre el continente (Europa) un telón de hierro“.

Es que hubo un “sin embargo”, puesto que uno de los ideólogos e incitadores al exterminio de los “tarados, razas y humanos inferiores”; el Dr. Paul Joseph Goebbles –casi siempre Ministro de Propaganda (1933-1945) y último canciller del III Reich (un día, 1945)–, había fundado desde 1940 un semanario muy popular, “Das Reich“. Ya en febrero 25 del 1945 cuando Alemania se hundía, Goebbles afiló plumas y redactó el 25 de Febrero de 1945, un artículo titulado: “Das Jahr 2000” (El año 2000) en una de cuyas partes predijo:

Si los alemanes bajan sus armas, los Soviéticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocuparán todo el este y el sudeste de Europa, así como gran parte del Reich. Una Cortina de Acero (ein Eiserner Vorhang) caerá sobre este enorme territorio controlado por la Unión Soviética, detrás de la cual las naciones serán degolladas.”

Nada mas acertado. Porque este líder nazi de acciones y convicciones enfermizas, aunque convencido pertinaz del Nuevo Orden; el locuaz y diminuto Goebbles, conocía bien a fondo el modus operandi de sus primo hermanos y secuaces (a veces temporales), los comunistas –junto a sus asociados alemanes en la infamia–, actuó como si todos ellos, no hubieran tenido nada que ver con la patraña genocida impuesta por Hitler y su Neuordum für Europa (Nuevo Orden para Europa).
Resulta curioso y no menos sorprendente que en junio, 1949, el escritor británico George Orwell publicó un libro premonitorio de cómo seria el mundo 30 años después; “1984“; donde abordaba las distopías creadas por el totalitarismo ruso en los países de Europa bajo la férula del comunismo, tal sucede hoy en la Cuba castrista.  La proyección de Goebbles suponía una Europa ultra esclavizada 55 años después de 1945, disputándose la hegemonía. Es indudable que la visión de Orwell corrió la cortina 15 años hacia atrás.
No es de extrañar que el Dr. Fidel Castro Rúz, líder del régimen imperante en Cuba –y quien al parecer se aprendió de memoria ambas predicciones y sus alimentos ideológicos colaterales y justificativos– fuera un político ventajista y un poco mas acucioso al implantar en Cuba, corriendo 1959 –sólo 5 años después de la predicción de Orwell para 30 años y 14 para la de Goebbles supuesta en 55 años– una graciosa dictadura del proletariado para el solaz y esparcimiento de los cubanos atribulados. ¿Junto a cuál ciudad yacente, junto a cuál río de la “Manila” guerrillera serán juzgados de manera sumaria, medidos con la misma vara, los actuales enterradores de la fenecida República de Cuba?. Es un enigma.
La saga continua.
© Lionel Lejardi. Noviembre, 2009
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(¹) Aleksandr Solzhenitsyn (1918-2008) (sic)  escritor e historiador ruso, Premio Nobel de Literatura; escribió “Archipiélago GULAG“, que trata de los horrores, torturas y asesinatos sufridos por los presos de conciencia y disidentes bajo el régimen stalinista (igual sucede hoy en Cuba bajo la dictadura militar de los castristas) en la Rusia comunista (URSS), una situación que prevalece hasta el presente. Solzhenitsyn había sido condenado (y sobrevivió) a 8 años de prisión como un “zek” (preso sin derechos) en el campo de concentración de Nóvy Jerusalim (Nueva Jerusalem). Estos sitios eran los “campos de concentración, prisión, reeducación y exterminio” denominados GULAG ( Glavnoe Upravlenie ispravitel’no-trudovykh LAGerei (Dirección General de Campos de Concentración de Trabajo Forzado) administrados por la KGB (Seguridad del Estado). En estos antros de exterminio se recluían hombres, mujeres y niños, junto con criminales comunes. La obra fue sacada clandestinamente de Rusia y publicada en París en 1973. La secretaria de Solzhenitsyn fue apresada por la KGB cuando transportaba uno de los manuscritos de la obra y ahorcada de inmediato (asesinada) en su apartamento de Moscú por los sicarios de la KGB, para dar la impresión “de temor por ser enviada los GULAG”. El escritor fue expulsado de Rusia hasta que 20 años después, en 1994, Solzhenitsyn pudo retornar a su patria, donde murió el 3 de agosto de 2008.

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Ecos de Nüremberg a los cubanos “sincronizados” II/III.


 Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba 
Una multitud de jirones significativos del descalabro económico y social, tanto como de los valores éticos, morales y cívicos;  arrojó la Primera Guerra Mundial (IGM) sobre una Humanidad sorprendida por la magnitud del desastre; como sucede y ha sucedido con en el resto de cada una de las conflagraciones, sin importar su tamaño. De ello devienen resultados ejemplarizantes al analizar los siempre detritus que de inmediato horadan el buen andar del desarrollo de la sociedad, al quebrarse la paz social. Estos infortunios fueron representados ad hoc por las novísimas doctrinas dogmáticas, represivas y tremendistas para su tiempo –aunque perfectamente encajables dentro del espectro vigente en el bajo mundo de la política subversiva–; las cuales fueron utilizadas por los bolcheviques en contra de las sociedades democráticas europeas, recién liberadas de la ocupación nazi. Estas naciones fueron objeto de la furia destructiva de la metrópolis moscovita apoyada por las fuerzas del Ejército Rojo y sus mensajeros locales, los partidos comunistas, los cuales  desplegaron abiertamente sus envidias intrínsecas, partidistas y antisociales. Los comunistas ansiaban secuestrar a estos países para después “reorganizarlos”, obligándolos a revolcarse en una pobreza increíble y con la anulación absoluta de un mejor futuro. En caso de rebeldía, estaba dispuesto, destruirlas hasta sus cimientos, tal resultó en el caso cubano.
La cuestión a los comunistas les seria fácil, ya en posesión del poder absoluto arrebatados por la fuerza a las democracias, acondicionar al individuo a su estilo y medida, chabacanos en sí –ellos les dicen , à la dernière, utilizando la churriburri de los flecos comunistas–  y tan propios de las madrigueras totalitarias. Tales fueron los pitucos desafiando a los marines y personas decentes en las calles angelinas, corriendo los años 40 o sus émul0s lastimeros, los bolos rusos, en el disfrute orondo del tropicalismo de burdel, mientras transcurría el año 1959, en lo que restaba de la sociedad cubana.
Por ende, no resultó extraño que un oscuro cabo y aprendiz de pintor; veterano de esa guerra IGM, Adolfo Hitler; lograra galvanizar a ciertos sectores –especialmente los marginales y en específico el lumpenproletariat (lumpenproletariado o subproletariado)–, un término acuñado por los marxistas alemanes en ocasión del libro, del propio Karl Marx ¹, repleto de una candidez parodial. Marx, arrogante, trató de desvirtuar la figura histórica de Napoleón III,  tal hizo Voltaire con su personaje central en “Candide, ou l’Optimisme” –aunque por temor–, quien vivía según explicó, en «le meilleur des mondes possibles» (el mejor de los mundos posibles).
Sucede que en dicha obra, Marx arremete al designar a la población situada socialmente por debajo del nivel de conciencia social del proletariado tenido por  convencional, incipiente, desde el punto de vista de sus condiciones de trabajo y vida, formado por los elementos degradados, desclasados y no organizados del “proletariado urbano”.
Así también como aquella parte de la población que para su subsistencia desarrolla actividades a orillas de la “legalidad comunista”, sólo válida para el pueblo envilecido y lanzados en la marginación social como son la delincuencia, prostitución, etc. (sic). Reflejan sin adobos barrioteros, a los monjes buscavidas adictos al justo “resolvel de los aceres” de intramuros, unos brujos callejeros iracundos que con sus mañas geniales de trabalenguas (jerga o fala); con aires de filósofos perfectos; disuelven de manera constante la titulada legalidad comunista en aras de tomar del régimen que les oprime, “la justa compensación por la explotación abusiva de los ciudadanos por parte del estado abusador”, saboreada (entre otros) en nuestra V Enmienda.
En esencia, y es lo que los líderes nazi-fascistas y comunistas nunca se han atrevido a confesar, por ser absolutamente deshonestos, es que estos marginales (sin conciencia de clase) son la fuente primaria de la cual nutren sus adeptos y fanáticos por ser la única susceptible al manejo fácil por los líderes demagogos. Para estos desclasados es particularmente atractiva, la propuesta de un estado benefactor que en teoría les supliría no sólo sus necesidades primitivas, sino que les excitarían sus ambiciones de morones profesionales. Es la filosofía de cualquier plantación de azúcar en tiempos de la colonia. Uno de los casos vigente desde hace más medio siglo en Cuba, fue la toma del poder no por los votos sino por las  balas, a manos de las bandas guerrilleras castristas. Uno de cuyos copycats preferidos (o diferidos) fracasó de manera estruendosa, y palpable en el caso de un aventurero como fue Ernesto Guevara de la Serna.
Igual destino, por la acción decidida de las fuerzas democráticas, corrieron las intentonas en otros países insignes para hundir aún más el retraso permanente Indoamericano.
El uso o auxilio de estos sectores o bandas de lúmpenes, son los resultados iniciales obtenidos por los líderes populistas del ALBA. Es entender que estas alteraciones del orden democrático en las sociedades post IGM se llevo a cabo de manera mayoritaria, sobre ciertos regímenes aristocráticos de monarquías ancentrales (a veces autocráticas). Bien diferentes de la toma del poder contra las democracias de la posguerra (IIGM), trastornadas en satélites de la metrópolis promotora.
El asalto al poder, se consumó de manera inmediata colocando a la cabeza de esos gobiernos; a  funcionarios simplones obedientes a la fuerza colonial, una especie de procónsules de los partidos comunistas nacionales. De esta forma sucedió durante la post guerra (IIGM), cuando ya las democracias estaban enfrentadas a sus otroros aliados temporales, la URSS y sus satélites específicos en Europa oriental;  patrocinada por el Comintern el pastor ideal de los partidos comunistas, consecuentes con los dictados del Politburó moscovita de la entonces URSS.
Ya en desarrollo tras la implantación violenta en la sociedad y en consecuencia sobre el  individuo aislado como tal, resultan en los daños colaterales a la integridad humana y sus ansias de libertad, supuestas como logros de la subsiguiente IIGM. Ello originó la introducción por los utopistas –siempre con la disculpa eterna de un no lo contendere– de conceptos sublimales de engañosas elongaciones irreales al sistema sensorial y psíquico del humano medio.
Despreocupado en entender estos daños al ente de la masa alelada por el líder de turno –sea bolchevique, nazi-fascista, maoísta o castrista–, el hombre político común demostró ser es un naufrago egoísta, vil y asustadizo; un cardumen fértil a aquellas ideologías totalitarias como nazismo, fascismo o comunismo; o espirituales tales encontramos en las islamitas y las sectas no comprometidas con los altos principios de las democracias.
Tal sucedió el 1ro de enero de 1959, cuando en la Cuba floreciente de entonces; irrumpieron el Dr. Fidel Castro Rúz y sus asociados e implantaron un régimen según ellos “de génesis desconocido”, mintiendo y negando sobre sus escandalosos vínculos totalitarios e ideológicos con los marxistas del Kremlin. Este movimiento en ralenti de desfase tardío o sea, de baja velocidad inicial y máxima aceleración al enfilar el despeñadero, se incrustó en la noria satelital de peregrinantes alrededor de la Oprichnina ²  kremliniana.
El password del Dr. Castro y sus asociados, para el acceso irrestricto al sésamo del Kremlin fue: anteponer su ambición a la dignidad del pueblo cubano y ofrendar la isla como rampa de lanzamientos de cuanto complot o lugar subversivo se le antojase a los rusos. Tales resultaron consecuencias del derrumbe económico, moral e institucional cubano; y el envilecimiento y degradación de la población actual a un grado de amoralidad y cinismo infrahumano, nunca visto antes.
Luego, obtenida la victoria sobre el Eje, los Aliados debieron emprender el “Proceso de Nüremberg”, contra y para castigar a los presuntos culpables; altos funcionarios, denominados Ofensores Mayores ( Hauptschuldige) y los inevitables simpatizantes del III Reich (mitläufer) de todo hecho criminal ejecutado en Europa a partir del 1 de septiembre, 1939. Por ello, debieron auxiliarse de la “Carta o Estatuto de Londres del Tribunal Militar Internacional (agosto 8, 1945)” que juzgaría a los acusados.
Los “Principios de Nüremberg” determinaron qué era un crimen de guerra. Y del análisis emanaron los 7 principios que los definen, legal y jurídicamente
El General Dwight D. Eisenhower, en calidad de Comandante en Jefe de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas, ya a cargo de la gobernación militar del área ocupada, emitió un documento trascendental; como los pasos iniciales a la denazificación (Entnazifizierung) similar al emprendido por la actual Alemania unificada, la decomunización, dirigido al pueblo alemán:

Proclama No. 1
 Por la misma, se prohibió en los territorios ocupados por los Aliados: el Partido Nazi (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o NSDAP), el Cuerpo de sus Líderes (Reichsleiter), la Policía Secreta del Estado “GESTAPO” (Geheime Staats Polizei o GESTAPO, las camisas negras), el Servicio de Seguridad SD (SicherheitsDienst, las camisas pardas), Tribunal Popular (Volkstümlich Gerichtshof) y el resto de sus mecanismos de represión, gobierno, influencia política o económica. Se incluyó la simbología y atributos nazis, como son los estandartes, logotipos sellos, marcas y timbres con la cruz gamada (Swastika), entre otros.También el himno del partido nazi “Horst Wessel Lied”  (La canción de Horst Vessel)”.
 
La facción de los totalitaristas nazis, comenzó a hacer de las suyas con el mayor de sus rigores en enero 30 de 1933, cuando Hitler fue nombrado Reichskanzler del III Reich a instancias del presidente Paul von Hindenburg, ya achacoso y cansado. Aunque ya desde los años 20 existían grupos nacionalistas y revanchistas, aglutinados en varias facciones que con posterioridad fueron consolidadas por Adolph Hitler. Ahí arrancó un pandemónium que perduró hasta la derrota nazi en mayo 8 de 1945, con la caída de Berlín en manos de los Aliados.
Entonces fue que los árboles del paseo berlines Unter den Linden (Bajo los Tilos) y las tardías flores invernales en las laderas del castillo bratislavense del Dévin, a orillas del Dunaj (Danubio) retoñaron al descanso de aquella postal terrible tras la batalla de las democracias contra el fascismo (el que después seria reverdecido contra el comunismo y la caída del sistema totalitario, iniciada con el derribo del Muro de Berlín). Los judíos, los más afectados como etnia cultural por los desmanes nazis, finalizada la Segunda Guerra Mundial (IIGM); vislumbraron su Patria Nueva en el entonces Protectorado Británico de Palestina (por mandato de la Liga de las Naciones) antecesora de la actual ONU, cumpliendo así con el llamado del rey Saúl a la congregación y reconciliación de sus tribus en el antiguo Reino de David.
Al principal promotor de esa conspiración de lesa humanidad, un austríaco anodino de imagen difusa, Adolph Hitler (el apellido final es una corrupción de otras voces germánicas, cuyo padre modificó para hacerlo masticable), le adornaban cualidades de perversidad extrema (el cual las entendía, quizás, como el purgante idóneo e ideal para la instauración del Nuevo Orden en Europa) de entre las malas artes del carácter humano. Son pocas las aristas que difieren entre el cabo austríaco y los perfiles un carácter tan desordenado como el del Dr. Fidel Castro, producto típico de las maras universitarias habaneras.
Tal sucede hoy con algunas antiguallas precolombinas que nos gastamos por acá, exhaltando épocas a la que al parecer, estos demagogos baratilleros  emplumados del sarape, guarachas, sacrificios humanos y la consecuente antropofagia, ansían retornar América. Hitler surgió de entre los deshechos de la IGM, como un espejismo camuflado con corrimiento hacia el rojo einsteniano, el cual en manos de sus seguidores fue convertido al espectro roji-pardo, tanto por su talaje tramposo como lobuno.
El Führer, Máximo Líder de los nazis. De igual connotación al de todos los países totalitarios, sujetos a un “guía” ideológico o espiritual, a veces mezcla de ambos, tal sucede a los  comunistas cubanos con respecto a su adoración concomitante por el líder Dr. Fidel Castro Ruz, en calidad de secuestrados colaboracionistas conscientes. En todos ellos los ditirambos, bombos y platillos responden a una auto denominación. Tal sucedió Hitler ya nombrado canciller del imperio, Reichskanzler. Recordemos que en los totalitarismos ni los nombretes, aunque non sanctus, corren en voz baja o alta sin la anuencia del líder. Es factible que Hitler reajustara el manual represivo de alta eficacia vendido por la CHEKA ³  en la bolsa de valores de la infames cosmetizándolo a la realidad teutona.
El Dr. Fidel Castro, como buen pícaro y algo peor, un pícaro inteligente; embadurnó su paranoia (una especie de manía parapsicótica) con los aciertos represivos de los peores totalitarismos fascistas, comunistas, fundamentalistas, atéos o religiosos, fundamentalistas y el resto de idioteces que encontró a mano. Desde siempre, Castro se manifestó como un admirador convencido de los proyectos ideológicos, prédicas y tácticas de Hitler y Mussolini, tanto de Primo de Rivera como Horthy igual que en su tiempo respectivo, de Roberpierre y Saint-Just 4.
Atenidos a casi todo lo contemporáneo, el juego republicano entre los movimientos populares radicales, emergidos al finalizar la IGM, –el fenómeno völkisch del conservadurismo y populismo alemán, devenido ultra nacionalistas al vincularse con los nazis– necesitaron vectores político-militares a merced de un partido único totalitario guiado por un líder autotitulado mesiánico, implacable, omnisciente e infalible, con algo de tenebroso enquistado en la subcortical.
Son los aspectos ideológicos, sensibles a la gomigrafía histórica; entre los líderes nazis y los comunistas; con los cuales ambos movimientos habrían de funcionar perfectamente en tándem, tal hicieron los castristas con los bolcheviques a partir de 1959). Es fenómeno de ferias, que también los seudo socialistas de medio pelo anidados en Venezuela, Paraguay, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y otros de la taita morona (los integrantes del ALBA, en específico); acusen un denominador común: estar bautizados en la pila sátrapa, hipnotizados y bendecidos con el guión de la “sincronización” teutona.
 
“La palabra alemana Gleichschaltung (literalmente, sincronización) es empleada en sentido político, para describir el proceso mediante el cual la Alemania nazi estableció un sistema de control totalitario sobre el ente individual y así conectar en estrecha coordinación con vigilantes de todos los aspectos de la sociedad y el comercio. Por supuesto, dado el desastroso fracaso del comunismo en Rusia, el empobrecimiento, estarvación de las masas, el aumento del vagabundeo, la burocratización, la falta de disciplina laborar, pérdida de la economía interna y externa, entre otros males viscerales y autóctonos de los totalitarismos de izquierda, hicieron a Hitler y sus secuaces, pensar en otra forma paralela (en lo referente al sometimiento de las masas al Líder Supremo, en lugar del envilecimiento del pueblo, tal eligieron los castristas), pero diferente en los objetivos. Consideraciones varias fueron incorporadas al plan general nazi”.
 
Otras posibles significaciones de Gleichschaltung caerían dentro del diapasón de la “notificación” o “hacer igual” o el “todos a la una como los de Fuenteovejuna”. Un objetivo de esta política fue el difundir un tipo específico de doctrina y pensamiento para aglutinar a todos, eliminando el individualismo, al disolverlo de manera irreversible durante la implantación de la paradigmática Époque de la Terreur (Época del terror, jacobino). El término en sí es un típico eufemismo nazi-fascista. “El terror no es más que la justicia rápida, severa, inflexible“, apuntó entonces inexorable, Maximilien Robespierre, líder del “Comité de Salvación Pública” (Comité de Salut Public), controlador del “Comité de Seguridad General”  (Comité de sûreté générale), los cuales decidían quiénes serían guillotinados. Tales eran las referencias a la disposición de los totalitarismos modernos –nazi-fascista y comunistas– que debutaron en pleno siglo XX.
El deseo de control total del Partido Nazi requería la disolución de cualquier otra forma de influencia. El período que abarca desde 1933 hasta alrededor de 1937 estuvo caracterizado por la eliminación sistemática de toda organización no nazi que pudiera influir a la gente, caso de los sindicatos y los partidos políticos. El régimen también controló la influencia de las Iglesias, por ejemplo, creando el Ministerio de Asuntos Eclesiásticos con un funcionario, Hanns Kerrl, a la cabeza (en Cuba, el encargado de asuntos religiosos). Las organizaciones que la administración no pudo eliminar, como la escuela, cayeron bajo su control directo.
  
El Gleichschaltung también incluía la formación de varias organizaciones de pertenencia obligatoria para ciertos sectores de la población, por ejemplo, la Hitlerjugend para chicos de entre 10 y 18 años, la Bund Deutscher Mädel para las chicas, la Kraft durch Freude para los trabajadores y algunas otras. Así se aseguraba que todo ciudadano de Alemania fuera miembro de una organización controlada por los nazis, maximizando el alcance del adoctrinamiento del partido (sic).
 
La “sincronización“, expresión muy en boga en la pre guerra por su relación con los generadores eléctricos grandes, operando en tándem o sea en conexión eléctrica en paralelo  –como el par alternador-batería de un auto– complementándose hacia un mismo fin, fue tomada aquí como un tropo del fenómeno político-social articulado por los nazis. Esta emergió como partícula definitoria del conjunto de dogmas represivos, psíquicos y corporales; de un proceso absolutista del líder y totalitario por y sobre la masa, quizás kafkiano y tan absurdo como el teatro de Ionesco. Su efectividad sobre un grupo de naciones, resultó tremendamente efectiva para conducir al planeta hacia la más aterradora guerra mundial conocida por la Humanidad hasta entonces.
Mediante la sincronización se tendió a monopolizar y dominar la vida interna y externa de los individuos y por ende, de la sociedad en su conjunto. Es el génesis de los torbellinos totalitarios absolutamente fracasados todos, como puesto en marcha por los castristas. Luego, este se trasluce en una ósmosis ineluctable y coercitiva, de los burócratas torquemadas del partido único quienes sellan at ætérnum el algoritmo del al-jwarizmi (el terror) permanente y despiadado sobre todos y cada uno de los ciudadanos.
La “sincronización, como tal, deviene tesis de control absoluto sobre la voluntad del individuo aislado en su alter ego (segunda personalidad)yacente en sopor epiléptico suave, sujeto a un submundo plano de techo bajo. Es el objetivo: mantener al sujeto disidente con la cerviz corporal, también la mental y psíquica, agachada y sumisa, como genuflexiones alabanciosas a la perpetuidad del Líder Máximo. Sin altivez ni orgullo propio ante el líder omnisciente, el mismo que la torquemada policíaca le convencerá de que se trata de un ente irreal, etéreo, divino, absolutamente inalcanzable por cualesquier de los mortales provenientes del pulguero ciudadano.
Es el summun de todas las humillaciones humanas albergables en un tamal de “pican y no pican” vinculadas al tri Superego del líder, que le hace imaginar ser un Alma Mater, la nutrición eterna del pecho benefactor como garantía interminable –a un nivel de alimentación mínima diseñado minuciosamente no para personas, sino para animaloides, tales son los ciudadanos– de colocar al individuo al borde de un abismo al que caerá irremediable, si no recibe la cucharada próxima.
Para los reeducados, implica aceptar la transparencia umbilical clásica, indisoluble, del bolo político parasitario de retroalimentación, que va y viene por la tripa del apendice “fascismo–comunismo”, circulando todas la excrecencias totalitarias.
En esencia, y quizás escurrido a través de la filosofía mayéutica, no se trata más que de un vulgar palíndromo bipolar de ideologías malvadas, atrapadas la una frente a la otra; como coágulos embólicos (de conducta sexual invertida, sospechosa) controlados por la pituitaria, ese atribulado familiar, amigo o vecino, aplastado igual por el estado totalitario inmisericorde.
La saga continua.
© Lionel Lejardi. Noviembre, 2010
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(¹)   Ver, “Der achtzehnte Brumaire des Louis Bonaparte”  (El 18 de brumario de Luis Bonaparte), Cap V,  (sic). El libro en su versión impresa puede ser consultado en:  http://es.wikisource.org/wiki/Portada  (sic).
(²)   La Opprichina fue la guardia personal élite creada por el Zar ruso, Iván Vasílievich (1565-1572); conocido por “el Terrible”; cuyos integrantes conformaban una pandilla estatal de asesinos (una especie de policía zarista), los oprichniks, quienes consolidaron el poder del Zar, al reprimir a los boyardos enemigos de la corona. En realidad, el término se relaciona con parte un territorio y después con una época, del mismo nombre. Estuvo activa por unos 7 años.
(³)  CHEKA, “Vserossíiskaya chrezvicháinaya komissia po borbié s kontrrevoliútsiyey i sabotázhem”, «Comisión Extraordinaria de Todas las Rusias para Combatir la Contrarrevolución y el Sabotaje»). Como todas las organizaciones de su tipo, es la policía política, inexorable, con un historial de horrores enc ontra la ciudadanía rosa, indefensa .     
(4)   El Terror (francés: la Terreur) o mejor conocida como “La Época del Terror”es un período de violencia represiva terrible, implantado por la Revolución francesa, que duró de septiembre de 1793 a la primavera de 1794. Se generaliza para dos etapas: el “Terror Rojo”, en el que fueron los jacobinos o montañenses (izquierdistas) sus instigadores y ejecutores, y el inmediatamente posterior, el “Terror Blanco” vindicativo. Este período se implantó por los diputados moderados de “EL pantano (derechistas), inmediatamente después del Golpe de Estado (coup d’État) durante el  período 9 al 12 Thermidor que derrocó a Robespierre, desarrollado durante la “Reacción thermidoriana” (Thermidoriens réaction) contra los viejos terroristas comandados por éste último. 

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Ecos de Nüremberg a los cubanos “sincronizados” III/III.


Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba
Las ideologías atañibles a las potencias integrantes del Eje de Acero nazi-fascista, incluyendo la otra lentejuela del traje de luces zurdo (cómplice en el futuro Pacto de Münich), su inevitable prima hermana bolchevique; brotaron todas en la Europa de post guerra de la Primera Guerra Mundial (IGM) resultando en un novedoso crisol infernal; trágico– anatemático de lesa humanitas; tipificadas y codificadas tras la Segunda Guerra Mundial (IIGM) por acuerdo universal aprobado en los Estatutos de Roma y en el Tribunal Penal Internacional (1998).

Estas doctrinas comunistas-fascista-nazistas, mostradas ascendentes en su orden cronológico de aparición sobre el paisaje europeo revuelto; iban dirigidas a la destrucción completa no de países, como lo usual entre naciones beligerantes, sino, contra los individuos como tales, etnias o estamentos sociales en particular, como un deleite de genocidio puro.

Tales hecatombes paganas devinieron de las frustraciones, roñas intestinas y culpas echadas por las masas atontadas contra los demócratas, liberales, monárquicos, anarquistas y capitalistas entre otras corrientes. Ello logró una destilación heterogénea de furias populares desconcertadas, en lo principal; por parte de los desempleados hambrientos y asolados ante la pérdida de sus trabajos medio de producción y de una violencia tal, que les hizo irreconocibles entre sí.
Entre mediados y finales de los años 20, algunas de las potencias derrotadas o victoriosas de la vieja Europa y el Lejano Oriente, tenían definidos en medio de confusiones; cuatro polos de tendencias imperiales y totalitarias: Roma, Berlín, Moscú y Tokio. Cierto número de países con intenciones de frenar las actividades de facciones revolucionarias actuantes en medio del caos, asumían útil el implantar dictaduras o gobiernos autoritarios.  En el lado de las democracias, navegaban en aguas casi apacibles, paises tales como Gran Bretana, Francia, Belgica y alguna otra potencia timida de que las tildaran de imperialistas.

Desde Primo de Rivera, pasando por Hitler y Mussolini, hasta uno de los últimos samuráis daimyō (nobles)  como el mismísimo Hideki Tōjō, lograron la cúspide del Nuevo Orden. Cuando la crisis general mundial iniciada en 1927 alcanzó su clímax en 1929, dichos cuatro polos de una forma u otra violaron total o en parte, los mandatos de la Liga de las Naciones creada por el Tratado de Versalles en junio 28, 1919 (disuelta el 18 de abril, 1946 para dar paso a la ONU), y comenzaron el rearme de sus fuerzas militares, secretamente.

Cada uno de esos polos agresivos, enarbolaba algún tipo de filosofía o ideología ¹ reconstruída o de generación propia. De paso, comenzaron a mover sus agentes en apoyo y beneficio de los “simpatizantes” limítrofes o allende los mares.
Con la crisis mundial de 1929 no demoró sin que proliferaran líderes no comprometidos social o ideológicamente con las viejas fuerzas gobernantes, que elaboraran sus propias tesis o tomaran las ajenas –por holgazanes–, tal empantanó Cuba en el padrazgo de una ideología ya fracasada; el oligofrénico disruptivo por excelencia del siglo XX, el Dr. Fidel Castro Rúz (sin mayores epítetos), porque tal resultó como si hoy nos compráramos un quitrín para deambular por los expressway miamenses. Estas propuestas disfrazadas de un populismo exagerado, con vistas a un espacio más justo en lo social, captaron la atención de sectores amplios de entre los desclasados, obreros, empleados y pasantes de la alta, media y pequeña burguesía, en especial el lumpen de morones buscavidas. Luego, de cada polo emanó un cierto numero de líderes y literaturas filosóficas; estas últimas impresas en forma de catecismos, manuales prácticos o prontuarios para los decididos a tomar el poder por la fuerza; y los cuales los adeptos del comunismo portaban permanentemente bajo el sobaco, durante sus itinerarios evangelizadores entre las masas de inteligencia amorfas, siempre dóciles ante cualquier demagogia subyugante.
Estos vademécum pseudo filosofales fueron ironizados con profusión de ludibrios por parte de las fuerzas vivas, mencionados de manera coloquial como “manuales sobaqueros“, los cuales resultaron ejemplarizados en el “El Manual de Marxismo-Leninismo” clásico; obras pequeñas que fueron traducidas en lenguas autóctonas y distribuídos en los cinco continentes, por los países simpatizantes del denominado “Nuevo Orden” (para Europa y Asia), donde éstos incluían el supuesto basamento ideológico y filosófico que sustentaban sus tesis. Luego no sorprendió que con el inicio de la post guerra tomaran forma determinadas, corrientes tremendistas como el comunismo ruso, el fascismo italiano, el nazismo alemán entre otras versiones recicladas u otras divagaciones de la vieja estirpe subversiva. Casi todas fueron alumbradas ya viciadas con dosis fuertes de chovinismo y jingoismo ², dominios, donde encontraron campo fértil a sus alucinaciones radicales.
Es consenso generalizado que los nazis armaron su intríngulis racista, trascendental y futurista; ya cargado de premisas y desvaríos enajenantes desde inicios de 1920, soportados y apuntalados sobre las plumas de los escribientes y baja burguesía arruinada. De igual forma, el reino de la Italia de post guerra vagaba sonámbulo por vericuetos alejados de las ideas monárquicas. A la par, el minúsculo grupo de los “bolcheviques” liderados por Lenin, un oscuro personaje de un clan con vieja prosapia terrorista –ver el ahorcamiento de su hermano Alexandr Ulyanov, un terrorista de carrera, implicado en el atentado contra el zar Alexandr III, en 1887–, dieron un coup d’etat al prometedor gobierno republicano de Alexandr F.  Kerensky (surgido de la Revolución de febrero de 1917, que derrocó al zar Nicolás A. Romanov II, porque no fueron los comunistas), se apoderaron de todas las Rusias e implantaron a sangre u fuego, la abismal y no menos descabellada  “dictadura del proletariado”, después fracasada en medio de estruendos tropicales.
Por otra parte, en el mitin del Partido Obrero Alemán de febrero 24, 1920 fue la ocasión en la cual Hitler expuso los 25 puntos del programa del nazismo, al que contribuyeron líderes como Rosenberg, Himmler, Darré y Hess. De ahí nace el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP) bajo el mando de Anton Drexler en la Baviera de la postguerra, al cual sustituyó Hitler. El fundamentalismo del partido se basó en la pretensión de mezclar el antiliberalismo, pangermanismo y antisemitismo con vistas a ganarse a los proletarios. Tras el fracaso del putsch nazi dirigido por Hitler en noviembre 9, 1923 en Münich contra la República de Weimar; motivó que Hitler fuera condenado, de manera sorpresiva a 5 años de prisión y de los cuales, graciosamente por la bondad de los republicanos demócratas alemanes, sólo cumplió diez meses.
Saber que durante este tiempo en su “prisión aterciopelada” –dicen algunos que de donde entraba y salía como y cuando le daba las reales ganas, casi parecida a la prisión opípara de los Castro en Cuba, cuando su putsch vergonzoso de 1953 contra el gobierno de Batista–, Hitler escribió gran parte de su decisivo “Mein Kampf” (Mi lucha), biblia y bitácora del nacional-socialismo nazi. Entonces, Adolf Hitler fue exaltado al máximo del poder político a ser destinado a dirigir el partido (NSDAP) el 25 de febrero de 1925.
Este carismático líder concluyó que la Alemania futura (III Reich) debía comenzar su quehacer, imitando a los bolcheviques en la creación como necesidad primordial; de un gran aparato represivo –una especie de CHEKA germana– dotada con todos sus poderes y atributos para mantener bajo una férula totalitaria ya en ciernes, el control absoluto de la ciudadanía sometida a un terror palpable, no virtual. Este nirvana de impunidad lo alcanzó más tarde, el 23 de marzo, 1933; utilizando un ardid conspirativo tal fue la ley “Gezets zur Behebung der Not von Volk und Reich” (Ley para solucionar los peligros que acechan al Pueblo y al Imperio). Esta ley de excepción, que irrumpía en todos los estamentos del estado, tenía carácter transitorio, pero los nazis la reimplantaban sucesivamente con ayuda de un parlamento repleto de fanáticos hitlerianos, y fue extendida hasta 1945. Para todo este enjuague político se utilizó como soporte el término Emächtigungsgesetz (Ley Habilitante) para investir a Hitler como Reichskanzler (Canciller Imperial), lo cual le fue brindado en bandeja de plata de manos de un par de buenos confundidos: Franz von Papen y Ludwig Kass.
En esencia se trataba de una justificación inabordable (la mencionada  históricamente como “Ley Habilitante”) o sea, la facultad conferida al estado alemán (los nazis) de legislar y aprobar leyes de facto sin la participación del Parlamento, que per se respondía a Hitler 4. Con ello los organizadores de la estructura interna del Partido Nazi, no pudieron prescindir de crear un diagrama de flujo de la estructura piramidal (vertical absoluta) del Partido Nazi. La terminología clásica y propia del diagrama organizativo (circa 1938) del partido nazi, dejó en cueros plenos los objetivos mediáticos de plagiar desde 1930, el gobierno de la República de Weimar (1918-1933) en beneficio del Partido Nazi. Parangonar el copycat terminológico de los elementos meta estructurales represivos del régimen totalitario nazi con el castrista posterior, no es difícil. Veamos:
                                                                              Organigrama
En el vértice de la pirámide descansa Der Führer (es el Líder Máximo del Partido Comunista de Cuba (PCC), el Dr Fidel Castro Rúz, Primer Secretario del PCC, también Jefe de Estado, Presidente de la Asamblea Nacional y Consejo de Ministros, etc. ), Gauleiter (Primeros Secretarios Provinciales), Kreisleiter (ídem, municipales), Ortsgruppenleiter (ídem, zonales), Zellenleiter (ídem, célula de barrio o Delegados del PCC), Blockleiter (ídem, Delegados de manzana) y Mitgleiter (ídem, Presidentes de los Comités de Defensa de la Revolución o CDR y sus integrantes por cuadra).

Este organigrama de la estructura política vertical de cada estamento de la pirámide represiva del gobierno nazi, en la práctica, acusa diferencias leves con el organigrama de la estructura política y policíaca; aunque de propósitos idénticos; instaurada hace más de 50 años por el régimen de los Castro; empleando para ello los buenos oficios y lealtad perruna, de esa pantomima de partido político (una simple banda paramilitar al servicio del Don) que es el actual Partido Comunista de Cuba (PCC), el cual permanece y permanecerá ejerciendo su actividades represivas, hasta el desmonte del régimen comunista.
Esta última instancia estatal de la pirámide en cuestión (los Mitgleiter  o CDR) esta obligada a mantener minuciosamente un Haushaltskarten  (Archivo Personalizado), donde se refleja la evaluación de la actitud de cada ciudadano hacia el Partido y el Estado Nazi. En Cuba, esta opinión es también decisiva en la validación u oscurecimiento –aplastamiento social y moral del individuo hasta el nivel de parias, de por siempre–, igual de cada familia desobediente del gobierno que es considerada desafecta, disidente u opositora y por lo tanto, traidora al régimen y a la patria.
El castigo se extiende inmisericorde, hasta obrar sobre el destino de los niños, sin importar sus méritos, inteligencia y aptitudes, para estigmatizarlos como si fueran, indues intocables. Un verdadero horror como instrumento estatal para el envilecimiento minucioso (psicótico) de toda la sociedad cubana, presentada por la propaganda del régimen como una masa homogénea, sin aristas discordantes con el argumento irrebatible del discurso oficial. Los nazis perseguían a aquellos percibidos como razas enemigas estigmatizadas como “Lebensunwertes Leben” (razas indeseables e inferiores).
Es el denominado argumentum ad hominem (“dirigido a la persona”), uno de cuyos ejemplos muy conocidos es el de Tito Livio  (ver Tito Livio XXX) refiriéndose a la forma en que Aníbal persuadía a sus hombres para enfrentarse fanáticamente a los enemigos de Cártago. Este es un tipo de razonamiento que se construye a la medida de la persona a quien se dirige, apoyándose en las convicciones del interlocutor. Esta categoría no debe confundirse con la falacia ad hominem, que no pretende argumentar sino atacar o descalificar al adversario (sic); un argumento con el cual se muestra el otro lado oscuro de la moneda comunista o segunda fase de la represión, en el momento que los presuntos culpables, son declarados públicamente como “enemigos del pueblo”, como tales.
Es la sensualoide aceptación del síndrome de Stockholm, de facto, como anti clímax de espacio vital (Lebensraum) a conquistar en la mente de la masa desinformada y amedrentada, proclamado por Hitler. Una superchería, como solución del hábitat expansionista reclamado por los hitlerianos y que ellos mismos diseminaron entre la población alemana: el nacionalismo chovinista y jingoista de los “caracteres nacionales” o volkgeist étnico y donde los nazis argumentaron el prevalecer de la raza aria, un tipo de etnocéntrismo o de ídola fori, sobre el resto de los tristes mortales. Es exactamente la concepción de los siciópatas comunistas con respecto al ciudadano común que repleto de dignidad, no les aplaude.
En la posguerra (IGM) el pueblo alemán deambulaba desorientado tanto por la derrota como por las reparaciones de guerra que les impusieron en el “Tratado de Versalles”. Temprano, los reclamos nazis de su “espacio vital” –en su versión tropicalizada en la Cuba castrista y sin que le hayan seccionado un milímetro de tierra–, guardan similitudes con el expansionismo castrista en el África. Ello se evidenció en las fracasadas anexiones (Anschluss) de Angola, Etiopía, Somalia o Yemen, a fin de convertirlas en futuras provincias cubanas federadas  de ultramar.
Se trataba de una nueva forma de imperialismo, en alas de la “paloma de vuelo Popular” picassiana, trunca, siempre celosa de los reformistas y los demócratas. El filósofo y sociólogo alemán, Jürgen Habermas 5, lo definió con certeza: “fascismo de izquierda“. No sorprende que en pleno siglo XXI, subsistan iguales proyectos con la creación de una monstruosa República Bolivariana de la Gran Colombia, (Eje Apocalypto del ALBA) indoamericana a manos de políticos pro terroristas, anti semitas  y malhechores nativos.
Con los residuos de la IIGM el Gral. Eisenhower, ya en funciones como Gobernador Militar; determinó la necesidad, por el bien común y la justicia, de ser incisivo en su proclama de marras; cuando destacó entre los crímenes nazis la “infidencia” (delación), como otro de los actos de lesa humanitas punibles como actividades criminales. Y así quedó estipulado en el,

Epígrafe No. 4:

La vigilancia llevada a cabo de manera sistemática por parte 
de sus miembros (del partido nazi) contra la población civil, 
detallados en reportes que luego pasarían a la GESTAPO,
sobre la conducta y visión política de los miembros de cada comunidad”.

¿En qué nos parece coincidir este modus operandi de los soplones nazis con los infidentes del drama cubano? No es difícil superponer este retrato de cómo los Aliados se las entendieron con sus enemigos, sujetos a la justicia vindicativa, dibujando desde decenas años atrás el retrato de la Cuba actual. El Dr. Fidel Castro insistió en calcar los engendros comunista y fascista  y cernirlos despiadados sobre el pueblo cubano. En Cuba, tales sordideces, están a cargo de los denominados Comités de Defensa de la Revolución (CDR), instaurados como elemento básico de vigilancia y represión en cada cuadra, bloque o zona urbana o rural del país.
Los ecos del Nüremberg justiciero, validan los clamores populares de ajustarles cuentas a los líderes castristas y sus secuaces envilecedores del pueblo, y también otros culpables por los crímenes comunistas a escala mundial. Se trata también de aquellos cabecillas acusadores desalmados, que deben ser condenados moralmente y despojados de todos sus derechos políticos, los cuales en Cuba denuncian y pisotean a sus padres, hijos, hermanos, esposos, familiares, colegas de trabajo, amigos, conciudadanos desafectos al régimen y que apoyan a los demoníacos serafines del terror. Son los entes colimados por la insoslayable espada del pueblo ofendido, el mismo que chorrea iras contra estos inverecundos sincronizados del castrismo agonizante.
Una hermosa semblanza contrapuesta a los horrores de estos proto nazis, contra el pueblo alemán arrinconado de entonces –y ahora contra el pueblo cubanos–, nos recuerda la estampa de Marie Magdalene von Losch (1901-1992) también conocida por su nom de guerre como actríz “Marlene Dietrich” 6. Ésta beldad fue aquella deslumbrante artista norteamericana (de origen alemán) de trompas y vagina excepcionales, que cantó en más de 500 presentaciones su ya mítica “Lili Marleen” en todos los frentes de batalla, donde los Aliados batían a los nazi-fascistas.
En una sustanciosa “postal después de la batalla” (según dibujó Andrzij Wajda en su film homónimo), alguien le preguntó a la artista el por qué arriesgó la vida, anteponiendo su vida (en especial sus piernas de belleza delirante) a las bocas de los Máusers de la Wehrmacht alemana. La Dietrich, bien conocida a causa de sus agudezas y por no tener pelos en la lengua, abanicó las piernas y contestó con vibrante simpleza:
Aus Anstand (por decencia) —aclaró, con una suavidad rara en ella. 
Tal es, exactamente, aquella ética de antaño de la cual carecen los líderes del aquelarre isleño.
Quizás el ejemplo es de una belleza brutal para las ya ultra oxidadas y no menos arrugadas tigresas castristas, hoy deambulantes por todo el espectro impronunciable del libido humano. Esas hembras ensoberbecidas de arrogancias como “Las Tres Furias” –igual de tan letales y como Le Fleurs du Mal, de Baudelaire–, aprendan de una vez esta lección de decoro y dejen de reprimir y torturar a las valientes “Damas de Blanco” y al resto de las ciudadanas decentes.
Fin de la saga.
© Lionel Lejardi. Noviembre, 2010
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(¹)   Las ideologías suelen constar de dos componentes: una representación del sistema, y un programa de acción. El término ideología fue formulado por Destutt de Tracy en 1796,  “Mémoire sur la faculté de penser” (Memoria sobre la facultadcde pensar)y originalmente denominaba a la ciencia que estudia las ideas, su carácter, origen y las leyes que las rigen, así como las relaciones con los signos que las expresan (sic).
(²)   El término chovinismo (o chauvinismo) proviene de adjetivizar el apellido del soldado francés Nicolas Chauvin, el coloquial patrioterismo, conducente a la creencia narcisista de la paranoia y la mitomanía de que lo propio del país o región al que uno pertenece es lo mejor. Proviene de la comedia “La cocarde tricolore” (La escarapela tricolor) de los Cogniard, donde un actor con el nombre de Chauvin, personifica un patriotismo exagerado. Hannah Arendt hizo una buena descripción del término
 Para el concepto del jingoismo existen versiones, una de las cuales es el sentimiento anti ruso en la época victoriana. Algunos le señalan un origen vasco (es dudoso), jainko, literalmente “el señor de arriba” en referencia a Dios. Otros, lo vinculan con una canción patriótica del music-hall británico de 1878, el compositor G. H. MacDermott, que parece haberlo tomado de un hipocorístico (chiqueo) coloquial del nombre de Jesús, usual en Inglaterra desde finales del siglo XVII. Dicha canción fue popularizada por el cantante G. W. Hunt y la letra es la siguiente (sic):

“No pelearemos por nadie más que por Jingo,
Tenemos las naves, tenemos los hombres, también el dinero,
Ya peleamos con el oso en el pasado, y mientras los británicos estemos aquí,
Los rusos no tomarán Constantinopla”.
 
(4)   No es raro que el Dr. Fidel Castro Rúz y sus asociados utilizaran en Cuba el mismo cartabón de “ordeno y mando”, sin ningun estamento de control sobre sus actividades ilegales, al contar con una Asamblea Nacional de Diputados elegido de dedo por el Líder Supremo y por lo tanto sin voz ni voto. Una vieja táctica, que le ha brindado pingües beneficios hasta la fecha.
 (5)   Jürgen Habermas, es un filósofo y sociólogo alemán; de ideario democrático y cultura occidental; cuyo su pensamiento entronca con “La teoría crítica de la escuela de Fráncfort”. Su obra fundamental es “La teoría de la acción comunicativa” (Theorie des kommunikativen handelms). A diferencia de Karl Marx y de sus críticas a éste, Habermas considera que el cambio social debe darse más bien en un ámbito simbólico, en el ámbito de la comunicación y el entendimiento entre los sujetos, no por la violencia criminal preconizada por los comunistas. De este modo, su crítica a Karl Marx y sus seguidores, se asemeja a la reflexión que realizan Theodor Adorno, Max Horkheimer e incluso Antonio Gramsci, un marxista riguroso. Su trabajo se enfoca en las bases de la teoría social, la epistemología y el análisis de las sociedades del capitalismo avanzado. 
(6)   Ver “Der blaue Engel” (El Ángel Azul), Universum Film A.G. (1930), un film de Josef von Sternberg.
 
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Memento de Tania y los lobos, un parto siniestro de los montes.


Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba
Una extraña lauréola de auras indudables, todas tiñosas
El ranger se sintió afortunado de ser el primero en divisar el cono negro, movedizo como un remolino de espantajos oscuros. Porque lo buscado por él y sus otros compañeros por aquellos montes intrincados, no era un halo de acólitos angelicales de Teresa de Calcuta, divinos, sino de una banda de guerrilleros infernales que les habían invadido el país. La figura espacial ondulante, casi geométrica, se desplazaba con lentitud en un giro macabro e interminable. Para el ranger era como si el hedor a muerto lo percibiera por cada poro de su cuerpo, una masa de complexión tan recia que no podía serlo más. Porque de encontrarlos se trataba, puesto que esa tropa se las andaban en busca de guerrilleros muertos, los del tal Joaquín. Seria como ganarle tiempo a la auras y así cumplir las órdenes de los oficiales que les instaban en encontrar los cadáveres o lo que quedara de ellos.
Pero ya les venía el cansancio que los obligaba a moverse lentos, al ritmo de sus jadeos; en especial ahora que la compañía y la impedimenta, enfrentaban el salvar otra elevación a través de un desfiladero en forma de acantilado como cortado con cuchillo, caso raro en medio de aquellas florestas. A él, campesino hasta ayer y hoy soldado élite de los rangers, le eran familiares esas cosas lúgubres de puntos oscilantes entre las nubes cargadas de agua y de un negror de sube y baja, repugnante al subconsciente de cualquier humano. Y eso que estas auras no eran de las peores.
Como soldado raso, era uno de los integrantes de la leva hecha por el gobierno paceño en la zona de Tarija y otros caseríos de sus alrededores. El suyo, era  un pueblo de mediana envergadura situado en el sur del altiplano boliviano, cuyas comunidades siempre suministraron buenos soldados de pechos voluminosos como los peruanos, de los  que podían trepar las montañas como unas cabras montesas, sin que les faltara el aire. Ellos integrarían una fuerza especial, les anunciaron los oficiales allá por el mes de marzo de 1967, junto a otros muchos aforados que se organizarìan en  compañías. El gobierno necesitaba armar un grupo selecto de soldados especiales que los norteamericanos les llamaban rangers y que los conformarían en un batallón de combate, no de los comecompletas, todos los cuales serían entrenados por asesores de la Central Intelligence Agency (CIA). Después supieron que eran oficiales cubanos anti comunistas, ahora empleados por esa agencia en labores de contra insurgencias. Un término del cual pocos conocían, salvo aquellos que les apuraron los párrocos o las Hermanitas de la Caridad de sus pueblos respectivos, cuando desfilaron para pedirles las bendiciones, antes de partir para los entrenamientos y posiblemente a enfrentar la muerte o la mutilación.
Ahora desde su posición en la avanzadilla de cuatro efectivos, delante de la vanguardia, el ranger terció el fusil automático y le hizo una señal a sus compañeros que le seguían, y apuntó hacia lo lejos de entre el follaje y los árboles altos, donde continuaba evolucionando la espiral de auras enloquecidas. Pero también porque el par de exploradores enviados por cada flanco ya estaban de regreso y él no quería ser el último en dar el anuncio a los oficiales. Y pensó en cada una de esas aves negras, a las que ya consideraba como sus retadoras; tal era usual en ese mundillo de rippers alados, aguardaba en riguroso turno el momento sublime de embadurnarse con el erotismo feroz, que les extasiaba al arrancar la parte alícuota que les esperaba como bouchers savoureux (carniceros sabrosos) de altísima eficiencia por aquellos lares salvajes. Porque allá, los pájaros seguían impertérritos en lo alto tras la quebrada y por momentos, casi escondidos entre las nubes; vivarachos por pelar los entes muertos aprisionados entre los arbustos de las orillas de un pequeño bajío, supieron después. Nada de regañarlas o maldecirlas, porque en fin de cuentas su quehacer era, eminentemente, profiláctico. Cuestión de mantener limpio el basurero humano. Pero sucede que a estas auras en específico no les gustaban las tripas, por lo difícil de cortarlas.
Y para aquella tropa en campaña, era importante determinar si se trataba de animales o si correspondía a humanos; preferiblemente de aquellos enemigos a quienes la tropa de zapadores de la compañía vecina no les perdió ni pies ni pisadas y que fueron batidos incesantemente, desde que los detectaron por las patrullas tras apresar a los dos primeros desertores. Tal les fue exitoso también cuando cazaron a Ernesto Guevara al que apodaban “Che“, el cabecilla de la banda. Pero eso sucedería un par de meses más adelante. Todo estaba respondiendo a las acostumbrado delaciones, idénticas a las de los comunistas cubanos quienes encharcaron al pueblo con esas mezquindades, de las cuales quedaron prisioneros a posteriori, en los ascos de su trampa propia.
Sin embargo, al final, todos los soldados intuían y consideraban cierto de que se trataba de la partida de guerrilleros abatida y dispersada en la emboscada tendida por el Ejército en el agosto 31 anterior. Por la crecida del río, los cuerpos habían sido arrastrados hasta un punto inimaginable. Igual sucedía con el ganado mayor o menor ahogado en las aguas, con cualesquiera de las crecidas. Ahora los oficiales parecían seguros que andaban por buen camino. Resultó natural que el soldado bisoño, se alegrara en ser el primero en marcar el punto debajo del cual yacerían las bajas enemigas. Las mismas que integraron la retaguardia de Guevara cuando dividió sus fuerzas originales de 47 hombres, incluyendo una mujer, el 3 de abril, 1967 –que serían aniquiladas también– una partida que puso bajo el mando de uno de los más temerarios e inexorables veteranos de entre aquellos guerrilleros castristas, Juan Vitalio Acuña Núñez (aka, Joaquín o Vilo).
Saber que estos escopeteros fueron escogidos por Manila considerando una condición indispensable: estar aprobados como matasietes inmisericordes, máquinas de matar genuinas –exactamente modeladas a como las imaginó y propugnó Guevara– tan iguales o más al pedigree de su líder Castro. Guevara como otros muchos tontos ávidos de sensacionalismo, les serviría a Manila muy bien como “mártir por la revolución mundial”. Porque ya para entonces no podría emitir opiniones, ya difunto en una aventura en la cual los Castro ni ninguno de sus descendientes se arriesgarían los pellejos, como acentuó el propio Guevara. Tales peligros serían dejados a la canalla proletaria, perfectamente desinformada y envilecida.
Después el ranger recordó que los oficiales, fueron sinceros en las informaciones que les suministraron. Y el éxito de la campaña se demostraba por etapas, según los guerrilleros invasores eran neutralizados por desertar, ser aprisionados, muertos en combate o enfermos; pasando así a conformar el listado de las  bajas, hasta ser eliminados definitivamente del juego mortal. Manila se había esperanzado en activar el mismo copycat cubano, que estos sus escopeteros intentaron armar en tierras de Bolivia para destruir la libertad y la democracia en ese país. Pero el tiro les salió no por la culata, sino nuevamente por donde la espalda pierde el nombre. Así dicho de manera llana, sin ditirambos escolásticos o culteranos.
Cierto que el gobierno boliviano, bajo la presidencia del Gral. René Barrientos Ortuño, era de origen castrense y autoritario. Este régimen, tenía en contra el haber defenestrado a un gobierno electo democráticamente, mientras que en su favor el haber disuelto un gobierno de inclinaciones pro comunistas (ahijado fecundo del Comintern), manejado por el presidente Victor Paz Estensoro. Sólo que entonces, ya Barrientos y su gobierno estaban aceptados por la mayoría ciudadana. Y también porque andaba en vías de solucionar los escollos más perentorios, en especial los vinculados a las vastas áreas rurales, donde estaba en marcha una reforma agraria genuina. Esta movida del complot castrista con un líder como Guevara, fue uno de los tantos errores de cálculo político y estratégico, un disparate en el cual el régimen habanero no supo dónde meter la cabeza.
La frustración que experimentó el ego del Dr. Fidel Castro Rúz por este ridículo monumental, la descargó en culpar a los primeros que encontró en su entorno lacustre, no a su figura en el espejo ni a sus comandantes ineptos. Así tomó por cabeza de turco al Caballero de París, a Chicho “el fritero” asilado en la zona de tolerancia del barrio de Pajarito o a Bigote de Gat0 (el que vive allá  por el Luyanó), o tomaría a cualquier infeliz del círculo de poder incapaz de defenderse; nunca Él mismo como responsable máximo, porque en su calidad de sentirse auto convencido de ser uno de los Inmortales de Jerjes, él era, es y será infalible y omnisciente por los tiempos de los tiempos. Estos errores, entre otros en los que ahogó a sus fanáticos y cómplices, se debieron a simple ignorancia histórica de los estrategas militares castristas, quienes apostaron y validaron la suposición (una simple movida errada, exprimida del primitivismo maoísta) de la adhesión fanatizada del campesinado, inmediato al arribo de los invasores. Pero en el ejemplo boliviano, de una manera inexplicable para sus promotores extranjeros, ocurrió exactamente lo contrario.
Todo se inició a partir de noviembre de 1966, cuando el aquelarre de complotados comenzó a infiltrarse en Bolivia. Entonces La Habana (Manila) solazaba plácemes, por lo que estimó sería una victoria fácil e irreversible sobre los EE.UU. Aunque a su vez, esta misión suicida resultara disgusto de sus mecenas moscovitas, enredados en subvertir el cono africano enredar la península Indochina. Sin embargo, previendo que el desastre pronosticado –por estar en manos de un tonto y fracasado como Guevara– deviniera victoria, los mujiks que deambulaban por otros vericuetos en sus estrategias contra los EE.UU, no dejaron de deslizar argumentos donde ellos aseguraban ser los progenitores del complot anti boliviano.
¿Y estos guerrilleros de mierda, qué …?
“¿Y estos guerrilleros de mierda, qué carajos vienen a hacer a mi país?“, se preguntó por enésima vez el ranger; harto de caminatas, retenes y más ahora que la picazón por los pelados en las entre las piernas, no le cesaba.
Descansaremos unos minutos –anunció el sargento, y agregó en tono irónico–, porque si son los bandoleros de ese Joaquín, los zopilotes de allá arriba, nos darán el punto. Entonces sí podremos decir, que le dimos “fuego a la lata hasta que soltó el fondo” –concluyó, parodiando un dicho del Ejército Nacional de Cuba de la era pre castrista. Y buscó la mirada de asentimiento del teniente al mando, que se arreglaba las botas. El oficial hizo un gesto, complacido de lo que entendió como “la moral alta de la tropa”.
Los rangers, supieron a través de la radio sobre la emboscada tendida por el Ejército a la banda de Joaquín, supuesta diesmada al cruzar el Río Grande, por el punto de Vado del Yeso. Las cotas para ubicar los cuerpos fueron propuestas por Félix I. Rodríguez Mendigutía, uno de los asesores militares del CIA, en base de las declaraciones de uno de los guerrilleros capturados, José Castillo Chávez (aka, “Paco“), supuesto el único sobre viviente conocido de la emboscada. De inmediato, el Alto Mando boliviano cursó la orden, y el 7 de septiembre la tropa de rangers partió para rastrear los restos de la banda, sus cadáveres o sobrevivientes alrededor del punto señalado, en especial el de la mujer, la nombrda “Tania“, considerada por la inteligencia gubernamental como la supuesta amante de Guevara y figura clave de la banda subversiva.
En ese instante, el destacamento ranger estaba casi a punto de arribar al lugar supuesto donde yacerían los restos de los enemigos muertos en el combate. El teniente les enfatizó investigar lo de las auras y cuál era la presa, porque también podía ser una res, les dijo. De pronto, en medio de una fetidez traída por una ráfaga de viento y junto con el mosquero verdoso; apareció entre otros el cuerpo de la Bunke semi hundido entre piedras y la cabellera larga balanceándose a la par con la corriente suave del río, en el punto exacto donde revoloteaban las auras tiñosas. Los restos se encontraban en completa estado de descomposición, deterioro avanzado y mutilado por las rapiñas de los perros y otros depredadores salvajes. Y  ahora por las aura tiñosas que en sus raids, descendían en aproches elegantes y picadas irreprochables, incesantes. La mujer y los restos dispersos de otros guerrilleros, incluyendo animales, yacían orillados en un recodo de la corriente y enredados entre los arbustos. Ella, en particular, hacia donde fue arrastrada por el peso de su mochila, cuando resultó herida mortalmente por impactos de balas Cal. 30.06 de ametralladora pesada montada en la emboscada. La partida de Joaquín, de la cual formaba parte la Bunke, cayó en una encerrona el 31 de agosto de 1967, bajo el mando del Capitán Mario Vargas, apoyado por 30 hombres y la cual tendió con la ayuda de un campesino, Honorato Rojas.
La argentina Haydée Tamara Bunke Bider nacida el 17 de noviembre de 1937, hija del alemán Erich Bunke y la polaca de origen judío Najda Bider; ambos militantes del Partido Comunista Alemán de la RDA, penetró en Bolivia con documentación falsa preparada por Manila, a nombre de “Laura Gutierrez Bauer”. Siguiendo instrucciones de los Castro –puesto que ya se había graduado en La Habana como agente de la inteligencia cubana, además de ser tiradora excepcional–, su misión en Bolivia era penetrar las esferas del gobierno. Tanto, que se vinculó a funcionarios y ministros como el de Defensa, activistas falangistas (que le proporcionaron documentos) y al propio Presidente Barrientos. Casi todos, embelesados con la hembra monumental y deliciosamente teutona, que se desplazaba frente a todos en calidad de una walkiria despampanante y que con sólo moverse de un lado a otro, despertaba todos los apetitos inimaginables.
 A Tania se le ordenó casarse con un estudiante de ingeniería eléctrica boliviano que la rondaba. Transcurridos seis meses, se divorció de éste después de lograr la documentación para su asentamiento como inmigrante legal en Bolivia. De inmediato adoptó el aka de “Tania“¹ como nom de guerre. Sus misiones fundamentales: servir de correo, oficial de tránsito y guía, para contrabandear armas, pertrechos y a los conjurados que penetraran ilegalmente a Bolivia como candidatos ciertos para la guerrilla, y conducirlos hasta el punto de concentración en Ñancahuazú.
A esta campaña del Ejército Boliviano contra los invasores extranjeros, el Alto Mando la denominó “Campaña contra la Guerrilla de Ñancahuazú”, cuya fuerza principal de búsqueda y captura, o posible destrucción total del dispositivo de combate y sus elementos de  apoyo Esta fuerza contra insurgente fue la integrada por un batallón de rangers, no fogueados aun, entrenados exitosamente por un grupo pequeñ de asesores del CIA.
En ningún momento, las actividades políticas y militares de la STASI², la KGB³ y DGI 4, consideraban que la Tania en el papel de correvéidile formara parte militar activa en la operación subversiva. Es decir, que su actividad subversiva la llevara a cabo en calidad de combatiente, sobre el terreno de operaciones, o sea, un soldado más de línea. Sobre todo, sopesaban que su empleo era sensible por los valiosos contactos especializados en la cúpula política boliviana, seducción  personal y donaire en cautivar a los hombres y su training costoso como agente de inteligencia y además de ser políglota en cuatro idiomas, tanto en Cuba como anteriormente en la RDA y la URSS. En buena técnica capitalista, el desperdicio de un cuadro tan primorosamente elaborado, no tenía la menor justificación táctica o estratégica, y menos práctica. En resumen, se trataba de una pieza impropia de cimitarras cantarinas.
Un cuadro político, subyugante
Ella misma se reconfortaba como “un cuadro tan elaborado, no es pieza para arriesgar en escaramuzas de junglas“, ya en medio tan agreste y duro para una mujer criada entre las comodidades modernas. Y en el caso de Tania, no se trataba de una de esas campesina rollizas oriunda de aquellas regiones, que han de sobrevivir a diario en medio del hábitat agresivo dictado bajo las ferreas exigencias selváticas.
Expresaba ella con orgullo auto evaluativo, aunque no alejada o despistada de la realidad sobre la preservación de los cuadros dirigentes en el mundillo comunista –recordaba ella el dogma trotskista de cuando los comisarios les machacaban en las escuelas ideológicas del partido “cuidad de los cuadros, como de la niña de vuestros ojos”– y de manera consoladora; ante lo incognoscible que le deparaba el destino entre aquella manada lobuna, desde el mismo momento del arribó al campamento principal de los conjurados, cerca del río estacional Ñancaguazú (afluente del Río Grande) en el altiplano boliviano.
Su tono era de vanidades pletóricas de inocencias, porque siempre pensó que los enemigos del comunismo, les atacaban con mentiras sobre genocidios supuestos y atrocidades que les achacaban injustamente; que según en un Guinnes World Records (virtual) sobrepasarían los 100 millones de almas indefensas. Una realidad impropia de creer, despreciativa, para una mujer cujeada en los avatares conspirativos o lo que le seria igual valorar cínica todas y cada una de sus atrocidades, de peccata minuta (pequeñeces).
Por ejemplo, la masacre de oficiales polacos en los bosques de Katyn, llevada a cabo –al “delicioso” estilo de los  comunista–, por el glorioso Ejercito Rojo. Ella conoció de la rebelión de los patriotas húngaros contra el régimen comunista y de su aniquilamiento por parte del glorioso Ejército Rojo. También del levantamiento patriótico de los checoslovacos cuando la Primavera de Praga, reprimidos tambien por el glorioso Ejerdito Rojo. Hechos que los Bunque contemplaron impasibles, sin chistar en ninguna de las veces.
A Tania el juego se le antojaba romántico y excitante, al igual que fue para aquellas amazonas alucinadas de Celia Sánchez Manduley y Haydée Santa María Cuadrado 7, desplegando orondeces y sensualidades en la Sierra Maestra. Pero sobre la cabeza de este peje argentino no menos letífero a pesar de su larga cabellera, pendía una espada también mortal.
Para una chica de voracidad carnal y que fungía como doble agente en la potajera del melting pot comunista; donde cada cual espiaba a sus camaradas homólogos, le era normal el aspirar a las glorias y memorias –ella observó el trato preferencial de las amazonas guerrilleras cubanas– que les reservaría el destino luminoso, al estilo del Khemer Rouge si triunfaban, las cuales le exitaban como parte del engendro comunista. Era el aspirar los tufos tenebrosos de cada uno de los servicios de inteligencia de la triada STASI-KGB-DGI, sin la menor repugnancia. Saber que los objetivos comunes en Bolivia de cada servicio coincidían en un punto: vigilar a Guevara, tal como hacia ella, enervada y frustada por la indiferencia sexual del “jefe”. Decir que le falló el asumir un trato especial por parte del Máximo Líder y Guevara la cubrirían de prebendas. Lo que es igual decir que el líder de la guerrilla era un asceta, un babuvista imaginativo o de algo tan peor como un impensable Cristo envilecido en Emaus.
Al parecer, el líder guerrillero fue puesto al tanto de todo el rejuego e intrigas de sus mentores apócrifos, por medio de agentes de la inteligencia maoísta operando en el Perú y que le alimentaban de chismes. Parte de los cuales devinieron después en cuadros de la banda mortífera de “Sendero Luminoso4, la cual el presidente Alberto Fujimori y sus hombres, aniquilaron de manera magistral. Y también, se especula que quizás, supo de la armadija montada para su eliminacion de la postal castrista. Porque por ahí andaba el recadero de Alexéi N. Kosiguin quien llevó a La Habana, el disgusto del Kremlin por el lanzamiento de la guerrilla, sin su autorización. Cuestión mal parida en medio de la Guerra Fría, la Coexistencia Pacífica  y tensas relaciones internacionales.
Los rusos entendían esa actividad como factor anabólico para la complejidad de las categorías de sus estrategias diversionistas, curiosamente ancladas sobre la tesis de la “lucha de masas”. Dado que ahora estas fuerzas y recursos eran preferenciadas hacia los activistas y futuros sátrapas africanos, congoleses, rodesianos, etc.; los cuales después de apertrecharse de conocimientos y vida muelle en las universidades londinenses, francesas, portuguesas y belgas; escudaban sus miserables avaricias tribales, en medio de la demagogia independentista de la pos guerra, aupado miserablemente por todo el campo comunista.
Al final y de manera sorpresiva, es el caso de Nelson Mandela quien logró entender el alcance de la trampa bolchevique 8.  Aunque al principio los pícaros del Comintern le tocaron la flauta de Hamelin y le embaucaron como a otros tantos, como activistas no sanguinarios como Ghandi o John Reed. Los años de cautiverio preventivo le hicieron meditar y, arrepentido de sus actividades violentas, nunca más les hizo el juego a los bolcheviques, ni a los mensajeros castristas y se retiró manso repleto de respetos, tal vez el único entre el resto de los reyezuelos tribales.
 ¿Saben de un escritor sartreano y de un pintor expresionista?
Tania consiguió en marzo 6 de 1967 conducir hasta el campamento de Guevara a un buen par de perlas de la bobería socialista, al escritor y politico Jules-Régis Debray (aka, Danton) y al pintor y ex guerrillero Ciro Roberto Bustos (aka, Pelado, entre otras lindezas). Aparte de no perderse la novedad del nuevo personaje y las posibilidades ciertas de lindar la fama a expensas de los riesgos asumidos por otros, pretendían hacer una entrevista  a Guevara, pero esta debió esperar. Ambos visitantes, después de ejecutar la tarea y al retorno a La Paz, fueron capturados por el ejército boliviano en abril 20 de 1967, en Muyopampa. Ambos comunistas confesos, fueron interrogados con dureza, juzgados y condenados, aunque posteriormente fueron indultados por el propio gobierno boliviano agredido. Bustos, tras ser aprisionado, delineó bocetos de los rostros de cada uno de los guerrilleros con los cuales se topó, tras hacer tratos con la inteligencia boliviana por un trato y condenas más indulgentes.
Como que la visita de ambos era a los fines de entrevistar al líder de la banda: Ernesto Guevara de la Serna (aka “Che“) y también aka “Ramón” como nom de guerre en Bolivia, esta se logró. Se trataba del mismo sainete Matthews-Castro en la Sierra Maestra, con vistas a anunciar a bombo y platillo la presencia de Guevara en Bolivia desde octubre de 1966. Tras una espera de dos semanas, pues el candidato andaba en tours por “su finca”, adquirida con dineros de La Habana para que fungiera como refugio y área de operaciones, la interviú se efectuó el 17 de abril de 1967.
Neutralizado Guevara el 9 de octubre de 1967, las culpas de todo aquel desastre fueron cargadas de nuevo a otros, Bustos y Debray en primer término y a los “traidores” del Partido Comunista de Bolivia (PCB) y sorpresivamente nada vinculado a las actividades de La Habana. Los estrategas de Manila, dispusieron del tiempo suficiente para fabricar el mito, partiendo de un holocausto minuciosamente planeado.
Ernesto Guevara de la Serna, un joker vespertino, con su estela de destrucción y muerte –incluyendo la suya propia– dispuso de un ID y una contraseña única y segura hasta la eternidad, para penetrar por una vez y para siempre no salir al panteón de los iconos. Graciosamente, pero del recinto donde yacen exactamente aquellos que ya “no pinchan ni cortan”.
Los Castro y su séquito de comandantes gerontocráticos, se arreglaron las guerreras. No escatimaron en procedimientos de embellecimientos y afeites solemnes, en ese día de octubre de 1967 (no importa cuál), en el que anunciaron a los cubanos ingenuos en la Plaza “José Martí” de La Habana, el deceso glorioso del “Che comandante”, sólo que ya el muerto notable estaba sin manos para disparar ni boca para disentir.
El 21 de marzo de 1967 Guevara recibió instrucciones de Manila: retener a Tania en el campamento. La noticia, a ella resultaría letal.
Las instrucciones de “Manila”, es que te quedes en la tropa. No harás más de correo entre la comandancia y La Paz– le anunció Guevara, con el patetismo hierático de siempre y soltó una bocanada de humo dulzón tras chupar su pipa, fogueada con tabaco impregnado en miel. Tania, pensó en una maldición que se masticó y tragó de un sorbo.
En abril 17 la guerrilla se fraccionó por orden de Guevara y ella se deshizo moral y espiritualmente, con el inesperado anuncio. De inmediato, integraría la partida de retaguardia de la otra fracción de la banda de sombras que se separaría del núcleo de Guevara, comandada esta vez por Joaquín y compuesta de 16 hombres y una mujer. Ella pareció convertirse en la mascota de la partida.
Madre querida, ¿acaso eres tú Madre Coraje?. Tengo miedo
Entonces fue cuando a Tania comenzó a calentársele la piel de chivo del taburete. En este punto y época, los biógrafos de Tania utilizan con frecuencia términos como  “calvario de Tania“, conceptos que no les pertenecen. Durante meses deambuló por selvas, cochiqueras y cañadas, aprisionada en medio de aquella siniestra cuadrilla de lobos. Se sintió desecha en cuerpo y alma, arrastrando temores e impotencias. También porque se sabía acompañada por un alien (cáncer en la cervical) que, según versiones o rumores no confirmados, le fue implantado en La Habana cuando estuvo allí para hacerse un aborto, y para entonces era un cáncer ya de nivel 4, que le devoraba las entrañas. En el cenit del abatimiento, depresión e inenarrables dolores, fue que intentó escribir a su madre:
Madre querida: Tengo miedo. No sé qué será de mí o qué será de nosotros. Probablemente nada. Estoy terriblemente asustada y siempre lloro. Mis nervios no existen. Trato de recordar, qué cosa es tener coraje. ¿Eres tú acaso Madre Coraje? Yo, ciertamente, no soy Hija Coraje. No soy nada. No soy, ni una mujer ni una muchacha. Sólo una niña que quisiera ocultarse en algún rincón, donde nadie pudiera encontrarla. Quisiera arrastrarme y esconderme. Pero, ¿dónde puedo esconderme? 9
Tales palabras, en modo alguno, se corresponderían con la imagen-promo estereotipada vendida por la izquierda totalitaria por encargo de La Habana. Ahí se mostraba una inquebrantable guerrillera numantina.  A esta vieja artimaña de los zurdos, fue a la que el filósofo Jürgen Habermas le inventó a la medida, el término de “fascismo de izquierda”. Sólo que para Tania nadie se ocupó ni le reservó ID ni contraseña para el Olimpo de los Machos Cabríos Inmortales, y su perfil subversivo fue degradado al trece por ciento del asignado a su compinche de travesuras el afamado Ernesto Guevara de la Serna.
Y no sugirieron la semblanza de una malaventurada mujer atenaceada por el miedo y el cáncer terminal; que a ninguno de sus secuaces les importaba un bledo; sudando horrores y chillando alaridos en medio de la noche, desolada. O quizás, como dibujó ella misma desde sus pesadillas, la de una “niña solitaria rodeada por una manada de lobos“. Para Tania, este sentido miniaturizado de sus grandes culpas, duplicadas por ser mujer, se olvidaba que ella coadyuvó alegremente y sin escrúpulos, con el plan subversivo de los terroristas habaneros.
La subversiva Tania, resultó una notable agente y contra agente doble de la DGI cubana, al unísono con otros organismos represivos totalitarios. A esta doble actividad palindromática, algunos historiadores le atribuyen la sentencia emitida por “Manila”, para que Guevara la purgara de manera juiciosa. Recordemos que murió una fría tarde del 31 de agosto de 1967, al caer junto con la mayoría de sus lobeznos de tropelías, escopeteros todos, en una emboscada tendida por efectivos del Ejército, en Vado del Yeso.
La banda de Joaquín fue arrastrada al holocausto por un traidor (¿o, no?). Era uno de esos fantasmones guevaristas clásicos (otros dicen que se trataba de un simple campesino, anti comunista), de aquellos rubricados como los “Hombres Nuevos” del futuro. Pero que en lo cotidiano eran simples deshechos apocalípticos de la ancien ideología marxista, cuya bancarrota afloró con la caída del Muro de Berlín (Die Berliner Mauer) en noviembre 9, 1989.  Resultó ridículo el desmonte de aquellas temibles Animal Farms, en el decir de Orwell, armadas detrás de la Cortina de Hierro, como la designó Goebbels en enero de 1945.
Cuando el ranger dio con el cuerpo de Tania, este ya era una pieza condimentada y lista desde ha, para el festín buitrero. En su mochila, el joven ranger halló la ya mencionada carta inconclusa. Admitamos que, como siempre, la troqueladora comunista sustrajo el incidente del contexto de la historia real y rediseñó el tropo, mostrando una leyenda fabulosa sobre la temible mujer solidaria e internacionalista (esa jerga rufián de que los ciudadanos odien a sus paises de origen y amen a los extranjeros, es el encanto de los comunistas), pero nunca atrapada entre aquella manada lobuna.
Lo trágico de la descomunal burla a la opinión pública resultó, cuando el licántropo de turno ese día en el Departamento Ideológico del Partido Comunista de Cuba (DIPCC), quizás con el “bobito” de guardia subido en el cerebro, le fabricó un apodo altisonante y arrobador, como lo que la argentina Haydée Tamara Bunke Bider nunca fue: “Tania, la guerrillera“.
 © Lionel Lejardi. Octubre, 2010
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press
 
(1)   El aka de “Tania” ella lo tomó del mote utilizado por una joven rusa de 17 años que peleó contra los hitlerianos (II Guerra Mundial),  de nombre Soja Kosmodemjanskaja. El chiste fue reeditado por Patricia Campbell Hearst (“Patty”) cuando después de ser secuestrada en febrero 4, 1974 por una banda de terroristas, se unión al Ejército Simbiótico de Liberación (ESL) para realizar actos contra la estabilidad de los EE.UU. Esta banda era similar a el grupo Baader-Meinhof alemán. El ESL fue destrido a sangre y fuego por el FIB el mismo día que Patty fue capturada, en septiembre de 1975.
(2)   STASI, Ministerium für STAaatsSIcherheitsdienst de la RDA
(3)   KGB, Komitet Gosudarstvennoy Bezopasnosti de la URSS
(4)   DGI, Dirección General de Inteligencia de Cuba
(5)    Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso (PCP-SL), es la banda terrorista armada del PCP-SL de tendencia maoísta. Esta banda operaba según el concepto de Mao-Tse-Tung acerca de la denominada Nueva Democracia , una teoría a desarrollar en tres etapas: nueva democracia, dictadura del proletariado y comunismo. José Carlos Mariátegui fundó el Partido Comunista Peruano (PCP) original y enarboló un lema: el marxismo-leninismo abrirá el sendero luminoso” hacia la revolución. De ahí, el nombre de la banda terrorista.
(6)  Celia Sánchez, fue la “compañera sentimental” más visible de Fidel Castro. Además de ser la “madrina espiritual” o santera (babalaow) del líder, igual que otros santeros cubanos, incluyendo los africanos. Esta lado oscuro resalta si entendemos que los comunistas desprecian a todas las religiones. La tal Celia, se “suicidó” de un disparo en enero de 1980. Se dice que al perder la “protección” de Celia, una maldición recayó sobre el líder y manifestó sus primeras señales en el Exodo del Mariel (abril 15-octubre 31, 1980) y el resto de su declinar político hasta llegar al desastre actual.
(7)   Haydée Santa María se había destacado desde 1953 al seguir al líder en todas sus andanzas. Abochornada por la represión brutal que los Castro  desataron contra los “marielitos”, se “suicidó” también de un disparo, curiosamente, el 26 de julio, 1980; la fecha más importante del calendario castrista. Sus hijos con un acólito de los Castro, Armando Hart Dávalos, perecieron en un extraño accidente de tránsito.
(8)   El Dr. Nelson  Rolihlahla Mandela (Madiba) líder del movimiento anti-apartheid en Sud África, lideró en 1961 el brazo armado del Congreso Nacional Africano (ANC) denominado “Umkhonto we Sizwe”  (Lanza de la Nación). Este grupo terrorista fue estructurado al estilo del movimiento guerrillero de los judío “Irgun”. Fue capturado y sentenciado a cadena perpetua (1962-1990), pero alcanzó la libertad tras 27 años en prisión. Fue el primer presidente negro de la República de Sud África, actor principal de la reconciliación con los blancos, se retiró con todos los honores, nunca antes alcanzados por los gobernantes africanos, ni antes ni después de él.
(9)   Para los historiadores castristas esta carta nunca existió. Ellos validan como la única aceptable es la carta (escueta) que Tania dicen ellos dirigió a sus padres a su salida definitiva de Cuba rumbo a Bolivia, con una  terminología completamente diferente. (Extractos)
Liebe Mama, lieber Papa:” (Querida mama, querido papa…)
“…mit grosser Freude…” (con gran alegría)
Viele, Viele Küsse” (Muchos, muchos besos)
Eure kleine Ita”  (Su pequeña Ita)
(10)   Jürgen Habermas , es quizás el más importante sociólogo, ensayista y filósofo alemán contemporáneo, junto a otros críticos de la Escuela de Fráncfort. Entre su innumerables trabajos es interesante su diálogo con Joseph Ratzinger (actual Benedictus PP.XVI), titulado “Dialektic der Aufklärung” (Dialéctica de la secularización) en apoyo a su crítica del neo-Marxismo, aunque en ciertos aspectos coincide con el filósofo y teórico marxista Antonio Gramsci.
 

ehC, el genoma sinistrorso y con una voz


Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba
Caron pregunto por el “Che”
No todos los veranos las golondrinas prestan sus encantos a beatitufrd
 
 
 
ehC, el genoma sinistrorso

¿…de la Serna, Scheinermann o Sheinerman?
Tampoco es de nuestro dominio (ni de nadie en particular), la indubitable propensión de ciertos tipos de personajes  históricos, conocidos o no, a ser —por razones diversas— moteados en ocasiones de manera profusa, a veces exhuberante, con voces de elogio, admiración, maldición, denuncia, letales, condena u otras. Ver que en el caso de esta figura histórica que nos ocupa teaginar por estas fechas, le adornaron con alias, sobre nombres, nombretes, etc. o  akas (en USA), este ultimo, si se les considera por lo general involucrados en actividades delictivas. La  índole puede ser variada, mas si en alguna medida, fueron líderes políticos y/o militares.
Por que en el caso del gran conjurado, Dr. Ernesto Guevara (temporalmente dejemos a un lado el apellido), también ademas del mote “Che(1), este fue conocido en cada circunstancia por los akas de  Chang-cho, Ramón o Teté. Nadie se atrevería a decir con exactitud cuál o cuáles de estos sayos les vendrían bien a nuestro personaje, de acuerdo al momento o circunstancias a través de las cuales transcurrió su existencia de manera peligrosa o en su peor etapa, cruenta.
Lo cierto es que, la bien informada revista argentina “La Voz y la Opinión” —voz de la comunidad judía bonaerense— nos trajo una revelación sorpresiva (2), desconocida comochisme para el gran público de la derecha inmortal, pero demoledora para el público mísero de la izquierda mortal; y por supuesto negada o peor, ignorada olímpicamente y a regañadientes por estos últimos.
El artefacto informativo versaba sobre un holismo aristotélico de carácter dualista, en medio del caos amnióticos in vitro de una izquierda idiotizada que a nivel mundial, siempre ha estado confusa. Ello, repuntó con posterioridad en lo que seria conocido —no como una aberración científica extrauterina—, sino a lo que percibimos como denominable, con el título de “el genoma sinistrorso, ehC“.
No es un juego de palabras, ni siquiera un acrónimo. Puesto que el tema, por su singularidad en el ámbito de su origen, abordaba un tema impropio de difundir en podios o palestras públicas sino, sólo apto para ser recirculado en la intimidad familiar.
Pero ni eso, porque la generatríz humana se lo engulló tal como hace un agujero negro, aunque rodeado de amorosos torbellinos maternales. El ente devino, por su naturaleza encrespada, en genuino secreto de alcoba sin pecado concebido –no adúltero, aberrante ni vergonzoso en forma alguna– pero sí como a grand succès deliciosamente peregrino, teniendo en cuenta el patetismo del nervio óptico oblicuo, inspirado por el personaje.
Desde las alturas oligárquicas de la “Manila” (La Habana) subversiva, también lugar desde donde se sopapea impunemente al pueblo cubano, era imposible destapar al olisqueo público lo cognoscible sólo por las esferas altas del régimen de los comandantes imperecederos.
El denominado “rumor” versaba sobre una apacible dama de nombre Celia de la Serna (confundida a veces, con otra “Celia de la Serna de la Llosa”, en opinión de algunos entendidos), la cual continuaba enlistada de manera errónea como una baja colateral más; en la “pelea cubana contra los demonios”; quizás propia para ser escondida debajo de la alfombra familiar, a manera de evocación dentro del terrible drama isleño. Valga que por su apacibilidad y dulzura, clásicas en una madre, le hicieron ocultar el intríngulis ancestral de su tragedia interior repleta de gritos alucinantes.

Esta esta mujer atormentada por el fracaso de su matrimonio, ya en el meridiano exacto que precedió a su encuentro inminente con Morta; se había tornado en madre confesa de un secreto de virtud prístina, claro según fueran el tiempo y lugares siderales, de la justa cólera popular de madres clamantes por los otros hijos inermes, atropellados “revolucionariamente” por el vástago de esta madre.
Con buen juicio, quizás sin proponérselo, esta dama optó por emplear palabras simples que coadyuvarán a clarificar turbulencias que circunvalaban a su hijo, el primogénito. Con ello, la sarta de placideces sustentadoras del mito que envolvería al niño en su adultez; revertiría en picajosa hipoteca de sensibilidad un tanto impresionista. Una indudable relevancia a sotto voce dentro del seno familiar, casto.
Cierto que nuestro personaje no emergió de la nada, en justicia, sino de una realidad embarazosa, por él ignorada. Es la beatificación de la fábula horrenda que a manera de pedigree enaltecedor, continúa enarbolando la tozuda izquierda totalitaria y fascistoide, ptiálica y secular, a pesar de sus fracasos a todo lo largo del siglo XX y los tropezones en el XXI.
Valga que la bancarrota zurda, como la revelación tardía de Celia, no encajan en el diseño humanitario desplegado por nuestra civilización dextrorsa, siempre hacia la derecha. Y esta última es adecuada, porque además de ser ética y de altos principios, es de profunda misericordia y humanista. Vale que un halo de penumbras envolvió a casi todo aquel ser singular, ante y después “de” (no “del Che” sacrílego), con trampas, medias verdades y falacias.
Los iracundos no tomistas, sostienen que el alumbramiento sano de la Sra. Celia, debió ser encajado después y de todas formas, en el decameron de las historias malditas. Nada de eso, ya que el futuro líder de las motocicletas anarquistas; no tendría relación con vaginas y sí, por sus prácticas exterminadoras, con las viejas artes del Dr. Guillotin, en ocasiones, del Dr. Malthus.
A ella, la madre, le era sintomática la carencia de argumentos para no develar a los suyos, sin tapujos, la verdad de su descendencia y calidad del ideario democrático de sus ancestros originales. Celia, no podía sustraerse de su plano temporal a otro extraño y odioso, para abjurar sobre esa confesión sin culpas.
Deo ignoto
El intríngulis brotó espontáneo aunque bajo aires mortecinos, a raíz de la revelación que la Sra. Celia hizo a su hijo dilecto, el primogénito, pero ya cabalgando éste sus desastres inevitables y orlando glorias cruentas y famas trágicas. Pero tal desdoblamiento de su interior, trataba un asunto que trasladado a la Europa nazi de 1938 hubiera adquirido una relevancia letal, proclive al desastre y destrucción absoluta de toda la familia a manos de los sicarios nazi-fascistas o sus primo hermanos comunistas.
Pero ya el espectro nazi, para entonces, había dejado sus parrandas letales. Un modus operandi similar, en cámara lenta aunque terriblemente aniquilador, fue el montado en la Cuba totalitaria pos republicana; gracias a la perseverancia del Dr. Fidel Castro Rúz y su banda de sociópatas alienados, entre los que pastaria famas nuestro futuro anti héroe.
En el otoño de 1964, esta madre cargaba con 56 años de edad. Había nacido rioplatense en 1908 y ella soñaba con que la revelación suavizaría el impacto, a pesar de su connotación social. Así le explicó ella con las más tiernas palabras encontradas por una madre ya atormentada por el malhacer de su hijo, sobre los otros hijos de aquellas tierras que no eran las suyas, lo que ni siquiera era conocido por su esposo.
Le confesó a su hijo Ernesto, entonces comandante guerrillero y alto funcionario (quien también ya comenzaba a hacer sombra y a estorbar) en Cuba, que sus verdaderas raíces no eran sudamericanas, latinas, hispanas o irlandesas; sino ligadas a dos abuelos maternos, por la traza ancestral judíos lituanos, que arribaron a la Argentina a finales del siglo XIX.
En ese país, como sucede con tantos emigrados, ellos suavizaron el apellido de “Scheinermann” por el de “Sheinerman“. No extrañó que mas tarde sucediera una segunda transformación del mismo apellido hasta un “de la Serna” advierten, quizás, mentes preclaras. La noria mortal, premonitoria, tomó la vida de Celia un año más tarde, en mayo de 1965. No están claros los nombres de pila de los padres de esta Celia, supuestos inicialmente de apellidos “Sheinerman“.
Saga ancestral
Al parecer, la versión indica que nuestra Celia nació en el seno de una familia rica de inmigrantes judíos, bonaerense, la cual había huido hacia la Argentina, temerosa de ser victimizada en la Rusia zarista. El nombre le viene de una tía hermana de la madre, asesinada en los pogromos anti semitas que estallaron en Rusia a finales del siglo XIX e inicios de XX, un subproducto antijudío elaborado en ocasión del intento de asesinato del Zar Alexander III, en marzo de 1887, donde estuvo involucrado, juzgado y ahorcado entre otros, el terrorista  Alexander Ulyánov, hermano de Lenin.
Del mismo modo, Celia se pudo cambiar el apellido por el “de la Serna”, considerando sectores antisemitas argentinos influenciados por emigrados italianos vinculados a las maffias locales, musulmanes (3) o los estratos del fascismo incipiente, desarrollado más tarde por Benito Mussolini (Amilcare Andrea ), en la Italia de pos guerra (IGM).
Los judíos, recelaban ser objeto de ataques de las turbas, por el efecto dominó generado por los pogromos antisemitas desatados en Rusia; con salvajismo atroz; tras el asesinato del Zar Alexander Romanov en 1881, con la ascensión al trono de Alexander III el cual sufrió un atentado fallido en 1887 y falleció de nefritis en 1894. Le sucedió Nicolás II, último zar de Rusia, asesinado a su vez por los bolcheviques dirigidos directamente en una venganza selectiva inspirada por Lenin en 1918, junto con toda su familia.

Sucede que este Alexander Ulyanov era un terrorista y asesino profesional de plantilla y no por casualidad: hermano mayor del conspicuo Vladimir (“Volodya“) Ilyich Ulyanov (aka, “Lenin“), jinete apocalíptico, arquetipo del sistema comunista y constructor del totalitarimo terrorista implantado en Rusia y su catástrofe posterior, hasta 1981 con el derrumbe de la perversidad comunista.

A los 18 años, Celia abandonó la casa paterna en Buenos Aires y se unió al también argentino y rico hombre de negocios, Ernesto Rafael Guevara Lynch. El primer hijo de la pareja fue bautizado Ernesto Guevara Lynch de la Serna. Su origen judío, ella lo mantuvo en secreto durante toda su vida, aspecto que también vedado a su esposo Guevara Lynch.
Resulta de manera sorprendente, que en la Argentina tampoco se inscribe el nombre de la madre en el acta de nacimiento, salvo por pedido expreso de la misma. Ello se puede constatar en la copia fotostática del acta del primogénito recién nacido, donde aparece el nombre de “Ernesto Guevara“, así, de pela’o. A este, le siguieron otros hermanos; Celia, Roberto, Ana María y Juán Martín.
Otro de los hechos oscuros ocurrido en la saga ancestral del líder, es el relacionado con la fecha real del nacimiento del “primogénito Ernesto”. Unos la sitúan el 14 de junio de 1928, según el acta de nacimiento. Un tremendo error en el cual cayó el gobierno cubano por la tozudez del absolutismo omnisciente que profesa, al tratar de parangonar en su beneficio, la actividad terrorista del Guevara adulto, con la del prócer independentista cubano, Gral. Antonio (de la Caridad) Maceo Grajales.
Los castristas, como buenos ateos y anticristos; ocultan lo “de la Caridad” en el verdadero nombre de Maceo, porque un líder tan bravo no puedes ser “religioso, ni de origen”, e inventaron una quincena de agitación y propaganda política a la cual denominan “Jornada Maceo-Che“, haciéndoles creer a los cubanos ingenuos; que el carácter “duro e indoblegable” de ambas figuras coinciden, por estar vinculados por fechas de nacimientos idénticas en ideales.
Sin embargo a Maceo, nadie hubiera osado hablarle de implantar en Cuba un totalitarismo despótico y sin libertades —apoyado incondicionalmente por el guerrillero Guevara— como es el régimen actual en manos de los hermanos Castro y el resto de sus seguidores, una distopía contraria a los ideales de libertad e independencia por los que luchó y cayó en combate, Antonio Maceo.
Para Israel, me voy
Los padres de Guevara se casaron cuando Celia de la Serna corría con el tercer mes de embarazo del líder futuro. Luego, la ida a la ciudad de Rosario se infiere como un intento de ocultar el embarazo temprano de Celia, lo que para la clase adinerada y abolengos linajudos de entonces, significaba un énorme scandale. Al nacer el niño, al día siguiente lo inscribieron a la carrera en la ciudad de Rosario bajo un certificado de nacimiento falso –nada extraño–, elaborado por un médico amigo de la familia.
En realidad el alumbramiento ocurrió el 14 de mayo de 1928; un mes antes; y no el 14 de junio del mismo año. De esta forma el niño aparecería ante la familia y la sociedad, en una versión más aceptable de “sietemesino“, lo cual era eminentemente falso aunque perfectamente creíble.
Los padres de Celia la habían alertado sobre la existencia de un hermano mayor que ella, Shmuel Scheinermann de la ciudad de Brest-Litovsk, Bielorrusia (actual Brest) quien se casó con Dvora (“Vera“) de Mogitev, ya radicados en Kfar Malal (Sharon).
Este era parte del antiguo “Protectorado de Palestina” (la vieja Palestina romana, no árabe) bajo la tutela de Gran Bretaña, por mandato de la Liga de las Naciones; la cual fue organizada inmediato que terminó la I Guerra Mundial, pero que hoy forma parte integral del territorio del Israel actual.
A este matrimonio le nació en 1926 una hija, Judith y dos años más tarde un varón Ariel, el 26 de febrero de 1928. Estos hicieron una vida comunal de estilo social, religioso y moral al más puro clasicismo judío y los cuales, permanecieron en Israel todo el tiempo.
Ya enterado de este pasaje familiar inédito, la curiosidad (¿o, conveniencia, pensando en su futuro incierto, junto a los Castro?) hizo que el tal Ernesto Guevara de la Serna, hurgara acerca de sus ancestros en Israel. Febrero 19 de 1965 marcó su arribo a Egipto, entonces República Árabe Unida (Egipto y Siria) como funcionario del régimen cubano en otro de sus periplos itinerantes, en búsqueda de apoyo político y comercial, incluyendo el financiero y militar.
Este comandante, se le conocía también entre los cubanos, con el sobrenombre de “el comandante viajero”. Luego, decursando el día 24 de febrero, tal si se tratara de un acto de magia, Guevara se esfumó de la tierra de las Pirámides y Luxor, reapareciendo tranquilamente en marzo 1º, unos días más tarde. Al parecer, ni los servicios de seguridad de sus funcionarios anfitriones, ni los de la embajada cubana, servicios de inteligencia egipcios o el sereno que apagaba las velas en el templo de Luxor, se enteraron del fenómeno paranormal.
Ahí fue que entramos con la CIA
En 2007 la Central Intelligence Agency (CIA), a todas luces, develó el misterio. Ello sucedió al permitir la apertura de ciertos archivos clasificados, en los cuales se indican que en febrero 25 de 1965 nuestro personaje voló a Chipre, Aeropuerto Internacional de “Lárnaca” en el sudeste y de ahí por la Cyprus Airways hasta el Aeropuerto Internacional “Ben Gurion” en Lod, entrando por la Terminal No 3 Internacional, de donde se dirigió por la Autopista No. 1 hasta Tel-Aviv, a unos 15 km al sudeste del aeropuerto.
Con esta ronda de incógnito, Guevara intentar borrar el rastro no autorizado por Castro, de su viaje de ida y vuelta entre Egipto e Israel. Ansiaba buscar la familia de su tío, también suya. Allí supo de un primo de su misma edad, el cual tampoco mantuvo; curiosamente en el devenir histórico; el apellido familiar y el cual había nacido en febrero 26, 1928.
Ya en Tel-Aviv, el itinerante real, el ya Comandante de la Revolución, Ernesto Guevara de la Serna, se entrevistó con quien era Comandante de la División de Entrenamiento de Combate Personal del Ejército Israelí en las Fuerzas de Defensa Israelies (IDF). Este alto oficial de los cuerpos especiales del Ejército, evidente, descendía del tronco común de la familia Sheinerman.
Se trataba nada menos que del primo hermano del líder comunista argentino, quien para entonces era tambien el afamado Mayor Gral. (Aluf) Ariel (“Arik“) Sharon, después Primer Ministro. Lo de “Sharon” es una hebreización de su original “Scheinermann”, ajustado después a “Sheinerman”. De todo ello se desprende que el segundo apellido de este Guevara (supuesto igual al original de la madre, Celia), es “Sheinerman“, no “de la Serna“.
Una consecuencia del intríngulis es que el verdadero nombre completo del líder guerrillero es en realidad, Ernesto Guevara Sheinerman, al menos. Otras versiones no confirmadas le sitúan linajes vascos maternos y escoceses paternos. Al parecer, es mejor no tocar esa otra tecla.
No sorprende que del encuentro, Guevara no extrajera enseñanza alguna de humildad y renunciación a su prepotencia crónica; las cuales quizás le hubieran apaciguado su avidez de protagonismo mundial y quizás también salvado la vida.
Tampoco impidió que el “genoma Che” karmático y del malevo por excelencia del lunfardo rioplatense; continuara torceduras sinistrorsas; a pesar de que el terror sufrido por sus familiares bajo los nazis, nada tenía que envidiarle al que él mismo y por su mano, promovió y desplegó en Cuba.
En un  9 de octubre de 1967 tragico, dizque olvidado, traicionado y abandonado a su suerte por quienes les auspiciaron y auparon el desquició boliviano; fue cazado como una fiera irredimible a manos de una élite de rangers bolivianos, entrenados por hábiles instructores cubanos demócratas. Era casi imposible que no fuera ejecutado in situ, en su calidad de mercenario al servicio de una potencia extranjera, en la pequeña escuela del poblado de “La Higuera” de Ñancahuazú, Bolivia.
La grácil troqueladora de los comunistas habaneros, dispuso entonces la activación de la “fase B” (prevista si “Che” Guevara y sus hombres eran eliminados, de cualquier forma y medios) y puso en marcha el programa para remodelar la mitomanía futura del líder vivo; por otra de espesor mayor “La del líder inmortal caído en combate”.
A estos fines propagandísticos elusivos de la realidad, se rediseñó y montó una imagen monumental, creíble para los zonzos de la izquierda mundial, con características aleatorias de una genuina bestia fabulosa; que les vendrían como anillo al dedo a los comandantes del teatro bufo (o del clásico NÇ japones), convoyada de promos y ensalzamientos. Porque los muertos comunistas, un silogismo extravaginal propio de tales aves  disciplinadas ya inertes, disponen de una virtud inestimable: no opinan.
Se trata de la figura estereotipada del “genoma Che“. Dicha semblanza terminó de manera lastimosa, cruel, en logotipos de “T-shirt“, pañuelos, gorras, ropa interior; condones, consoladores lubricados (de “señoras y caballeros”) y otros juguetes sexuales, cursis.
Desde su deceso oscurecido por la traición, esta mercancía chic (à la dernière, por supuesto) está de venta en tiendas de descuento (quincallas) y boutiques para deleite de los tontos útiles y los inevitables eunucos que husmean trofeos y escarapelas apócrifos, del líder trunco en su salto mortal boliviano.
Sucede que buena parte lacerada de esa Humanidad casi delirante e ícono-adoradora de fetiches, como siempre inmersa en eyaculaciones mentales difusas, no advierte que se tratan de simples baratijas y calderillas colgadas en el insulso pulguero comunista, antro de las peores ridiculeces.
Cierto también que existen otras historias o versiones (4), probablemente las reales. ¿Quién lo sabrá de cierto, en ese submundo de sombras, alegorías macabras y fantasma que soplan incesantes desde barlovento sus furias terroristas?.
© Lionel Lejardi. Octubre, 2008
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press(1)   La solidificación del aka “Che” (no es el dígrafo ch)  se le atribuye a otro de los lideres comunistas de las bandas armadas sierramaestrinas, Camilo Cienfuegos Gorriaran, durante la etapa conspirativa y entrenamiento militar llevada a cabo en México por Fidel Castro y sus seguidores. En Cuba el mote de “che” era aplicado a los latinoamericanos (no indoamericanos) del cono sur, especialmente a los argentinos, del mismo modo que “pancho” se adjudicaba a los mexicanos, “gallego” a todos los españoles, “polaco” a todos los hebreos o europeos comerciantes, etc. Este grupo de conjurados castristas, integrarían posteriormente el contingente expedicionario del yate “Granma“. Esta nave pequeña, con 82 hombres armados y avituallados, fue la que les condujo al desembarco (naufragio) que efectuaron Castro y sus seguidores en las denominadas playas de “Las Coloradas“, Oriente, Cuba; el 2 de diciembre de 1956.
(2)   Ver el número de agosto-septiembre 2007 de la revista argentina “La Voz y la Opinión” (28 Elul-Tishri 5768, del calendario judío).
(3)   No de extrañar, si se atiende al atentado realizado por terroristas mahometanos contra el Centro Cultural Jusio (AMIA) en Buenos Aires. En julio 18, 1994 terroristas del Hezbolá libanés, volaron sin motivo alguno, el edificio del AMIA provocando decenas de civiles muertos. El Mossad estimó (no probado) que el propio Menen estuvo implicado por su conexiones con los sirios. Fue el atentado más mortífero (conocido) contra civiles inocentes, efectuado hasta entonces, después de la II Guerra Mundial.
(4)   Para mas sobre el tema y otros afines, ir al enlace http://www.blogger.com/goog_1675502968Eres bienvenido a mis blogs alternos:
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