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Lid EE.UU-CUBA: de autonomías vs heteronomías universitarias


Sin la venia agena

Lid EE.UU-CUBA: de autonomías vs. heteronomías universitarias  

 Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
(Vivisección de un introito viejo, por la muerte ansiada de un pirulelo insigne)

Exhumación del prestigio académico, con algunas pizcas de ingenuidad

Nada más parecido al cotejo entre una pléyade de cisnes inteligentes, bregando contra una bandada de sinsontes astrosos de igual trino; que el dulce gorjeo (chasquidos y gesticulaciones) concertado entre dos equipos callejeros de bosquimanos académicos, cuasi solterones empedernidos, insistiendo en dilucidar lo que defino como “catatonía exuberante”, en aquello axiomático de “¿por dónde es que le entra el agua al coco cubano?”. En esencia, concierne a la lucha eterna entre la Pulsión de la Vida (Eros) y la Pulsión de la Muerte (Thánatos) o en términos simples, la lucha del bien contra el mal, alegóricos. 

Entre los comunistas, esta última Pulsión no es un morbo circunstancial, sino obsesión permanente del Idiot-savant. que les habita clandestinamente en el Superego. De ahí su fracaso en todos los órdenes de la actividad humana. Freud, en unión de Phyquis e Hipnos, les definió en sus tratados acerca del psicoanálisis.

Cierto es que, una actividad erróneamente interpretada por cierto tipo de ciudadanos estadounidenses generalmente alelados, cultos, educados, eruditos verdaderos; son aquellos a quienes cualesquiera de los zurdos ya maduros como plátano para sinsontes (bolcheviques de La Vieille Garde); pudiera lanzarse sobre ellos (nuestros académicos ingenuos) y confundirlos como a unos Peter Pan saturados de juventinas rebeldes y de  envidias genuinas a todo lo esplendoroso que hizo del finado James Dean.  

Nuestros académicos, son cortados con la plantilla de unos unos tipos razonables, autodidactas brillantes y entrenados como bodygards.  En esencia, unos escuderos cervantinos del prestigio académico de  los EE.UU; los tolerantes y mansos. 

ero sucede que estos adalides del bien andar no gozan de esas habilidades selváticas, decir, para subsistir al menos por unas horas, en el Mato Grosso político presentado por la corriente zurda. 

Bajo tales fulgores, dan la impresión de estar recubiertos con manolas de ungüentos topicales para absorber lo mejor de las terribles obsesiones libertarias, irredimibles y que; por antonomasia; añoran los encantos del viejo Mons Mercore decimonónico, que por efectos de la regresión tanto impresionan a cada visitante de la isla malquista, por la acción abrumadora del Hades escarlata. 

Nada de asombros, pues tales joyas evocadoras de mimosas como las de “Kiki” de Montparnasse y su violón, contemporánea en algún le petit déjeuner parisino; aunque norteamericanas hasta los tuétanos; son las hadas que nutren sin ton ni son a nuestros teams nacionales de académicos, intercambiables en los superbowls veraniegos lidiados a sandalia limpia. 

Quizás, en algunos casos relevantes, rentables al mejor liberalismo ékue, hoy los observamos enfrascados en piruetas que se asemejan a un nuevo estilo, peculiar de la arrebatadora “música disco”; danzadas en asociaciones y fraternidades universitarias con tocados de cilicios temerarios

Todas, políticamente incorrectas; pero entrelazadas con la vieja diplomacia del ping-pong, tal ensayó en su tiempo el carismático Presidente Richard Nixon en ocasión de su encuentro histórico con el propio dictador comunista, el macabro Mao Tse-Tung, artífice de ciertas espureas obscenidades políticas y sociales en Indoamérica.

Al parecer, quiera Dios que así sea y atendiendo a la hermeticidad de sus actividades acechadas por la pupila insomne ciudadana, (una licencia literaria hurtada al poema de Villena); no actúen aceitados con dineros de los contribuyentes, amparados bajo cualquier pretexto baladí y/o por disposiciones legales estrambóticas. Preguntan airados, los altos principios:

¿Valen más estas maromas sincopadas que el prestigio de las universidades que les gestan? 

Ciertos reflejos detectados en el iris de los experimentados filósofos ciegos de la hleba liberal, hacen reflexionar sobre qué hace que los corazones de estos curiosos añejos, permanezcan expectantes mirando embelesados hacia el Este siempre amenazante, que los sorprende con la guardia baja, como si los pretendidos colegas de los talegos comunistas, fueran unos tipos de fiar.

A saber, ninguno de los promotores de estas actividades alegres y también los participantes de cualquier época, que sepamos; ha explicado al público ni siquiera en dos líneas; los resultados positivos o negativos de los recursos y tiempo empleados en estos menesteres “investigativos” donde al parecer no se investiga nada, salvo las noches de Cabiria en los tabla’os de las amenidades comunistas.

Todo, a pesar de que el sainete EE.UU-Cuba se ha  desarrollado por decenios sin resultados (salvo para los enemigos), nos alegraría en extremo tener acceso a tales “estudios sobre el Asunto Cubano”, al menos, los locales. 

Indican ser conciliábulos sellados a lo copto, y son desplegados como si fueran simples reencuentros entre pepillones colegiados de antiguas fraternidades democráticas, juntados ad hoc para reverdecer filosofías con puntos de vista comunes. Es que en la realidad formal y al parecer por resultas del silencio vacuo, devienen exactamente en lo contrario. 

Ello, sin advertir que desde hace rato; parte de quienes integraron tiempos ha; otros teams de fraternidades adictas a la fiereza de estas cumbanchas picozas del  ¡ahé, ahé, ahé la chambelona!  (¿o, serán las mismas?) yacen en la cárcel. Y nada menos que por delitos probados y confesos de “alta traición a la patria y otras bellezas infernales. 

Casi nada, para quienes siempre giran sus rostros hacia el otro lado, el cómodo. Les seria desatender que señales evidentes y de manera indubitable, saltan por encima de la fragilidad del carácter y frivolidad individual del candidato; al participar en las óperas soperas que algunos les mencionan como kemesses frívolos armados en Poma (La Habana). 

Son así, porque ello induce inexorablemente a esos piélagos de albatroces de ambos sexos, unidos como  unos chicuelos inexperimentados para lidiar con un enemigo repleto de experiencias. Los que les hacen deslizarse raudos en brazos del macho cabrio o amazona lúbrica que, según el caso y ocasión, los Cuban Intelligence Services (CuIS) les descubren delante, de sopetón, en el momento en que el brochure les resulta irrechasables a las víctimas stokolmianas

Millones de DNA ópticos y acústicos, asados sobre una chancleta

Se trata de un guión tan burdo como intrigante y de una finura sutil, como la de cambiar globos por botellas. Sin embargo, cuando el especímen despierta del sopor, la taxidermia a la cual le han sometido los CuIS, arrojó muestras de un DNA óptico y acústico compuestos de medio millón de fotos, pietajes y grabaciones, ante lo cual la víctima queda inerme, desecha por sus excesos nocturnos y la desvergüenza le queda abierta a todo chantaje. 

Es común el uso de drogas y anestésicos varios, durante la serie de actos programados y de los cuales las víctimas no recuerden. Pero ellos, sí, porque atane por igual a amigos del campo socialista como a los emplumados americanos o africanos. Las plumas, son las que menos importan.

Claro, estos descalabros per se no deben ser siempre así, pero sucede que no recordamos ni una sola declaración condenatoria de sus fuentes gestoras a estos malos norteamericanos, peor si son unos de los tantos extranjeros desagradecidos, investidos como tales.

Similar a como sucedió en el caso de los espias capturados en la Florida International University (FIU); por parte de quienes claman por la intensificación de los intercambios en los cuales, a veces, pueden haber participado. Tampoco, el aire de los recintos universitarios ha vibrado con las voces desde donde truenan los preclaros niveles docentes superiores, sabidos, de una impolutez indudable.

Es lamentable lidiar a nivel nacional con un cúmulo tan abrumador de tales de chaturas. Porque a la luz de la tesitura de los altos principios helénicos y también romanos (¿y por qué no, también de los valores de nuestra sociedad judeo-cristiana?), tales parquedades vergonzosamente floridenses en dar la nota, resultarían lamentables por inéticas.

Es decir, como sucede en apreciable número de instituciones, centros de altos estudios y negocios a lo largo y ancho de los EE.UU; inmersos en estas “verbenas de palomas” de amistad hueca como las calabazas de Halloween. Luego, es viable reconsiderar el criterio de admitir como un fracaso rotundo, estas inutilidades académicas con las cuales nos atiborran.

Espanta que en nuestro país, unos cuantos alegres playboys de pelo largo y sandalias búlgaras (claro que son adjetivizaciones tropistas, dado el desplante que significaría ser descubiertos con la copiosidad de sus canas), no cesan en sus empeños concertivos con espinos filosos como sus guerreros agridulces (según los bardos de la corte) los cuales nos reiteran su enemistad eterna, al ser uña y mugre amigas de todos los críticos de EE.UU. 

Nadie entiende la reincidencia en extender estos garfios sonoros de abordaje piratas entre los académicos (algunos les califican de punks orilleros, algo bien fuerte) de ambas riveras.

Los intercambios académicos exhumados esta vez por la administración de nuestro Presidente Barack Hussein Obama, con vistas a reanudar contactos bilaterales entre los EE.UU y Cuba, son primores normales entre países decentes. Otra cosa es suponer o insinuar que algo le debemos.

Pero no se ha avalado el daño devenido de estas lides de fábulas asimétricas peligrosas, mientras entonan loas y albricias esperanzadoras en esos sectores puntuales acampados en sus roñas, alrededor de fogatas de boyscouts, armadas en ambas orillas del Canal de la Florida.

Saber que cada una de estas hogueras aventa señales de humo con cifrados propios; tan sutiles como los sonidos guturales de alerta emitidos por los pescadoree submarinos; si nos atenemos a sus lamentos e insistencias en la necesidad de reiniciar los “chic to chic”, bajo cualquier pretexto.

Candidatos rojos envueltos en sus álter ego partidistas, aderezados con semifusas confusas

Tales encuentros de intelectuales son muy fáciles de programar y ejecutar desde “aquí para allá”, utilizando los medios y técnicas de comunicación modernos y muy pocas veces obstaculizado por nuestro gobierno. Exactamente el instante en que por ahí comienza el relajo. Resalta que es bastante y más difícil (tan obvio, que imposibles) si se intentan en sentido contrario. Pero es de recordar que los totalitarismos, no admiten sengundas opiniones.

Ello, dado que los enemigos utilizan las balsas silenciosas de los teams especiales SWAT de intelectuales plegados administrados por los CuIS, quienes fungirían en tropos intrascendentes si estas fábulas fueran  elaboradas con maderas de sicómoros africanos o sándalo hindú. Tales serian otras aldabas sobre aldabas falaces.

Los académicos simbólicos pululan agazapados en la orilla sur del canal (Cuba) y están representados por unos conejillos de Indias encapsulados en grajeas peripatéticas, colmadas de dogmas destructivos a todo lo civilizado que ven y tocan; mientras deambulan insomnios perennes por las callejuelas de sus “kasbahs congelados”.

Saber que son las moradas de los viejos y nuevos carcamales, agrupadas para el pastoreo facil por los CuIS; en los antaños barrios aristocráticos despojados a los burgueses y hoy, los mejores hábitats exclusivos para el solaz y esparcimiento de los líderes y sus allegados, enquistados para siempre en la cúpula gobernadora del rocío manilense, La Habana damnificada por el poder castrista.

Esos cáderes (cátedras) comunistas y sus álter ego partidistas, son indivisibles y se encuentran entrelazados en sus pedaleos; ávidos por aspirar el aire libre democrático al cual no se atreven. 

Coincidimos en que es mismo, cuyos capos les ordenan emponzoñar en cada oportunidad; para así aumentar el tamaño de la limosna gubernamental –aunque esta nunca les cubra las treinta dracmas bíblicas–, que les protege y mantienes ajenos a la cartilla de racionamiento yacente con su pesadez implacable sobre el pueblo, inerme.

Es el mismo pueblo, acorralado en esa Animal Farm gigantesca y de la cual estos próceres populares rojos, guardan distancias de cuarentena desde enero de 1959. Porque eso, que anda sobre el lomo de la chusma, es contagioso en extremo y lo mejor, “se pega, se pega” como la conga de TV… 

Los integrantes del lado democrático, asentados en la vastedad de nuestra orilla Norte (EE.UU) se cuentan; entre otros ejemplares notorios por su sapiencia, honorabilidad, compromisos empíricos con la libertad y democracia. 

Ello es a contrapelo de que algunos chips raros, tan malcriados como candorosos (excéntricos de weekends); los cuales pugnan por desafiar al gobierno norteamericano que les ampara los flecos de sus pecados Ashtolls.

Son los indiferentes a todo aquello que acontece en su derredor, pero sedientos por revolverse y ser parte en ese cóctel pecaminoso con los colegas hostiles y colegios marañeros del “menos allá”, a los que como buenos obtusos, ellos estiman sus iguales, siendo gente menor. Es un error de ligereza ilógica por la cual ya hemos pagado con el escándalo de los espías atrapados en Miami.

Sólo ver los detritus de académicos, funcionarios gubernamentales, civiles de cualquier ralea, artistas y militares, encontrados coleando en las tarrayas lanzadas con colimación perfecta y recogidas con todo éxito por los oficiales del FBI. Tal sucede, cuando esos chicos lanzan dichas redes en las aguas negras totalitarias o en las dulces del Dew Morning, académico y edulcorado donde retozan apacibles, sus fellow travellers

¿Serán de simpáticos estos chicuelos del la fauna  liberal universitaria?

Parece que sí. Porque algunos de estos trotadores en tenis, dan la impresion de ansiar ser atrapados en sus devaneos sospechosos, para disfrutar la banalidad preferida de entre sus frivolidedes: el atontamiento enervante de los fascinantes  quince minutos de fama, quimérica..

Intereses matriciales no convergentes, en el lím (alg.) → ∞, de la bobera académica

No es que existan líneas de intereses comunes entre ambas voluntades concurrentes –un imposible–, aunque disimiles; porque la voluntad de acá  (EE.UU) es inspirada por una candidez sana que, al parecer, en casi todas las ocasiones, linda en una idiotez supina.

Claro que la mente humana y sus voceros, las opiniones propias o las dictadas por los totalitarismos de chupete, son tan variadas hasta el infinito como la gama de los colores primarios.

Mientras que en la orilla del menos allá (Cuba) languidece bajo la bota militar de los camilitos (alumnos de una escuela militar de represores juveniles, con una filosofia maoísta y stalinista), es cruel per se, no por las órdenes insanas que siempre les están dadas, por ser intrínsecas de las telarañas inteligentes. 

Es que en esa orilla sur, el concepto de “autonomía universitaria” no existe; ni siquiera estampada en su forma canónica y la formalidad de papeles; así como tampoco descuellan las voces de “libertad” y “democracia”, motores de la sociedad que nunca echa a andar, ni se ejercen.

Es un territorio audaz, decimos de ese erial, desnacionalizado como una tierra de ciencia-ficción; donde tampoco tienen vida sana las malquistas intituladas “universidades”; en el sentido purista original, hoy apostilladas y recubiertas con escamas de todos los pecados inimaginables.

Es la herencia endémica de los totalitarismos, bien apostillado, en su inevitable derrumbe social, moral y económico. Recordar que bajo el dogma totalitario (comunista y fascistoide, o ambos imbricados) la Intelligenz, no es una virtud o don celestial, sino una desinencia filosófica a la cual hay que mantener por siempre “amarrada a lo cortico”, so pena de ser encarcelado para siempre.

Esas dependencias oficialista (las universidades totalitarias) de volitud opaca, despampanantes; según la propaganda de la troqueladora zurda; no son más que secciones administrativas ordinarias del sistema educacional diabólico de control del individual, armado por los comunistas auto proclamados marxista-leninistas y ateos.

Tales unidades educativas no tienen voz ni voto en sus asuntos, dado que esas prácticas per se están supeditadas no a planes y proyectos educacionales generados por las propias universidades; sino a órdenes políticas y burocráticas emanadas desde la cúpula del régimen totalitario. Allá se le llama Ministerio de la Educación Superior.

Estos lineamientos docentes, son puestos bajo custodias y ejecutados inexorables por los cuadros del Partido Comunista de Cuba (PCC), in situ. Suena así como bochorno cruel de un sistema educacional adamado y asustadizo, gobernado por leyes muy propias para ejercer en las caballerizas decimonónicas.

Es atender que en la orilla norte, el resorte que libera la voluntad de la autonomía es un dispositivo con grados de libertad absolutos como pares cinemáticos de categorías filosóficas; tal enuncia el criterio de Grübler-Kutsbach.

Este criterio, es propio de las leyes inherentes a los mecanismos planos; los cuales atienden supeditados a la dirección del claustro o la junta de gobernadores, profesores y estudiantes respectiva de cada universidad, sin atender a los intereses del partido político en el poder. En estos artilugios, no hay espacio vital para el pensamiento.

En nuestra casa, el gobierno federal no osa y se abstiene, de meter la cuchara en los asuntos de los centros de altos estudios, tan groseramente hacen los castristas en la Isla de Cuba, incluyendo los polos culturales de los medios e instituciones de intelectuales y artistas. Es que todo eso forma parte de su patrimonio personal.

Situados en ese enclave castrence no educacional, los planes de estudio, carreras, destino de los egresados, su orientación política, naturaleza de las tesis de grado y los proyectos de intercambio docente son dictados por el régimen; sin tener en cuenta el interés nacional, solo lo atañible a su seguridad política.

Tampoco les interesan , profesores, educandos y su futuro; despreciados todos en aras del interés personalizado con voz única en la figura del Líder Máximo, el inefable Dr. Fidel Castro Rúz.

Oscuridades en la Cuba deshuesada y la Trata de Esclavos Cultos (TEC), existe per se

Es una de las tantas graciosas entidades e individuos, son aquellos curiosos de ver por dentro con el ojo turístico, el lado oscuro y deleznable de la venta, trasiego y arriendo de personas educadas e inteligentes; sometidos a la vieja Trata de Esclavos Cultos.

Esta anomalía del comportamiento inhumano de los comunistas cubanos, cuyas víctimas son considerados y tratados por éstos en calidad de dislépsicos mentales; es una corriente alimentada por profesionales, técnicos de educación media y superior, además de otros trabajadores simples de las diferentes ramas, destinados al negocio de cuerpos humanos.

Ellos, son los candidatos sujetos diferentes grados de presiones para que acepten el extrañamiento de sus familias. Estas presiones en ciertos casos, son de sutilezas extremas; que actúan sobre los candidatos los cuales son doblegados y enviados a trabajar por anos a diferentes países bajo el pretexto de “ayuda, colaboración, asesoría, etc.”. 

Claro es que se excluyen en los cómputos, el personal y tropas de apoyo y entrenamiento, seguridad personal y también de dirección efectiva sobre las fuerzas represivas locales, accionadas contra el pueblo que pretenden ayudar.

Para ello, ver las misiones permanentes que además de ser ilustrativas, en algunos de los países ingenuos integrantes del Eje Apocalypto. Este, es el el grupo recién fundado en Venezuela el 3 de diciembre de 2011, denominado en su cuna de confusiones, “Comunidad de Estados Latinoamericanos” (CELAC), al cual se han adherido las naciones  indo americanas. 

La esencia de los actos es para que los recogidos por la leva estatal, ejecuten trabajos miserables en calidad de siervos de la gleba, los cuales son de propiedad absoluta durante el tiempo del arriendo, de los señores despóticos (especialmente de los reyezuelos africanos, asiáticos, mahometanos e indo americanos), que los compran, alquilan y explotan de manera inmisericorde.

Es la vieja Trata de Esclavos, ahora en venganzas anti coloniales, corriendo en sentido inverso, desde la América caribeña hacia África, Ásia y Medio Oriente; conducida por estos negreros modernos de chistera y levita roja como las semillas del marañón. Los comunistas cubanos, se han convertido en los rancheadores esclavizantes del Tercer Mundo, en contra de sus compatriotas.

Por medio de los residuos cultos del aparato educacional, los comunistas venden al melting pot tercermundista, imágenes específicas de profesionales blancos de ambos sexos, sujetos al servicio humillante de patrones de aquellas razas clamantes antaño por la igual racial, ahora convertidos en empleadores crueles  domeñadores de la mano de obra esclavizada.

Caso típico, es el embeleso vergonzoso que absorbe y traga sin atender a su naturaleza maleante, el  “Black Congressional Caucus” norteamericano; con respecto a las políticas de falsa integración, propagandizada por La Habana.

Ello se observa en las visitas periódicas de este CAUCUS a la Ceca limosnera cubana, es otra variante de estos encuentros académicos propuestos a priori.

Los sueldos y beneficios que se obtiene de este trabajo esclavo (incluyendo el docente y el mercenario militar), son remitidos en su totalidad a las arcas del Dr. Fidel Castro Rúz, sin excusas ni pretextos, y sin que el profesional atropellado y envilecido, vea un céntimo.

La tasa de deserción de estos infelices es impresionante, aunque tengan en Cuba sus familias en calidad de rehenes del régimen castrista.


¿Seria en algún orden moral y ético el que nuestros académicos se sentaran a dilucidar incontinencias viscerales en esos coloquios entre sordomudos, de igual a igual, con modelos del “Hombre Nuevo” de tercera mano?.


Luego, infunde estupor una actitud que obvia los altos principios, de quienes apoyan los intercambios. La diferencia entre los pucheros esbozados en cada orilla, igual que la confusión de nuestros cadres supérieure avalando los conceptos de autonomía y heteronomía, aterra.

También la valoración enceguecida de ambas categorías tal si fueran vitolas tabacaleras de dos células madres iguales y gloriosas, sin entender (o no querer) que los mencionados principios morales y éticos difieren entre un país libre, democrático y soberano (EE.UU) y una simple granja de animales totalitaria y colectivizada (Cuba).

Una ex-nación, aherrojada además, a los humores según avatares políticos consensuales concertados por Manila con metrópolis subversivas de extramuros, por ejemplo, Rusia, China, Irán, Libia o Venezuela.

Se destaca la rivera sur por estar repleta de secciones educativas de enseñanza superior que operan abiertamente como filiales del Departamento Ideológico del PCC, que ellos apodan “escuelas universitarias”; lógico, todas heteronómadas. 

Una de las especialidades de estos académicos zurdos, en la vastedad de su tiempo libre, es el pasatiempo de armar trampas “papamoscas” insalvables para nuestras lumbreras académicas. Éstos últimos, sueñan en deambular descalzos por entre esos paradisos bananeros, sin el entrenamiento indispensable para lidiar con profesionales de la intriga y el espionaje.

Pero es que nuestros académicos, obnubilados, gimen delicadezas por adherirse al cóctel de ese desastre, que parece excitarlos con igual ansia que el amok filipino. Se trata de uno de los toques sutiles de la inética  del ente social atrapado entre sus angustias propias y sus fracasos personales.

Heteronomía kantiana

El término “heteronomía”, recordemos, lo acuñó Immanuel Kant quien definió que en esta categoría “la voluntad no está en función de los deseos del ser, sino en la voluntad de otros”. Es obvio que esos “otros” es el andamiaje gobernado por los Servicios de Inteligencia del Gran Hermano. Es la tipificación tergiversada del principio kantiano fundamentado en el cumplimiento absoluto del deber.

Los bolcheviques castristas, como buenos picaros, enarbolan la naturaleza de este “deber a cumplir” como la sumisión al dogma del estado totalitario; cuya imagen y semejanza esta representada en la opinión omnisciente del Líder Máximo, Comandante en Jefe, etc.: el simpático Dr. Fidel Castro Rúz.

O sea, el acatar con los ojos cerrados “la voluntad del otro”. 

Adolph Hitler, otro pícaro, se auto personalizaba en calidad de ser también ese “otro”, un verdadero y único Ser Providencial (1),  doblando a su gusto lo enunciado por Inmanuel Kant. Claro que este último patán, Hitler, se cuidó mucho o así fue aconsejado, de no presentarse ante las masas fanáticas como un “Salvador”, por la implicación que ello le conduciría al judeo-cristianismo, de donde le seria imposible explicar sus salvajadas genocidas.  

Luego, es razón válida y suficiente para definir que la titulada “autonomía universitaria” no existe en Cuba, puesto que la voluntad prevaleciente es la del régimen político dominante, totalitario y dictatorial.

Este, es un aspecto que ya nadie discute, salvo, al parecer dolorosamente no muy bien advertido en nuestras universidades y colleges comunitarios, al menos los floridenses.

Ello se evidencia si estudiamos los algoritmos de los códices (casi pueriles), emitidos al respecto por los Presidentes y sus Juntas de Gobernadores, tal como si en nuestro sistema de enseñanza no existiera tal asunto. Una verdadera filosofía de avestruces.

En la Cuba castrista, la inescrupulosidad latente y evidente en los estatutos organizativos emitidos por los centros docentes; implantados (no legislados) por la plana mayor que gobierna las universidades; todas estatales y sujetas al gobierno comunista; responde a las directivas del Ministerio de Educación Superior, cuyos resultados al final del día, van a parar a manos del Líder Máximo. Desde cuya mesa, se realizan las distribuciones de cada arrendamiento y de ello el destino, de cada profesional egresado.

Es la inmersión de la masa intelectual isleña, ya envilecida, en el abismo freudiano del “Todestrieb” (Pulsión de Muerte); se revuelve al parecer intoxicada, al parecer con ansias de retornar a la desesperación adictiva del coito louco mental enervante, con sus opresores (síndrome de Stokolm). 

Es en ese páramo abismal donde pretende acampar las fuerzas de inteligencia de nuestros novedosos boy scouts de hogaño.

Mientras que en la frescura norteña, florecen universidades autónomas legítimas, aunque a veces de una apasionada ingenuidad victoriana, tal cuando cubrían con el mantel las patas de las mesas para que no evocaran en los caballeros las piernas de las damas.

Hoy no es para tanto el fervor aguamantino, pero sí somos también tierra donde candidatos variopintos de cualquier rincón de los EE.UU aguardan regados por los suelos, embelesados, con sus mochilas prestas –una especie de paracaídas virtuosos–, a fin de estar listos para que a la voz del primer ¡go on!, hacer en 10 segundos flat las 90 millas entre ambas riveras y ser así los pioneros, en saltar dentro de esas armadijas seductoras.

Quizás, porque algunos devotos arrastran en sus sandalias y moños adamados, otras personalidades temblorosas y atípicas, como prognosis aleatorias guardadas en el closet de las hetero insanías preferenciales, recurrentes en cualquier momento del baile de máscaras.

La penetración castrista atañe a todo el Sistema Educacional Nacional de los EE.UU desde la primaria hasta la universitaria.

Entre otros estamentos estratégicos, para lo cual han dispuesto de cinco decenios, los espías activos capturados en el interior de la Florida International University (FIU), indican la ingenua soberbia omnisciente de las figuras rectoras encargadas de cuidar el prestigio de ese tan alto y respetado centro de estudios.

Ello deslustra y serrucha los intentos del Presidente Obama, en pos de nuevos encuentros furtivos –como de adolescentes al primer beso–, no precisamente de “tercer grado” tal sucede en los dramas de ciencia-ficción.

Esta movida presidencial al realambrar los contactos para continuar los intercambios, al parecer estratégica, envía el mensaje equivocado a la cúpula habanera, para que esta se envalentone en sus actividades anti norteamericanas. Recordar, que el Dr. Fidel Castro Rúz y su cúmbila de travesuras, el alucinado Mahmoud Ahmadinejad, juraron publicamente: 

“Pronto, entre Cuba e Irán, pondremos de rodillas a los Estados Unidos”.

Si algún descreído gusta de reflexionar en la posible exageración de estos pronunciamientos, seria aconsejable que preguntara a los israelíes sobre sus experiencias con estos tipos de locos homicidas.

Atomizar el id, ego y superego de los cáderes luminosos

Claro, estos particulares no parecen importarles un bledo a nuestros académicos itinerantes, turbados con su patriotismo deslustrado. No existen paralelos éticos, morales o valores docentes entre las instituciones y el material humano de ambas riveras. En la una se crean cadenas de inteligencias esplendorosas, mientras que en la otra trituran y atomizan el id, ego y superego de los cáderes luminosos.

Una de las diferencias fundamentales estriba en que en la esquina norteamericana no existen dolo o agendas secretas, mientras que en la isleña, sí. Y lo peor, la sintomatologia del dislate, es conocida por todos. Es el intríngulis en que se basa la tragedia de la lid interminable EE.UU-Cuba. 

Sin embargo y a contrapelo de nuestra seguridad nacional, instituciones docentes de alto nivel como son ciertas universidades de EE.UU; establecieron per se proyectos biunívocos basados en la autonomía universitaria, libertad académica y la I Enmienda.

Todos reales bajo la democracia –un trío de delikatessen no aptas para el paladar remendado de la chusma totalitaria castrista, como líneas de intercambios oscuros entre expertos tipo tresmonosabios de ambas orillas.

Obvio, incluyendo los rendez-vous nocturnos entre cálidos sueños encantadores en las noches de verano; con agendas privadas; que de una u otra forma estan en dependencia de la’uedta que les den sus anfitriones cheos; y que sufragaremos los contribuyentes mansos.

A saber, temas como la política democrática pluralista, psicología, psiquiatría o derechos humanos y políticas de comportamientos de grupos librepensadores, libertarios u otros temas políticos, sociales, filosóficos (ética, moral y cívica) aleatorios, son tabúes que nadie se atreve a destapar, salvo quizás, en las pausas comerciales.

Son ejemplos inabordables las tesis de un psiquiatra y psicoanalistas prestigioso, aunque comunista en sus inicios, como Erich S. Fromm (consideradas en sentido inverso), o sea, el efecto (como daños irreparables) sobre la psiquis del individuo aislado y tiranizado por los totalitarismos y la psicología de las masas degrada en su autovaloración y sujetas a una polarización en favor del régimen dominante.

Seria regodear temas trascendentales (todos ilegales en el paraíso isleño) tales aborda en su obra “Anatomie der menschlichen Destruktivität” (Anatomía de la destructividad humana) y otras obras destacables de este profesional prominente.

Fromm y el retorno de la chapusería roja

No tarde, Fromm, desorientado y confuso con el shock que le impuso el genocidio contra el pueblo ukraniano (2)  en –especial la estarvación cruel de millones de estos ciudadanos, castigados a muerte por los comunistas, los cuales consideraron a todo el pueblo como “opositores”–, porque Fromm retornó exhausto de la chapusería asqueante del bolchevismo soviético, tal como haría al observar el implantado hoy en Cuba. 

Se trata del mismo dueto de la hoz y el martillo; recocida al ajillo y a fuego lento por los pirómanos a full-time comandados por el Dr. Fidel Castro Rúz y las delicadezas perfumadas de sus torquemadas; a fin de que el pueblo indefenso no se olvide de quién es el dueño de la llama comunista, la cual sus hitmen fanáticos estiman eterna.

Lo que Fromm determinó, espantado, es la resonancia ideológica del “narcisismo maligno” de los líderes marxistas mediocres, habilitados con poderes extraordinarios (Castro, Mao, Lenin, etc.), con la manera de actuar de los nazi-fascistas. 

Fueron los mismos delitos genocidas entre otros abusos execrables, que espantaron a André Breton, cuando ensayaba su pas de deux yuxtapuesto junto a otros dos viejos carcamales del terrorismo de izquierda, el mexicano Diego Rivera y el ukraniano León Trotsky, en sus andares por la Zona Rosa capitalina del DF

Es otra de las asignaturas pendientes de absolver por la tozudez de nuestros intelectuales y artistas zurdos, boyantes en la inagotable Jauja norteamericana, renuentes a repasar los resultados de sus vergonzosas osculaciones con los totalitarismos. 

Más de lo mismo, serán las nuevas autopsias propuestas a este cadáver insepulto, un sistema que el propio Castro confesó a las medias en público:

 “El sistema cubano ni siquiera nos funciona a nosotros, por lo que no es exportable”.

Imaginar lo discutido en Cuba durante esos “encuentros académicos”, por un dúo de perlas del calibre de los espias castristas; nadadores olímpicos al estilo libre, inexplicablemente inmunes e intocables por sus superiores, durante 30 años.

Los mismos que saltaban y brincaban orondos entre la aulas de la FIU y las oficinas del Cuban Intelligence Services (CuIS), hasta el aterrizaje extasiado en brazos de sus adorados hitmen habaneros.

Hablamos con palabras mayores, porque existen otros pecesitos adormilados con ese bossa-nova que se baila en los “cuartitos de al lado”, que siempre son remanentes, dada la magnitud del descuido de nuestras instituciones académicas.

Es peor, puesto que el asunto no parece haber sido captado en su profundidad, en el interés de nuestras autoridades judiciales y educacionales, extendidas hasta los niveles locales, estatales y federales.

Luego, es ahí donde yacen los peligros a multiplicar de manera exponencial estos pretendidos tête-à-tête . Todo ello a causa de estas incursiones nuevas; proyectada a desplegar por nuestros académicos bisoños; en territorio enemigo, pero dejando abierta nuestra puerta trasera.

Y pensar que con solo tres gotas: una de patriotismo, otra de ética moral y una última de decencia, se podría barrer a sombrerazos tanta confusión.

Observar que sin lugar a dudas, este mío, es un sermón inescuchable..

Lionel Lejardi. Octubre, 2011

lejardil@bellsouth.net

Legacy Press


(1)   Tal nos viene a la atención, porque, primero en el discurso en su defensa que Adolph Hitler hizo en el juicio por su liderazgo en el fracaso (1923) del denominado putsch de München (Múnich), y después como declaró en su ópera prima, “Mein Kampf” (Mi Lucha); biblia del nazismo; este líder dejó bien claro sus concepción del “Nuevo Orden para Alemania” (y Mundial) que estaría por mandato divino, bajo su tutelaje. También la proyección eugénesica para la Humanidad. 

El reflejo de todo el episodio anterior y sus consecuencias nefastas que ello tuvo para Cuba, en el comportamiento y formación del actual régimen comunista (castrismo) y de su líder, el Dr. Fidel Castro Rúz, es objeto de otro trabajo.

(2)   Holodomor (wik), en ucraniano: “matar de hambre”, también llamado Genocidio Ucraniano u Holocausto Ucraniano; es el nombre atribuido a la hambruna provocada por el régimen comunista; que asoló el territorio de la entonces República Socialista Soviética de Ucrania; durante los años de 1932-1933. Se trató, como sucedió con la poblacion de la Sierra del Escambrai, al centro sur de Cuba, durante este período trágico, fueron literalmente matadas de hambre luego eliminados físicamente; más de  7 millones de personas, entre hombres, mujeres y niños (un número aún mayor al del doloroso Holocausto infringido por los nazi-fascistas al pueblo judío y otros ciudadanos indefensos.

En hebreo la hecatombe es conocida como Shoáh, donde fueron asesinadas en masa y sistemáticamente, aproximadamente 6 millones de personas de todos los sexos y edades

Teniendo como referencia la definición jurídica de genocidio y numerosas evidencias, se verificaría la naturaleza genocida del Holodomor al haber fuertes indicios de haber sido una hambruna artificial creada por el régimen soviético, extendida por mimetismo político a los integrantes del bloque comunista.

Estas acciones vituperables de los comunistas fueron ordenadas y comandado por Joseph Vissarionovich Stalin. 

Si bien otras hambrunas también fueron provocadas en diferentes regiones de la URSS, el término Holodomor es aplicado específicamente a los sucesos ocurridos en Ucrania.

Hacia marzo de 2008, el parlamento de Ucrania y diecinueve, gobiernos de otros países han reconocido las acciones del gobierno soviético (comunista) como un acto de genocidio premeditado y ejecutado inexorablemente por los Servicios de la Seguridad del Estado.

La declaración conjunta de las Naciones Unidas de 2003 ha definido la hambruna como el resultado de políticas y acciones “crueles” del régimen totalitario que causaron la muerte de millones de personas de etnias como la ucraniana rusa, campucheana, kazaja y otras de la contemporaneidad latina. El 23 de octubre de 2008, el Parlamento Europeo adoptó una resolución, en la que se reconocía el Holodomor como un crimen contra la humanidad (lesa humanitas).


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George Orwell, la insinuante celda 101 y su “1984″


Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
George Orwell, la insinuante celda 101 y su “1984
Una literatura de ciencia-ficción, ¿libertaria?

Neo, siguió al conejo de Dujou
Cuando Neo despertó por el sonido de la música en sus audífonos y otros ruidos extraños, comenzaba el mensaje de un tal “Morpheus” desplegado en el monitor de su ordenador. Entonces, sin imaginarlo, se desatarían las sorpresas sucesivamente. El puntero seguía blinkeando allí y él no tenía la menor idea de quién era ese Morpheus, que le instaba con el aviso de “Despierta, Neo“. Ni de qué mierda era eso de que  “Matrix ya te tiene” o “Sigue al conejo blanco” o también el “knock, knock, ¡Neo!”, inexplicables; donde le indicaban que alguien estaba a su puerta.
Lo despabilaron dos toques reales, fuertes, como de recios alguaciles hialeahienses o de los mismísimos publicanos recaudadores en tiempos de Roma. Cuando entreabrió cauteloso, Choiel pelirojo“, estaba allí con otros tunantes de la banda de dipsómanos, todos noctámbulos. Sólo que el más asombrado pareció ser el mismo Choi, quien parado frente a la puerta con el puño levantado y los nudillos prestos a tocar, permanecía inmóvil como una estatua de sal y con su cara de “yonofuí” mirando absorto el número de la habitación de Neo, el 101. Por cierto que Neo era un hacker y por lo tanto, un marañero empedernido que no se asombraría de que los federales vinieran a cargar con él.

Yo —refunfuñó Choi, tembloroso— no he golpeado la puerta, escuché los toques y tú eres quien abre.
Choi y Neo intercambiaron dinero por disquettes de softwares con información hurtada de Internet. Choi miró a su amiga, tuvo una ocurrencia y le preguntó.
Hey, Dujou, ¿qué tú crees, si lo llevamos con nosotros?.
 —replicó ella, excitada y sonriente con su pequeña cara de loba seductora.

Tenía el cuello repleto de aros plásticos abrillantados y de diámetros diferentes. Montados los unos sobre los otros, dibujaban alrededor de su cuello el perfil de las torres de enfriamiento de las centrales eléctricas térmicas. No eran simples adornos, sino que estaban dispuestos para dar la ilusión de estar sosteniendo la cabeza de una distrófica. En realidad, el conjunto era como los de bronze de las mujeres zulú para alargarse el cuello. Se trataba de una simple moda para estar à la dernière. Y así, se colgó de los hombros de Choi en pose lasciva, dando la mitad de la espalda a Neo.
La muchacha era de figura estilizada como esas hetairas transparentes del Biscayne Boulevard miamense, las falenas deslumbrantes del Pigalle parisino o quizás; como arpegios vibrantes de poetas simbólicos ya muertos (lapidados “por hablantines”); las esforzadas cubanas ingenieras y médicos emblemáticas del jineterismo oficial.
Ellas pululan Rampa arriba y Rampa abajo, pisteando por la Zona Rosa (de tolerancia) habanera; con sus tres eternas “semis”: descalzas, hambrientas y desnudas. Las tres medallas representativas de los arquetipos cumbres de la retorta socialista. Pero eso, a los “agentes matriciales”, les importaba tres cominos.
Ellos, los comisarios; en las filiales de “Matrix” dicen que no lo son; no disponen de otros ejemplares exitosos dentro del zoo comunista; para mostrar que ellas no simbolizan los tristes especímenes, como ejemplares de la “Mujer Nueva“.
Porque en la elaboración del pretendido “Hombre Nuevo“, les salió, como a torpes   “Aprendices de Brujo” (L’Apprenti sorcier); una “cosa” disforme, una especie de alien del rag urbano, el polimorfaláctico: “Baby” Lores”, con su pellejo listo para los taxidermistas naziz.
Dujou aspiró profundo y con lo más sedoso de su voz, agregó provocativa,

Seria novedoso para la salud el grupo. En especial nosotras, las insatisfechas —y sonrió sardónica, con expresión provocativa. Choi la pellizcó con suavidad.
Eres una puta, mejor, una recontra tataranieta de puta. Tu, no tienes arreglo —le susurró en la oreja, sonriéndole a Neo como si dijera nada obsceno, de manera que sólo ella lo escuchara.

Neo quedó en suspenso por unos segundos y miró a Dujou, como si ésta fuera un volcán sensualoide que destilaba por cada poro de su cuerpo, miriadas de femonas olorosas, enloquecidas y saltarinas, que le fluían en tropel hasta por las orejas.
Fue entonces que Neo advirtió el conejo blanco tatuado en la espalda desnuda de la muchacha, a la altura del hombro izquierdo y se erizó. Ahora vio con más detalles los excesos de maquillaje de Dujou sobre sus rasgos faciales que indicaban una mezcla rara de mestiza, mulato-thailandesa.

—¡Que diablos, es el conejo blanco! —masculló Neo, asombrado, y abrió los ojos desmesuradamente.
—¿Vamos, “jerk”? —le instó Choi, sin escucharle, expectante.
Andando, pero sólo estaré un rato —advirtió Neo, todavía embelesado, cuidadoso para no hacerles un desaire.

Otras de las muchas cosas que aún no sabía el hacker era que su “rato” no seria tal, sino la agonía de un paréntesis que se abriría eterno, al que sin ton ni son penetraría, absorbiéndole toda su vida somnolienta. Y que además le sumergió en un deleite estremecedor, sobrevenido insondable y del cual no se podría evadir.
Es que conocería a la deliciosa Trinity, la espada etérea, audáz e inexorable, lugarteniente de Morpheus.
La celda No. 101: ¿insinuante, excitante o envilecedora ?
Todo, porque el 101 era el mismo número de la celda especial de tortura dispuesta por el “Gran Hermano” de la filial “Matrix“, para la destrucción mental; los comunistas le denominan “oclusión paramétrica del Id“, y desinfección anti virus del individualismo y el coraje personal. Es el ritual conocido como “lavado de cerebro”. También el emético clásico, el aceite de castor (palmacriste o ricino, que Mussolini aplicó a los inconformes con su régimen fascista) y que se le suministra a los inconformes con el paradiso Matrix.
También para borrar e interconfundir al Id y al Superego, evaporación sublimal de la voluntad y además, para reprogramar los estamentos mentales del Ego, con el desmonte y destrucción total de la personalidad. Un succès verdadero, montado por los comunistas a los fines de reeducar a los enarboladores de la verdad; opositores o renegados; en nombre de la doctrina proto marxista del “Gran Hermano”, lo cual sucedería según predicciones literarias de 1948, corriendo el año 1984.
Ello devino durante la Guerra Fría, a finales del siglo XX; en un intento no exitoso de los partidos marxistas diseminados en el ámbito global, cuando decidieron remodelar y cosmetizar las truculencias de sus respectivas policías políticas locales (Gestapaks), tal si fueran retiros monacales para el solaz y esparcimiento de monjes cartujanos, no de prisioneros estrujados, despedazados y empalados con la verga policíaca del tentetieso. Ansiosos de las buenas nuevas y aleluyas del sacratísimo mensajero del Thor zurdo, el “Gran Hermano“.
Entonces, eran los tiempos en que las pesadillas de otro dictador, Adolph Hitler, de calzas iguales a las del “Gran Hermano”; su antecesor; porque el “bello Adolph” aprendió de los bolcheviques, las técnicas del desvanecimiento de los enemigos del III Reich en los campos de trabajo forzado. También “Animal Farms“.
Unas alucinantes experiencias, fortalecidas con los experimentos nazis, las cuales los rojos permearon más tarde a sus satélites —hasta entrado el siglo XXI—, le dieron al teutón por torturar hasta la muerte y posterior taxidermia, a los “pecadores mortales”. Cualquiera que no les aplaudiera con fervor.
Todo ello, en función de la curvatura de la nariz, conformación craneana, ángulos faciales, grosor de los labios, cuadratura mandibular, pantalla de las orejas, color de la piel, fealdad, religión, deformaciones, discapacidades físicas y mentales, aberraciones sexuales contra natura, lengua materna, etc.
Aparte, considerar las evaporaciones definitivas en el caso de los judíos acusados injustamente de matar al Cristo, todos los cuales eran pasaportes seguros para ser torturado y asesinado a sangre fría de inmediato, e incinerados en los crematorios.
A Choi todo aquello le sonaba familiar y le recordaba una vieja novela de ciencia-ficción, entre las otras de consulta obligada como referencia; titulada “MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y CUATRO”, escrita por un inglés. Fue cuando elaboró su Tesis de Grado en la Universidad, la cual tituló “La Comunicación inter personal entre los entes de planos físicos virtuales, en consonancia con la Teoría de Cuerdas”.
¿Sabe alguien si es Orwell o Freeman?.
La obra en cuestión, fue un éxito tremendo y resultó premiada a mediados del siglo XX, concluida la IIGM. Obvio que el autor no podía saber las consecuencias acarreadas por esa, su novela, un bocadillo futurista que se convertiría en su “Canto del Cisne” magistral, aunque prematuro al paladar de los torquemadas del erial comunista, patrocidados por Matrix.
La obra “1984” fue un relato escalofriante emanado de la pluma fértil del escritor, periodista, crítico literario y ensayista británico; Eric Arthur Blair; cuyos pen names ya en calidad de escritor, fueron “George Orwell” y “John Freeman”1. Blair, había nacido el 25 de junio, 1903 en Motihari, Bengala (Bangla-Desh) en la India.
Dicha obra, muestra una destilación refinada de la ordinariez bolcheviques, a partir del instrumento nazi represivo en toda su magnitud maquiavélica. Un copycat sublimado retomado por los marxistas (curioso: Orwell se compró un perrito faldero al que bautizó “KMarx”), de la antaño estrategia sociópata de represión social adjunta a la reglamentación de la “sincronización” (Gleichschaltung) hitleriana.
O sea, la puesta en marcha de la estructura represiva de la policía política; dispuesta para la aplicación masiva y aplastante del terror psicológico, cruento, inexorable y permanente, sobre la población indefensa arrinconada entre sus miedos. Porque tras desaparecer el III Reich, los comunistas tomaron la batuta de la represión contra los ciudadanos fueran o no, opositores o disidentes. Debía ser la sociedad entera pendiente del terror estatal y del partido.

Por ese chisme que me cuenta “Primito”, esto del comunismo, se lo meterán a su madre por el cu… —comentó Neo a Choi, esa noche, junto a la mesita del bar.

Tal libro por su excepcionalidad, está considerado entre los 100 mejores del siglo XX. En esencia, este amante de las letras ciencia-ficcionables y distópicas, entre otras no menos controvertibles y que, finalmente, fue reconocido por el sobrenombre de “George Orwell” (el nombre, se especula, está relacionado con uno de los reyes ingleses, George, y el apellido, al río de homónimo que atraviesa el condado de Suffolk, en Inglaterra) luego dicha obra viene a colación en su calidad de la exposición de una letra de ficción futurista tan virtual (por su anticipación) como real.
Golem, ese homúnculo alquímico juvenil, “hetronosesabeque”
Loa paraisos zurdos son muestrarios de basureros exquisitos. También por la crudeza trágica de la existencia de ese Golem (homúnculo alquímico) de cuando el Génesis hebréico de la desesperación ciudadana, creado como silogismo multi premisas del “Hombre Nuevo” en cada una de las dictaduras comunistas.
En el caso de Cuba, fue un kripto maltusiano engendro, aun no nato del, onirismo castrista, un ente confeccionado con pedazos de cadáveres unidos a martillazos (es una forma peculiar de los alquimistas zurdos para soldar partes humanas) con ripios de zorgs diferentes, oxidados entre las manos delicadas y siempre fructíferas de las comunistas hetero hembras de la horda.
Se trató de crear en laboratorios y retortas, un hombrecillo copia espeluznante de las sociedades armadas en todas las satrapías europeas y asiáticas, succionadas en calidad de satélites de la URSS e instauradas durante la Guerra Fría.
Incluyendo las de nuevo corte populista, unos desgajes de payasos y payasas totalitarios o en vías de serlo; como son las troqueladoras de las dictaduras izquierdistas recicladas del Caribe, Centro y Sudamérica. Si viéramos lo fácil que es el confeccionarlas, pues se trata de juntar un montón de basura humana y prensarla.
Cierto, sin que faltara en el vodevil el fósil cumbre de la Guerra Fría, el Buque Fantasma de la Animal Farm,  la rumbita fracasada por excelencia durante el interregno entre ambos siglos; el régimen comunista del Dr. Fidel Castro Rúz. Un líder indiscutible reinante en una Cuba bajo los sables de su clan y otros miembros de la secta exógena, (Amici delle cheerleaders), desde 1959. Es que pocos pudieron suponer que al final de la sexta década, toparían con un Hasper Lee generoso, un David, un Tell un Cid matador de capa obispo, mockingbirds indefensos, a diestra y siniestra con el estilo inconfundible de los anti derechos.
Todo ello devino en la tragi-comédie coincidente con el diferendo Este-Oeste, la confrontación entre las democracias y los totalitarismos, que se identificó con la línea virtual fronteriza que separó ideológica y políticamente la libertad occidental radiante; de la opresión oriental oscurecida, en los territorios incertados detrás de la denominada “Cortina (o Telón) de Hierro”. Es que la libertad moralizadora es una sarta de ajos, cruces papales y balas de plata aniquiladores del vampirismo de los licántropos zurdos.
George Orwell fue un socialista amante de la libertad plena, de ideas políticas y económicas democráticas, anti totalitarias a carta cabal, el cual luchó en la Guerra Civil española (en el lado equivocado, el republicano), tal le sucedió a tantos jóvenes embelesados con las historietas bolcheviques.

Trinity te busca por todas las cloacas de Zión —advirtió Morpheus a Neo, furioso de que algún agente la hubiese secuestrado.

Este detalle le impidió en cierto momento ser tomado por el Servicio Exterior británico dado que entonces (y ahora) se le consideraba a estas personas lo que ellos denominan “internacionalistas”, como fellow travellers o progress en la monserga comunista. Tal sucedió después con picaruelos tales como Charles Chaplin y otros vividores que paciron orondos bajo “capitalismo salvaje”.
Desde el rumbo traidor tomado por la Revolución Rusa de 1917 bajo la dirección de Stalin y sus secuaces, implantando el totalitarismo comunista; fueron muchos los intelectuales y socialistas honestos decepcionados con las mentiras bolcheviques. Orwell tomó parte de esos decepcionados de la “Generación Perdida” inglesa (es un tropo, en relación con sus iguales contemporáneos intelectuales norteamericanos) con la línea política bolchevique, las atrocidades ejecutadas por los comunistas rusos, los partidos y gobiernos adheridos, enceguecidos, al Comintern.
El Comintern (la Internacional Comunista o la III Internacional Comunista, creada por Lenin y el Partido Bolchevique); la cual en teoría agrupaba a todos los partidos comunistas del mundo, adheridos a la filosofía marxista-leninista liderada por los bolcheviques, a fin de extender la denominada “revolución rusa” al resto del planeta. Un chiste, que por su maridaje entre la perfidia y la avaricia, costo a la Humanidad (hasta ahora contabilizadas) unos 100 millones de víctimas.
Entonces, Orwell dedicó el resto de su vida a promover la democracia, la defensa de las libertades, derechos humanos y los principios teológicos y humanistas de la civilización judeo-cristiana occidental. Sin olvidar poner en jaque a sus lectores, con sus novedosos puntos de vista.
Se especula que el título “1984” de la novela provino del año en que de terminó el libro (1948), pero con las dos últimas cifras (48) al revés del año (84). Los analistas e historiadores, por su parte, estimaron que de acuerdo a la vertiginosa velocidad de la expansión del mundo comunista, el desastre total material, espiritual, moral y teológico de la Humanidad; tras la resaca cruenta de la pos guerra (IIGM) y según Orwell; sobrevendría cuando el totalitarismo comunista triunfara en el ámbito planetario, pasados unos 30 años, o sea, eligió el 1984, que en numerología es el 4. Una cifra en la que hay que pensar.

—Sólo nos restan cuatro cargas —le recordó Choi a Neo, en medio del estruendo de la batalla.
—¿Y que carajos tu me dices con eso, si nos basta sólo con una carga para matar a todos los bribomes? —puntualizó Neo. Miró hacia ambos lados y extrajo de su mochila “una rosa del torero“, fresca. —Esta, es para Trinity —, aseguró.
—Dujou, cayó peleando junto con el cerrajero —sentenció Choi sollozante.

El triunfo de las huestes comunistas de Mao-Tsé-Tung en China contra el gobierno republicano de Chiang Kai-shek, quien lideraba el Kuomintang, literalmente “Partido Nacionalista de China”, desbalancearon la correlación de fuerzas mundiales.
Los movimientos nacionalistas árabes, indochinos, Pacífico Nororiental y africanos; condujeron a la hipótesis de que irremediablemente, las hordas marxistas-leninistas conquistarían el mundo civilizado y democrático. Estamos en el momento en que la Humanidad se dividió en dos filosofías hegemónicas que campearon por sus respetos en la pos guerra (1948); las democracias lideradas por los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU) y los totalitarismos comunistas nutridos a la fuerza (con nombres diversos), cuyos hilos yacían en manos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
¿Cortina de qué, dijo el señor Gauleiter, número dos?
Preguntó confuso Hans, uno de los viejos militantes del Partido Nazi ahora tullido, tras la derrota en Tsaritsyn (“Stalingrado”, durante el terror rojo y “Volgogrado” en la actualidad), tiritando de frío y sentado en la última fila del local atestado de correligionarios fanatizados con la hecatombe inminente del Führer y sus días últimos.
Era fenomenal la confusión dejada por las palabras finales del orador. Corría un frío canalla y ligero, en los primeros días de mayo de 1945. La II Guerra Mundial para Europa, estaba por concluir con la derrota del socio principal del Eje de Acero, la Alemania nazi. En la tribuna, un ayudante, tembloroso, se acercó a los oídos del orador y le susurró:
Mi Señor Gauleiter, los de atrás, parece que no entendieron bien sus palabras finales.
¡Carajo, dije Cortina de Hierro
! gritó la diminuta figura desde el proscenio, ahogado nuevamente por el estruendo de sus partidarios y quien, a la sazón, fungía como Gauleiter (Jefe de Zona) de Berlín en su calidad de hombre de la ultra confianza del Führer.
Transcurrido diez meses desde la rendición de Alemania y sus aliados europeos, el 8 de mayo, 1945; el ex Primer Ministro británico durante la IIGM, Winston Churchill, esperaba apacible a que descorrieran las cortinas del pequeño teatro del College donde lanzaría su discurso histórico.
El lugar no era el idóneo para la importancia y prestigio del visitante. Pero este político de sensibilidad extra sensorial y visión preclara, portaba un discurso el cual había preparado con esmero y que resultó trascendental.
Un tiempo antes, le invitaron a dictar esa conferencia el 5 de marzo, 1946; en el Westminster College del pequeño pueblo de Fulton, Missouri. La visita era en ocasión de recibir una distinción honorífica de dicha institución. Churchill, quien gozaba de un prestigio inmenso, tituló a su discurso “The Sinews of Peace” (En la relación especial entre EE.UU y Gran Bretaña, radica la fuerza de la Paz Mundial). En el párrafo más importante y deseado, señaló:

Desde Stettin en él (Mar) Báltico hasta Trieste en el Adriático, una Cortina de Hierro ha descendido a través del continente (europeo). Detrás de esa línea (fronteriza) yacen las capitales de los viejos estados de la Europa Central y del Este. Varsovia, Berlín, (Praga, Bratislava, Berlín), Viena, Budapest, Belgrado, Bucarest y Sofía, todas esas ciudades famosas y sus ciudadanos habitantes de esos países yacen en la que yo llamo la esfera soviética, donde todos (los integrantes de la misma) están sujetos en una forma u otra, no solamente a la influencia soviética sino también en alto grado y en muchos casos, incrementando las medidas de control (provenientes) desde Moscu…”.

En efecto, Churchill utilizó (un eufemismo) para referirse a la frontera virtual, no sólo física sino también ideológica que dividió a Europa en dos, después de la II GM. Los historiadores aciertan cuando afirman que ese fue el instante inicial que demarcó el inicio de la denominada ”Guerra Fría”
La línea fronteriza de la que hablaba Winston Churchill, era aquella que separaba a los estados comunistas totalitarios, encabezados y bajo la batuta política, económica y militarmente de la Unión Soviética y aquellos otros estados democráticos alineados con los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Por error histórico, se identificó durante largo tiempo la frase de “Cortina de Hierro” como originalmente gestada por el estadista inglés
Sorpresas que da la vida
Sí, porque el 25 de febrero de 1945, en un artículo publicado varias semanas antes de finalizar la II GM con la rendición de Alemania a los Aliados, en el semanario nazi, “Das Reich”, apareció un artículo titulado “Das Jahr 2000” (El año 2000) de su editor y director (premonitorio) decía en su acostumbrado editorial de barricadas:

Si los alemanes bajan sus armas, los soviéticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocuparán todo el este y el sudeste de Europa, así como gran parte del Reich. Una cortina de acero (Ein Eiserner Vorhang) caerá sobre este enorme territorio controlado por la Unión Soviética, detrás de la cual las naciones serán degolladas. La prensa judía en Londres y Nueva York seguirá aplaudiendo, probablemente”.

El autor del artículo en cuestión, no fue nada ni nada menos que quien entonces fungía de Gauleiter de Berlín y Ministro de Propaganda e Información del gobierno nazi, el archi conocido Paul Joseph Goebbels, el mismo que en mayo 1 de 1945 se suicidó junto su esposa Magda y los seis hijos de ambos, en el Führerkunker cerca de su amado líder Adolph Hitler y su esposa Eva Braun.

El mismo Gauleiter al cual el viejo Hans no le escuchó bien la frase de marras. Era la sentencia que tanto Joseph Goebbels como Lutz Schwering von Krosigk, repetían incesantemente. El primero, penúltimo canciller de Alemania; mientras que el segundo, fue el último, hasta la derrota nazi en mayo 8 de 1945.
Resultó sorprendente también y para mayor estupor histórico, que la frase ya era empleada desde mucho tiempo antes al menos como está registrado; sazonada con sus correspondientes ajos y cebollas diplomáticas; por escritores, miembros de las cancillerías, generales y gobernantes de los países europeos en sus disputas, encuentros, reclamos y guerras verbales entre sí.

Claro, antes del desastre iniciado en Sarajevo en 1914, por unos terroristas servios. Por otra parte resalta coincidente, que las leyes de protección ambiental vigentes en Alemania obligaban a que los teatros dispusieran de una pesada “cortina de plomo”, la cual serviría de protección a los espectadores en caso de incendios provenientes de los escenarios
La contra-obertura
Luego, es de entender el entorno bélico y totalitario que envolvió a la Humanidad y con ello a George Orwell y sus reacciones psíquicas y espirituales, durante toda su vida de observador del quehacer del individuo. Sin embargo éste supo también reseñar tanto lo que veía como lo que intuía. La novela de Orwell, “1984” ; que pudo haberse titulado también, “2012“, con el arribo de los desastres pronosticados por la llegada del “Doomsday” maya.
En esta, se mostraba la sociedad totalitaria en que se convertiría el mundo civilizado bajo un régimen totalitario dictatorial comunista, absolutamente cerrado y despótico; sustentado por un partido y filosofía únicos; integrado todos sus componentes como sicarios estatales para la conservación vitalicia del régimen opresor y una extensa capa de burócratas alabanciosos del Líder Máximo, de turno, parados sobre las espaldas del pueblo aterrorizado.
Nos clarifica el concepto de la dicotomía fascismo-comunismo, con la concepción del filósofo alemán contemporáneo Jürgen Habermas, quien de manera escueta definió que el comunismo es el simple “fascismo de (la) izquierda”. En el caso de Cuba, es una vitrina zoológica sofisticada, minuciosamente diseñada por la Nomenklatur habanera; bajo la inefable dirección artística y guión cinematográfico de los hermanos Castro. La muestra puede ser vista (bajo un tono gris) entre los escombros de la que entonces fue la ciudad de La Habana, capital de la Isla de Cuba. Es que para muestra del diluvio nacional cubano, basta un botón.
Los pueblos dominados por los comunistas, estarían inmersos por los regímenes locales en una guerra permanente contra enemigos extranjeros imaginarios; sumidos en una hambruna perenne controlada por cartillas de racionamiento y un cúmulo de arbitrariedades por la ausencia de todo derecho personal, de expresión, reunión, progreso, asociación y tránsito; y carentes de lo más indispensable para la vida personal, a la que no tendrían acceso por designios del dogma comunista opresor.
En este caso, Orwell veía al mundo liderado por el denominado “Gran Hermano o Hermano Mayor” el cual les advertía por las cámaras de TV y pantallas de vigilancia que “él, el Gran Hermano, siempre los vigila”.
Titulación de la obra
Es interesante como preludio, observar lo acontecido con otra novela (anterior) de Orwell, “Animal Farm”; un juguete de procacidad anti-totalitaria genial, aunque de estilo diferente. Orwell, ya advertido y convencido por su intuición propia de los planes comunistas desde los años de la pre guerra (IIGM), en 1943 comenzó a escribir la novela satírica “Animal Farm”, la cual para abril de 1944 ya estaba lista para imprimir.
Pero sucedió que el supuesto editor Victor Gollancz (Left Book Club), dueño de la editora que también resultó la fuente inagotable de la que fluía la literatura izquierdista, la “Gollancz Inc.” de Inglaterra.
En realidad, Gollancz era un conocido y monísimo izquierdista de esos camuflados bajo “frac y chaqué”, un comunista redomado por el stalinismo, quienes disfrutan a todo tren (ver el catalán Picasso o al francés Sartre) de la dolce vita que ellos criticaban, sin dejar de disfrutarla.
Encarnaba a uno de esos tipos con aspecto burgués rancio de salones y ateliers, quien se negó a publicar la novela de Orwell, aduciendo “porque atacaba y se burlaba del régimen soviético, que a la sazón era un aliado en la guerra contra el Eje de Acero”. Cierto, tanto como el escritor sabía de que era una alianza circunstancial con una manada de lobos, cuyo objetivo era arrasar con las democracias de una manera cruenta y animal, tal hicieron con el zarismo.
De igual modo le sucedió a Orwell con otro peje conocidísimo en la misma charca, T. S. Eliot; también poeta, antisemita y amigo de los izquierdistas. De paso, integrado en los siempre dudosos Premio Nobel de Literatura o de la Paz. Este último, fungía como editor de la editorial norteamericana de Faber and Faber en Londres. Éste personaje (quien nos torpedeaba desde la otra orilla) le rechazó tanto “Animal Farm” como “A Scullions Tale” (Cuentos de pinches de cocina), la versión primera de “Down and Out in Paris and London”).
Las desgracias del autor no pararon ahí, ni cuando Jonathan Cape aceptó publicarle el libro; porque en un cierto momento Cape se vio imposibilitado de cumplir su palabra a causa de las intrigas de un individuo (agente ruso) que trabajaba en el Ministerio de Información Británico: Peter Smollet.
Sucedió que el tal Smollet, por sus influencias en dicho ministerio (nunca se explicó el “por qué“), presionó a Cape para que no publicara “Animal Farm”. Resultó ridículo que un tiempo después, el tipo fuera capturado por los servicios del MI5 británico y acusado como agente de la KGB, espiando en el Ministerio de Información. Finalmente, Secker and Warburg accedió a la publicación lo cual se materializó en Agosto de 1945.
Más adelante, corriendo Agosto de 1948, Orwell todavía no había elegido el título que pondría a la que seria su obra fundamental. Para el otoño de ese mismo año, ya el escritor disponía de dos títulos, sobre los cuales se expreso así:

“…I haven’t definitely fixed on the title but I am hesitating between NINETEEN EIGHTY-FOUR and THE LAST MAN IN EUROPE.”
“… No he fijado definitivamente cuál sera el título, porque dudo entre MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y CUATRO y EL ÚLTIMO HOMBRE EN EUROPA”.

No demoró en escoger el primero. Entonces se estableció una disyuntiva nueva, entre elegir el título simple con la cifra numérica del año o la ortografía literal de dicho número. En Diciembre de 1948 envíó el libro para edición con el título de “1984“. Sorpresivamente, en Junio de 1949 el libro, finalmente, se publicó ¿…? como “NINETEEN EIGHTY-FOURwik.
La distopía orwelliana
Ya en plena Guerra Fría, es cuando Orwell decide lanzar otra ofensiva con sus publicaciones; esta vez apoyado bajo cuerdas por el gobierno británico, las cuales resultaron un éxito notable. Matrix, bien alejada en tiempo y espacio nos deja, sin embargo  estados ontológicos de similitud literaria.
La obra “1984” de Orwell es frecuentemente comparada con otra del mismo genero “Brave new world” literalmente (Esplendido Nuevo Mundo), la cual es la novela más famosa del escritor británico Aldous Huxley publicada en 1932. El título de esta última, tiene origen en la obra de William Shakespeare, “La Tempestad”, cuando Miranda pronuncia su discurso wik. Es una obra de ciencia-ficción (fabularia).
En ambos casos, se trataba de sendas antinomias distópicas de las novelas utópicas (como las de Platón, Moro, Campanella, Harrington, Spencer, etc.); las cuales conducen a imágenes anticipadoras al mundo futuro, imperfecto, donde la maquinaria estatal trituradora ejerce el control totalitario (completo) de la vida social e individual como tal, reduciéndolo a un número aleatorio dentro del hormiguero.
Las estructuras políticas que hemos conocido en la actualidad como formas grotescas que devinieron en las sociedades reales comunistas (marxistas, fundamentalistas, trostkistas, castrista o maoístas) en las que se instalaron férreas y ominosas dictaduras totalitarias como las de URSS, China, Cambodia, Vietnam, Corea del Norte, Cuba, etc.; primas hermanas de las sociedades fascistas y nazis; y sus posibles homologadoras en ciernes como Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia o las que andan en remojos como Argentina, Brazil o quizás Uruguay, entre otros regímenes pro izquierdistas. Todos, ahora en manos de los tirapiedras y ex guerrilleros sesenteros.
En 1984, “Mil novecientos ochenta y cuatro” de George Orwell junto a la obra maestra de Ray Bradbury, “Fahrenheit 451“, fueron honradas con el galardón del “Prometheus Award” ³, por su contribución a la literatura distópica de ciencia-ficción.
Destacamos que el segundo título “EL ÚLTIMO HOMBRE EN EUROPA”, manoseado por Orwell para su obra maestra (“1984″) les viene al régimen cubano como anillo al dedo. Representa el “sálvese quien pueda” que trasfigura la banalidad totalitaria imperante en Cuba, conducido por los hermanos Castro, en una botija repleta no de errores y sí de pecados de lesa humanitas tan inimaginables como inenarrables, por supuesto, todos punibles por las leyes de los tribunales internacionales. Y lo mejor del cuento: que no proscriben. He ahí los motivos por los cuales los dictadores actuales, aterrados, ya no pueden abandonar impunes el poder.

“George Orwell” (née, Eric Arthur Blair) murió tranquilamente de tisis (¿…?) en Camden, Londres, UK; el 21 de enero 1950 a los 46 años de edad. Este iluminado nos dejó con las manos extendidas en espera de sus brotes nuevos. Quizás, se debe a que le faltó la otra mitad del trecho por recorrer, en su batallar anti comunista. Sin embargo, de acuerdo al pedegru habitual en el modus fasciendi de los comunistas, cabe preguntar:

¿Tuvo el escritor la certera e indetectable premonición de una venganza por parte del Comintern, —entonces en las manos redentoras de José “Pepe” (El Viejo) Stalin—, organismo represivo destinado a modificarle la salud, “amablemente” y temprano a todos los considerados enemigos?.

Notas adicionales del obituario comunista
Los cubanos, no deben olvidar que el líder estudiantil comunista Nicanor Mc Partland y Diez (aka, “Julio Antonio Mella“) fue asesinado a balazos el 10 de enero de 1929 en Ciudad México DF, cuando paseaba con su amante, la fotógrafa Tina Modotti; a manos de sicarios italianos de la entonces KGB bolchevique; entre otras razones, por abjurar del stalinismo y pasarse a las líneas trotskista.
Saber que Lev Davidovich Bronshtein (aka, “León Trotsky“), también abjuró del stalinismo y fue asesinado en la misma ciudad mexicana, el 21 August de 1940; por un agente stalinista de la KGB bolchevique, Ramón Mercader (aka, “Jackes Monard“). Este asesino, fue homenajeado por el Dr. Fidel Castro Ruz y vivió en Cuba un tiempo, después de ser liberado de prisión), de igual modo, un sicario catalán miembro del Partido Comunista Español (stalinista).
Fin de la saga.

(1) En realidad el pen name de “John Freeman”, el escritor lo utilizó una sola vez en un ensayo.
(2) El Gauleiter de la Zona de Berlín, en la práctica, tenía casi más poder político que todos los ministros del III Reich.
(3) El “Prometheus” (Prometheus Award) es un premio literario de ciencia-ficción otorgado anualmente por la Sociedad Libertaria Futurista (Libertarian Futurist Society). Fue creado en 1979 por L. Neil Smith, pero no se comenzó a entregar con regularidad, hasta la creación de la sociedad en 1982. Los títulos premiados deben obras con la temática sobre ciencia-ficción libertaria, es decir, centradas en la política y el orden social derivados de las aplicaciones a la ciencia-ficción de los principios filosóficos del libertarismo 4. El trofeo consiste en una moneda de oro que representa el comercio y el pensamiento libre.
(4) El “libertarismo” (del inglés libertarianism, traducido al español en ocasiones como libertarianismo o liberalismo libertario), es una filosofía política que afirma la vigencia suprema de la libertad individual (o libertad negativa), es decir, el derecho del individuo sobre sí mismo, cuyo límite no es otro más que el derecho ajeno. El sustento de la ideología libertaria es la filosofía individualista, la política antiestatista y la economía capitalista laissez faire et laissez passer (dejar hacer y dejar pasar), en razón de que para los libertarios, toda relación humana debe ser producto de pactos voluntarios y la fuerza sólo puede emplearse legítimamente contra otros de manera defensiva o ante el incumplimiento de un acuerdo (“principio de no-agresión”) wik .

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Estados Unidos vs un libro llamado “Ulysses”


Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba

Estados Unidos vs un libro llamado “Ulysses”

Un “ULYSSES” entre frou frou y lencerías literarias
Para entonces, la corte había fallado sobre un libro de James Joyce. Aunque bastante desilusionados con los tiempos en que vivieron, Leopold Bloom y Stephen Dedalus se enterarían años más tarde del significado explosivo de todo aquello que hicieron un cierto día en Dublin (bordeando sorpresas del Doomsday¹), cuando sorpresivamente dejaron fluir desde sus conciencias largos monólogos interiores. Ambos, no podían estar al tanto de que en ese otro de los tantos días aciagos, estarían bajo la mirilla fiscalizadora de los aduaneros norteamericanos. Ello sucedió en ocasión de la entrada a los EE.UU de un libro relacionado con la saga de ese día.
Los oficiales de Aduanas actuaron entonces en base de la McKinley Tariff Act (1890), por cuya Acta se facultaba al Bureau de Aduanas de EE.UU –y sustentado en una percha colgada al cuerpo del espíritu original de la ley–, a que sus oficiales confiscaran cualquier libro importado considerado obsceno. En 1930 el asunto explotó públicamente en las Cortes Federales, de donde los cuños de “libelo” u “obsceno” sólo podían ser aplicados bajo la Sección 305 del Título 19 del Código. Estas son facultades legales típicas que en los estados modernos molestan a algunos, sin embargo, constituyen dispositivos de protección de la sociedad y los valores éticos y morales del ciudadano común.
Hablamos acerca de esa especie de bicho vivíparo y altamente maleable, que en la abrumadora mayoría de los casos no discierne diferencias entre las disquisiciones de Proudhon, las veleidades de Proust o las erudiciones de Mirándola; por no decir de la paranoia homicida de un Hitler o las reflexiones y onirismos letales de un Castro anti cultural y sus émulos obtusos del Eje Apocalypto.
Sin embargo en las democracias de buen andar y a los fines de mejorar la salud de las disciplinas expresivas que atañen a todos los componentes de la sociedad, tales fueros democráticos (una fiesta de privilegios, verdadera) se ejercen al mínimo o simplemente no existe; en salvaguarda de la esencia de los altos principios de la ciudadanía. Por el contrario, liberales, comunistas, anarquistas (libertarios), terroristas intelectuales de nuestro patio; en especial; los homínidos embrutecidos con su fanatismo alocado de pasarelas filosóficas, despotrican a fin de enaltecer el culto a la personalidad del líder.
Por el catecismo zurdo, se auto complacen auxiliados de confusiones propias; empeñados en entender la esencia de la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU, aparentando interesarse por la libertad de expresión tal si fueran eunucos ridículos encargados del orden reinante en el serrallo de su intelectualidad naufragada. En realidad su interés único yace en cómo molestar a la sociedad norteamericana en su conjunto en beneficio de los enemigos internos y externos. Es por ello que la Acta de 1890, pulida por Dingley en 1897, marcó puntos de confrontación del gobierno con la intelectualidad anti purista y pre liberal boyante en la sociedad norteamericana de entonces. Bloom y Dedalus se sorprenderían más adelante con la ventolera provocada por las remembranzas de aquel día.
Coito entre escarabajos y mariposas zurdas de vuelo popular
Ayer y hoy, en el lado opuesto al de las democracias; se imbrican escarajos ansiosos de coitar mariposas zurdas del batilongo, como las palomas picassianas de vuelo popular. Sistemas totalitarios del INDEX sinistrorso, por donde deambulan mochilas al hombro, marxistas, fascistas, izquierdistas, fundamentalistas islámicos y los de otros costales del tentetieso. Donde la censura brota y es llevada a cabo tal si fuera un oficio excitante y no menos libidinoso. Un ejercicio de entes lúbricos atormentados entre las sombras, con la participación de mediocridades sensuales del partido político, plutocracia o secta religiosa que detente el absolutismo en ese momento.
Tales medianías burocráticas alardean de practicar esta cirugía pateta de cómo le conviene a sus colmillos tiránicos y a lo burdo de la tarea de opresión sobre los individuos, que en su esencia de mayor repugnancia, es aplicada empleando serruchos en lugar de escalpelos.
En dichos sistemas totalitarios liderados por un déspota o por una entelequia teocrática de las más aburridas y grotescas como son las musulmanas, sin importar la etnia, el pastel es ofrecido falsamente envuelto en perfecciones diabólicas de un cuerpo y un espíritu, humanos. Los individuos son lacerados cuando se les aplica la censura oficial, la cual es para los torturadores un filtro osmótico amoral sub ideologizado y desinfectador policíaco. Este último tornillo de los tiranos es de instalación obligada entre los centros generadores de ideas y el cerebro inerme del ciudadano común. Dedalus, nunca entendió el intríngulis.
Bajo estos regímenes la censura es coquetonamente partidista y sectaria, supeditadas en cuerpo y alma a la voluntad del líder. En su plano genético paralelo, la lengua se tuerce y abdica solemnidades, cada día y por siempre y la acción represiva brota en unos casos del éxtasis coital (sublimado) entre escarabajos kafkianos de vuelo popular y mariposas exóticas fellow-travellers.
Mientras que en otros, la torcedura del Id venal y el Superyo pinial, deviene envuelta en la más letal de las supersticiones. Y se torna un avatar que vibra entre el tipo que ulula enloquecido en el alminar del censor público y la yegua alada que le revolotea erotismos paradisíacos aferrándolo más a sus ilusiones adictivas para dañar lo mejor de la intelectualidad nacional. Bloom y Dedalus navegaban en una nave de excitante lujuria, ajenos a oficiales de aduanas y las circuncisiones estelares de un Toulouse-Lautrec en el “Moulin Rouge”ascanciando Pinot.
¿Qué es obsceno? –inquirió el magistrado J. Woolsey
En la disyuntiva de los términos latos inherentes a la censura apoligética de los obsceno, basta que el ciudadano alcance el punto excelso de la oclusión psíquica, o sea, que se sienta azocado por el terror clásico de su propia flagelación a causa de su auto censura, para que las cúpulas se regodeen gozosas y seguras en medio del rebaño, obediente y silencioso. Tales son los casos de Cuba, China e Irán, una tripleta perfecta de saurios políticos que rondan tercamente la quinta edad de la destornillada era comunista-musulmana.
En forma directa, es el ciudadano quien se reprime a sí mismo, en auto flagelación sin atender a cualquier vicio de dicción o arrepentimiento ante el entorno del estado policíaco o curia islámica y fundamentalista que le rodee. Recordar los “Versos satánicos” de Ahmed Salman Rushdie.
Luego, el concepto varía en cada sociedad aunque su definición siempre ha reñido con la época y clases dominantes. Es entonces que los magistrados debieron replantearse ¿qué es obsceno?, como expresión de una forma artística contraria a lo que acontece con el resto de los elementos exaltadores de valores éticos tales como: decencia, moral, euritmia, civismo y lealtad. Es el rubor del comedimiento. El meollo para solventar la cuestión de lo que se puede interpretar como obsceno, fue reeditado entonces en la Corte Suprema de EE.UU, cuando surgió la controversia a causa del mencionado libro “inmigrante”; que daba patadas en las canillas de los aduaneros para que lo dejaran entrar indocumentado nada menos que al paraíso terrenal americano de la expresión libre. Dicha Corte, había dictado cuerdamente: “Obsceno es aquello tendente a provocar impulsos sexuales o inducir a una sexualidad impura y de pensamientos lujuriosos“.
Luego, el tratamiento de lo obsceno es atemperado a las realidades ético-morales in situ, no como proclamación pública. Pero resulta equivocado sostener que éstas naturalidades son valores exclusivos de Occidente, ya que tal modo de pensar conduciría a mistificaciones peligrosas. Por otra parte vemos los casos de absolutismos aberrantes observados en sociedades selváticas o de cafres mentales; donde es oficial la poligamia, maltrato y ablación de la mujer (el salvajismo de las mutilaciones sexuales), por no decir más allá de las infamias mortales.
En esencia, son las mismas entelequias demagógicas que hipócritamente sólo dejan mostrar los ojos a sus mujeres, relegándolas mentalmente a la miserable vida burka. Sería ingenuo suponer que estas calamidades no se extiendan al resto de las actividades de sus ciudadanos maltrechos, como es el abanico de las bellas artes. Tales iniquidades resultan inmorales y obscenas, bajo la sensibilidad de la exquisita moral ciudadana en las democracias occidentales y las doctrina judeo-cristianas. Por lo que debemos estar atentos, como el ojo negro del canario.
¿Qué dijo J. Woolsey?
En esas otras sociedades totalitarias, tales desmanes están pretextados en dogmas políticos, tribales, étnicos, religiosos o todos juntos. Estos tipos de oligarquías ensoberbecidas e inmersas en sus impunidades, tremolan su propio mal concepto de la moral y decencia al determinar el diapasón monoaural sin derecho a réplica, dentro del cual han de moverse las virtudes y defectos de sus ciudadanos. Por eso fue importante para los EE.UU, discernir gradaciones en aplicar el sello de “obsceno” respecto a la publicación de marras (Ulysses); ya que se hubiera confundido o arruinado la preservación del patrimonio ético-moral de la sociedad occidental (ver los anales de: “The EE.UU versus a book….”) de implantarse ominosas censuras literarias aunque fueran sin intenciones dolosas.
Sucedió que la moción no pleiteaba contra un libro del trópico sensual y tibio sino, sorprendentemente, contra una obra arribada desde la fría Irlanda.
Cuando la cuestión fue puesta en manos del magistrado J. Woolsey, la cosa tomó su nivel, ya que desde 1929 el Senador Cutting había desentrañado parte del acertijo. A Woolsey le recayó la tarea de opinar acerca de la obscenidad sospechada por los oficiales de aduana, con respecto a esta publicación extranjera que se pretendía ingresar en los EE.UU. Woolsey no entendió otra forma más justa de opinar, que leerse la obra de cabo a rabo y tomar criterios de otras personas, ajenas entre sí.
El fallo final, de unas 1800 palabras, señaló la obra como “…un tour de force sorprendente, en un intento sincero y serio de desarrollar métodos nuevos para observar y describir el comportamiento humano. No es apreciable que haya sido un intento pornográfico. La posibilidad de que dicho libro despierte tales sensaciones en una persona de instinto sexual promedio” (los franceses le denominan l’hommemoyen sensuel), es remota. Después que hice largas reflexiones” concluyo Woolsey–, “…considero que la obra en ciertos aspectos es emética para los lectores, pero de ningún modo afrodisíaca. El libro, por lo tanto, puede ser admitido en los Estados Unidos de Norteamérica”.
Dicho fallo devino lección trascendental que marcó época para todos los estamentos de la sociedad norteamericana. Woolsey, dejó establecida la diferencia entre lo decente y lo obsceno, sospechado infundadamente por los puntillosos, pero alertas, aduaneros.
La moción
En esencia, el choque de los puntos de vista entre ambas corrientes, hizo que la moción apuntaba al caso: UNITED STATES vs. ONE BOOK CALLED “ULYSSES” (Estados Unidos vs un libro llamado “Ulysses“) de 5 Fedd. 182, 1933 Nuestro autor era un irlandés nombrado James Augustus Aloysius Joyce (1882–1941). Tras el fallo de Woolsey acerca del “ULYSSES“, y ya liberada la obra de sombras, la misma fue acogida en los EE.UU con todos los honores del beneplácito sajón.
Este clásico y sus personajes, de manera permanente, son objetos de discusión a través de los años, por parte de sus admiradores en Talleres y Círculos Literarios. Es el por qué estas actividades se acostumbran realizar durante todo el mes de junio –tal ocurrió en junio del 2004–, a causa del centenario del Doomsday de marras. Sucede que también, medio que cunde el pánico en la efeméride, puesto que Joyce nació en febrero de 1882 y murió en enero de 1941, todo un enigma que al parecer, todavía nadie ha podido descifrar.
© Lionel Lejardi. Febrero, 2010
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(¹) En algunas inscripciones calendáricas en el sistema de cuenta larga, encontradas en antiguas ciudades mayas como las correspondientes a los mencionados monumentos de Quiriguá y Cobá, la fecha de la conclusión de la presente era cosmogónica —siempre desde el punto de vista de las religiones mesoamericanas— correspondería al último día del baktún (como en el calendario gregoriano, décadas, lustros, siglos, etc. los mayas consideraban el kaktún como una serie de 20 años) que en los maya es decimotercero, es decir, a la fecha 12.19.19.17.19 (21 de diciembre de 2012) (wik).

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1857

Aquellos que sólo oran por la tragedia de Arizona, yerran.


                    Se cumplen 52 años de tiranía comunista en Cuba
La ética del discurso
La ética del discurso, a veces llamada ética de la argumentación (mesurada y complaciente con el “otro“) , se refiere a un tipo de argumento que intenta establecer verdades éticas o normativas a través del examen de los presupuestos del discurso (con la lesión menor para el contrincante).
(Es saber que a este modo de comportarse limpio a todo lo largo del discurso-riposta como en una justa medieval y en la cual la acción ética va destinada a destrozar y hacer polvo, de manera elegante, la argumentación del adversario, se le presume llamarlo en lenguaje plano y sin ditirambos, “intercambio civilizado“).
(Es que,) “los filósofos alemanes Jürgen Habermas y Karl-Otto Apel son considerados adecuadamente como los autores probables (y generadores) de la ética del discurso moderno (en el buen decir de los debates civilizados). La ética del discurso de Habermas (no) es su intento (único) de explicar las implicaciones de la racionalidad comunicativa en el ámbito de la intuición moral, (ética y espiritual) de la validez normativa. Se trata de un esfuerzo (teórico) complejo (destinado) para la reformulación de las ideas fundamentales de la ética deontológica kantiana; en términos del análisis de las estructuras comunicativas.
Esto significa que es un intento de explicar el carácter universal y obligatorio de la moral, al evocar las obligaciones de servicio universal de la racionalidad comunicativa. Es también una teoría cognitivista moral, lo que significa que afirma (y) justificar la validez de las normas morales se puede hacer de una manera análoga a la justificación de los hechos. Sin embargo, todo el proyecto se realiza como una reconstrucción racional de la intuición moral. (Se) alega que sólo reconstruir las orientaciones normativas implícitas que orientan a las personas y afirmar (el) acceder a esto (sólo es viable) a través de un análisis de la comunicación.”(wik).
(Por otra parte), la ética de la argumentación de Hans-Hermann Hoppe es una defensa de los derechos “libertarios1. Basándose en el trabajo de Habermas y Apel, Hoppe; un antiguo alumno de Habermas; afirma que la argumentación o discurso, es por su naturaleza una manera de interactuar libre de conflictos y que requiere un control individual de los recursos; por lo que, según él, algunas normas se presuponen como verdaderas en cualquier persona que ejerza el discurso real. Estas normas incluyen el principio libertario de “no-agresión(concepto de importancia capital, para la tesis crucial de la agresión a mansalva en Arizona), (el) que a su vez implica los derechos libertarios. Por lo tanto, nadie puede negar argumentativamente los derechos libertarios sin (caer en la)auto-contradicción (wik).
Luego, si en nuestro discurso afirmamos que “aquellos que sólo oran por la tragedia de Arizona, yerran“, no es porque en estas personas misericordiosas de cualidades de alta sensibilidad como “El alma buena de Sezuan” (Der gute Mensch von Sezuan); en el decir suave de Berthold Brech; y que hacen esfuerzos de fe sincera irradiada, exista nada reprochable o que las plegarias sean inútiles (las cuales reafirmamos como útiles); ni que nos basamos en los enunciados filosóficos de Habermas y Apel por simple referencia a la dialéctica intuitiva, ni tan siquiera por distorsionar de manera inadvertida la scjentologia (cienciología) de L. Ron Hubbard o que en un final de albedríos equívocos, aseveremos así por caprichos o disgregaciones eclécticas; sino; por lógicas irrefutables simples de los que definimos en calidad de “complementos terrenales verdaderos” de suma efectividad coercitiva, todos en nuestras manos absolutas, tal como profesamos en tantos estados de la Unión. Nos referimos al derecho de poseer armas para la defensa personal.
Ni el estado ni los ciudadanos de Arizona, sus oficiales electos como la Gobernadora Jean Brewer, el condado de Marycopa ni tan siquiera el mismísimo sheriff Joseph M. Arpaio, tienen un ápice de responsabilidad en la hecatombe de sacrificios perpetrados por el asesino. ¡Y que ahora, no vayan a tildarlo de loco! Porque lo primero que hizo este endiablado fue aprenderse de memoria “El Manual del Perfecto Sinvergüenza“, de entre sus otros libelos.
El punto de vista planteado por H-H. Hoppe, sí puede ser traído por los pelos y plantarlo en medio de la tragedia inmensa de las víctimas de la masacre de Arizona. Sólo que ese animal perverso no entiende de filosofías, como cualquier otro depredador carnicero deambulante por los bosques. En esencia, es un licántropo depredador por descendencia y autodidacta de envidias por no ser aceptado por sus iguales, que de hecho lo convierten en un paria social asociado a una reluctancia repugnante con su “yo” propio. Ahí, es que comienza su punto de inflexión odiosa hacia el gen que rehúsa, siquiera a verlo u olerlo.
La tragedia emanada de la masacre de Arizona, ejecutada fríamente por un respondente al nombre de Jared Lee Loughner; quien no deja de ser un malvado de marca mayor; le ha sido servida en bandeja de plata a quienes asocian indebidamente el modo de actuar de este felón; al consumar el hecho repelente y aparentemente aislado; puesto que hasta ahora no ha aparecido su antípoda complementaria; con un hipotético clima de odio temperamental enraizado en la sociedad norteamericana, decir en su conjunto, el derecho a comprar y portar armas y sus municiones.
Claro es que este privilegio es la pesadilla de nuestros enemigos que sueñan con vernos inermes. Saber además que esta es la primera disposición tomada por los totalitarismos comunistas y proto fascistas, en cuanto se encaraman en el poder. El objetivo, aupado por fuerzas extrañas (tal sucedió en Cuba), es cortar de raíz estos derechos ciudadanos, como anhelan los liberales izquierdistas de nuestro patio.
Otras opiniones se basan en supuestas políticas o sentimientos anti inmigrantes, expresamos, por decir algo conocido del muestrario insurgente. Porque esta última presunción es exactamente la esgrimida por los mareros (pandilleros hispanos delincuentes de la peor calaña, dispersos en los estados del oeste y suroeste), como motivo justificativo de su prisión o deportación. Luego es abordable que todas estas elucubraciones de los sociópatas rebeldes pululantes en nuestros medios, tribunas políticas, de algunas organizaciones comunitarias de activistas pro-emigrantes, VOLAGs y otras agrupaciones, que por lo general, son aupados por la ingenuidad de nuestro gobierno federal, la maldad de la filial del Cominter que actúa desde La Habana, gobiernos bananeros de Centro, Sudamérica y de la cayería antillana del Caribe, que han tomado a los EE.UU como vertederos de sus delincuentes y morones.
En esencia, se trata de unos cócteles lúbrico asequibles a estos antisociales, lúmpenes espirituales y religiosos, políticos e intelectuales, en los bares de idearios clandestinos en cualesquier esquina de nuestros barrios. Si los puntos de vista de cada estrato social son tildados de vectores hegemónicos y beligerantes activos contra el resto de los que atesoran opiniones divergentes, estaríamos como sociedad libre y democrática, bien arreglados. Los hay malagradecidos que se derriten por convertir toda disparidad política, social, económica o étnica; en elementos sabrosos de confrontación viva para cebar y amancebar sus miserables agendas anti norteamericanas.
Una recapitulación de las causales inductoras del crimen, incluyen una amalgama de situaciones, sentimientos encontrados y complejos subyacente en las tinieblas del Superego del asesino, ninguna justificativa:

  1. Disociaciones basadas en envidias denteras propias de sus vectores de complejos raciales y étnicos portadores de fisionomías de fealdad estrambótica –ver al propio asesino– ajenas al modelo caucasiano, al que casi todo el resto de las minorías suspiran en asemejárseles auxiliados por la cosmetología
  2. Vectores políticos por ser portadores de estándares tercermundistas de retraso  social, económico y religioso, achacables injustamente a las sociedades superiores social y económicamente exitosas
  3.  Vectores culturales por ser sustentadores de líneas de euritmias artística, literarias, musicales e indumentarias chabacanas y de calidad baja o pésima, al ser comparadas con las vigentes en sociedades punteras.
  4. Por decir o si tomamos cualquiera de las otras irrealidades o desvaríos atávicos seleccionados al azar, que nos agotarían si las desguazamos analíticamente, una por una.

Estas realidades que nos asaltan en callejones ininteligibles entre los meandros de la psíquis, han conducido a la Humanidad inviviente a una encrucijada;  porque le ha sido de mayor comodidad no esforzarse y sí mantenerse en un status quo de placideces, fumaderas y libaciones roñeras bajo las palmas; hasta alcanzar puntos de diametralidad opuesta que; con mucho, son los factores que guían los designios de un asesino en serie como resultó el tipejo de Arizona.
Esta es una violencia localizada en un ser extrapolado de su Id y Superego ansioso de hacer daño por el placer de dañar, exacerbado ideológica e intuitivamente por sus vinculaciones edulcorada con una mezcla de comunismo-fascismo-drogadicción y el inevitable complejo sexual insatisfecho.
Exactamente similar a un paroxismo alucinante de su alter ego; como polo diametral opuesto; a lo que Habermas, uno de los mas respetados, definió al sentenciar sabio lo que es evidente: “…que el comunismo es simple fascismo de izquierda“; del barato (añadimos); no en balde los vademécum ideológicos marxistas, fascistas, supremacistas, esotéricos, astrales, anarquistas, de perversión sexual y otros de iguales lascas; fueron los encontrados entre sus lecturas habituales como libros de cabecera.
Todos ellos son pruebas evidentes de las fuentes nutricionales ideológicas de tales monstruos, no en los breviarios bíblicos de la iglesia cristiana situada al doblar de la esquina, como pueden ser los vectores (veremos después) causantes de su criminalidad innata o inducida por la eca familiar o la de sus amicis habituales.
Por lo tanto, es innecesario rebuscar “los motivos del lobo” en los alrededores de parques infantiles otra cosa intrínseca a nuestra sociedad, tan hermosa como paradigmática a seguir, sino, hurgar en las emanaciones provenientes de nuestros enemigos políticos y sociales externos e internos (comunistas, mareros, islamitas, delincuentes allendes, infiltrados, izquierdistas liberaloides del patio, etc.), no afines a nuestro limpio modo de vida, fe cristiana o requiebros éticos, espirituales y morales.
El estado de Arizona se gobierna por leyes estatales y federales acordes con la necesidad y el sentir de sus ciudadanos decentes, no el de la chusma populachera. Animalejos como este asesino se les infiltran diariamente por sus límites estatales, fronteras extranjeras o se generan en los gettos donde anidan aves extrañas que nos odian per se. Del mismo modo sucede en el resto de los estados que componen la nación norteamericana.
Aquí en Florida, de donde el decir de “aquellos que sólo oran, yerran” van siendo superados; sucede igual con las amenazas foráneas incesantes que nos llegan desde Europa, Ásia, África y América Latina y del Caribe (incluyendo el bestiario local); por decir de las fuentes exógenas de las desgracias que afligen al norteamericano decente de todas las razas y denominaciones; porque las estamos “amarrando a lo cortico” sin dejar de quitar la mano sobre la culata del “cachimbo” y con el percutor presto; por aquello del refranero religioso popular que apunta con solidez: “A Dios rogando y con el mazo dando” es como reiterarle a toda esa gente de alma buena que, “quien sólo ora, yerra“. América, de seguro, contraatacará.
© Lionel Lejardi. Enero, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(1) En el sentido expuesto en EE.UU desde 1950 del individualismo capitalista partiendo del individualismo filosófico, desenvuelto en 1940 en el uso moderno del término “individualista pro-propiedad” de Leonard Read y luego en 1955 Dean Russell promueve el uso durante la década de 1970 identificando la filosofía que apoya la “libertad individual” en lo social y la “propiedad privada” en lo económico (wik) .
() Lo encerrado en los paréntesis del texto del bloque inicial, no pertenece a la cita original. Son addendum del autor.

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