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Saga de Miami: ¡Espías!, gritó el blanco, azorado. ¿Dónde?, ¿Dónde?, rugió el negro, enfurecido. Y otros cuentos


Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
 
Saga de Miami: ¡Espías!, gritó el blanco, azorado. ¿Dónde?, ¿Dónde?, rugió el negro, enfurecido(*). Y otros cuentos
(*) “Thurgood”, Laurence Fishburne
 
Treinta dracmas para Walter & Gwendolyn Myers y Carlos & Elsa Álvarez,
arpegios sincopados de kalingas nivosas a orillas del “Don Apacible
 
I. Perversidades antológicas publicables, de ciertas kalingas nivosas de antaño 
 
  Where Eagles Cry
And Vultures Laugh
Gaze Upon Heaven In Flames
An Eternal Kingdom of Fire
Heaven In Flames
An Ancient Starry Sky
Heaven In Flames
In the Valley Of Death, I Am Their King
To Embrace The Corpses Bleeding
…”

(Others “Judas Iskariot” Songs, Yahoo music)

El PhD. Walter Kendall Myers (aka, “Agent E-202“) junto a su esposa amada, Gwendolyn Steingraber Myers (aka, “Agent E-123” y “E-634” en otras ocasiones); daban la impresión en su comunidad y centro de trabajo, de ser una de las tantas parejas calmas retiradas hacia el Sunset Boulevard de su senectud. Nada extraño que cualquiera, sin conocimiento de causas, les hubiese adosado un bien ganado descanso tras una vida supuesta azarosa y cargada de emociones resplandecientes bajo el sol.

“Cuentan las crónicas, que ambos abandonaron toda esperanza y penetraron al Valle de la Muerte para integrar el Ejército de las Sombras y sus 100 millones de víctimas. Sin una simple Biblia que les protegiera, iniciaron su viaje sin retorno a través del Reino del Mal”.

Sucede que esas postales candorosas, a veces tomadas después de las batallas invernales, son bien reconocidas por las tarrayas del FBI. Siempre alertas en sus pescas en aguas no profundas, más, cuando se trataba de lanzar los avíos de redes circulares dentro de lagunas negras, donde el hábitat idóneo para los liberales, libertarios, anarquista, progress y los inevitables fellow travellers, antiguos y modernos. Da igual el hedor.
Es el disciplinado team de asalto contra las democracias, los sinistrorsos de siempre, pululantes en las aguas turbias de la traición a la patria. Porque allí es donde nuestros vigilantes se topan con alguna que otra especie rara, como en las profundidades abisales; donde esos  monstruos de boca ancha a veces incoloros, fosforescentes y otras, en camuflajes transparentes, incorpóreos o gelatinosos. Siempre renovados por la Célula Madre manileña, allá abajo, en la cota habanera del Trópico de Cáncer.
Estos oficiales del FBI son unos chicos de cultura y modales exquisitos. Y sucede que por experiencias, no dejan de chequear el reverso de cada postal, “por si las moscas“. La postal de los Myers, en específico, indicaba cautelas en el rastreo de su endémico sendero de sicarios del espionaje luminosos; concomitante con un régimen homicida, indigenizado a golpes de corazones arrancados vivos por la chamanada inca, portadora de candores tan sensualoides como mendaces.
Es la sempiterna cena caníbal de esos viejos depredadores del honor nacional norteamericano y de los que lo son apostillados, porque carecen de tierra firme; como islas de horror diseñadas como guaridas para el “El Señor de las Moscas(1) de turno, sin escrúpulos de quien sea el felón. Sucede que nuestros EE.UU, asediados, están a punto de retortijones y así barrer con el meñique a los enemigos internos y externos.
Es la licencia para el despetronque (cuyo significado único, cubano, es “partirles el cuello”) a todos nuestros enemigos y que nos da derecho por el juramento constitucional de la ciudadanía norteamericana.
La imagen mostrada por la couple evocaba difusiones tibias, tales si fueran cosacos idílicos deshojando kalingas nivosas a orillas de “El Don Apacible(2). Pero al final, ellos nos golpearon con nocturnidades y frialdades de figuras diluídas, tal si no se trataran nada más que de espejismos mesmerizados.
Saber, advirtió el FBI, que se las veían con unos comunistas cortados con plantillas de la vieja guardia bolchevique, los remanentes parias (indeseables) adheridos a la “Generación Perdida” norteamericana, sin merecerlo.
Ambos, al igual que el otro apóstata, Mariano Faget, entrenados al ajillo en las perreras castristas y añejados por decenas de años en toneles de sicómoro, entre el mosto de los revisionistas —todavía impregnados de naftalinas y puestos a orear en los closets del Comandante en Jefe—, empecinados en la obsesión picassiana de su paloma hombrona de vuelo popular.
Cuestión de que los agentes del FBI, los imaginaran seres tornados campeones de justas  heróico-trágicas del medioevo y tan imperecederos como sus amados líderes providenciales. Uno de ellos, quizás el más destacado y repleto de confusiones ahora apocalípticas; interpreta a un clon del Gran Morlock que representa la “Voz de Amo” —en el decir de la RCA Victor— hacia el cual sus Elois adamados fluyen presurosos al llamado suicida para abrirse las venas en una bañadera repleta de diamelas. Nos referimos al Comandante en Jefe, Dr. Fidel Castro Rúz, dictador vitalicio de la Isla de Cuba.
“Helene 37” y otros hobbies ignominiosos del espionaje casero
Walter y Gwendolyn, con cierta frecuencia y engañándose ellos mismos, solazaban éxtasis brumosos navegando placideces solitarias en busca de la Voz, a los 24 nudos de velocidad que les permitía su hermoso bote “Helene” de 37 pies de eslora, recién adquirido. Porque las treinta dracmas de plata, al parecer, tintinearon fuerte y cantarinas como cebos, en las palmas de los comisarios. Ella se mostró radiante el día que se internaron por vez primera en el Potomac hasta Broad Creek, en la izquierda rumbo a la bahía, donde quedaron al pairo, celebrando con libaciones por la pieza adquirida.

Es lo más hermoso que hemos tenido, dijo ella, indolente y olvidándose de todo lo humano, animal y vegetal que le rodeaba sobre el resto de su propia tierra, zaherida por ambos.

La nave les servía en ocasiones, como instrumento para sus múltiples y consuetudinarias perversidades geriátricas. Hablamos de palabras mayores, como son las de engañar a familiares, amigos, comunidad y lo peor: traicionar a su patria durante todos y cada uno de los 10,950 días (30 años) que perduraron en su felonía, sin una gota de arrepentimiento. A ojos y reflexiones de jueces y jurados, tales acciones les postularon como candidatos perfectos para un “paseo” gratis y sin retorno, a la Roca Tarpeya. Por desgracia, hoy no existen suficientes rocas capitolinas activas, para mantener los niveles de asepsia mínimos en el planeta que deseamos y vamos a adecentar.
En fin, con sus figuras ya desvanecidas en ocaso vil, pudieron transitar una hermosa vejez como tantos norteamericanos buenos de nuestra clase media, consentida y pujante. Sucede que tal vida decente, rodeados de la estima familiar y amistosa del resto que le conocían, nunca le fue grata a este par de alucinados; decididos a dar la nota familiar con tono sincopado, indigno, como un par de ovejas roñosas de sí mismas y no sólo descarriadas, con la pelambre sino con el alma ennegrecida.
Al menos Walter, era un personaje que había trabajado para el gobierno estadounidense como analista de inteligencia y por lo cual gozaba de todas las confianzas investidas a quien se le consideraba un patriota. Esto le sucedía como empleado franco en el Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, en Washington. Sólo que la actividad colateral de Walter se integraba en una couple del mal, junto con su esposa Gwendolyn, analista de una entidad bancaria. Ambos se desplazaban a sotto voce bajo una tortuosa doble personalidad. El dúo, hacía reflejos y graznidos de ocas bisexuales, hundidas en la ejecución de actos considerados entre los de mayor desprecio para cualquier ciudadano de los EE.UU o del mundo en que vivimos.
Ellos se mantuvieron durante años en calidad de espías al servicio de un país enemigo, declarado terrorista por los EE.UU y un buen resto de las naciones decentes. Era la Cuba regida por su idolatrado Dr. Fidel Castro, su clan y otros malvados, los cuales operan al más puro y eficiente estilo siciliano. Está claro que ni el quehacer torcido de los comunistas habaneros, ni su infame comportamiento en contra de sus propios ciudadanos inermes; a Walter y Gwendolyn les importó tres bledos, un síndrome intrínseco de los zurdos mentales.
Tanto como el envilecimiento y destrucción permanente de la sociedad civil cubana, desguazada y desbandada hacia diásporas desnudas y ha veces hostiles, a partir de inaugurarse el manicomio imperante hoy en la “Animal Farm” de cosecha roja reciente. Claro, bajo estrictos lineamientos del catecismo distópico orwelliano anticipacionista.
Este binomio norteamericano por equivocación y apátridas por convicción, dedicado exclusivamente a satisfacer el alter ego de Castro, se acondicionó y así fue dispuesto por los Cuban Intelligent Service (CuIS), ajustado a un culto pagano y enfermizo acorde con la personalidad del líder y su imagen autocrática.
La operación de ese grupo apolítico tiranizante, integrado por supuestos marxistas; se montó sobre Cuba el 1 de enero de 1959 siguiendo los dictados del dispositivo gansteril bolchevique; incrustado en el Kremlin desde octubre de 1917; cuyos planes y objetivos se destinaban al enriquecimiento propio, el de los miembros del clan regente y su camarilla de represores.
¿Qué, una Cuba democrática?, pues, ¡delenda est! con ella
El régimen instalado en Cuba, tras la destrucción del sistema democrático, se articuló bajo el pretexto de corregir males sociales y de corrupción, atribuidos al período republicano. Para ello, a los castristas les resultó indispensable destruir y arrasar, de paso, con todos los altos principios de la república democrática existente entonces –aunque imperfecta como todo lo humano–, desmantelar sus instituciones e imponer una satrapía feroz, colgada de la desacreditada “dictadura del proletariado”.
En el tiempo real, su vademécum se nutría de dogmas y principios filosóficos enchumbados en eufemismos teóricos del marxismo-leninismo. La Cuba democrática quedó suspendida para siempre en el ayer virtual, donde permaneció detenida at eternum hasta la polvareda de hoy, signo del derrumbe final. Pero a los rojos, todo les resultó un fracaso de estruendos y arruinaron tanto a la isla como al pueblo.
Atendiendo a estas premisas distópicas —ni siquiera las utópicas de los comunistas originarios y en el sentido menos deletéreo a los pueblos—, las cuales siempre fallaron; sino ver el derrumbe de la URSS, muros, GULAGS y sus satélites, incluyendo el descalabro de la timba cubana.
En esa isla trasnochada se instauró una entelequia armada con trozos de las peores troqueladoras subversivas totalitarias implantadas durante el siglo XX, especialmente en la Europa de interbellum, donde fascistas y comunistas intercambiaban osculaciones, mientras devoraban a los pueblos más inermes.
Se trataba de simples fantasías de gobiernos irrespetuosos de los derechos humanos elementales, tal sucedió en contra de opositores y disidentes. Ver los 75 de la Primavera Negra encarcelados sin delito alguno, por simple venganza a causa de los espías capturados, confesos y sancionados (Florida) pertenecientes a la “Red Avispa“. Todo, de acuerdo al modus operandi de los totalitarismos comunistas y sus variantes tercermundistas con la toma de rehenes.
Este panorama de horrores, de intra y extramuros, no fue captado por los sensores de maldades supuestamente habilitados en el dueto, como en cada humano limpio —en realidad y considerando el tiempo real, desconectados por una lobotomía auto infringida (lavado de cerebros)—. excepto en este par de ropavejeros espirituales y morales, del tipo “tres monos sabios“, integrados en la comparsa de Walter y Gwendolyn. Unas figuras no borrosas del todo, empeñadas en un delenda est contra el pueblo de Cuba, con los jirones que restan de la isla democrática de antaño.
Pax Romana, Pax Fidelis
Como pecesitos inquietos —al igual que otros capturados in fraganti tiempos ha como el ex superintendente del INS, Mariano Faget (3) —, arguyeron que sus actividades estaban dirigidas a defender, en el lenguaje ampuloso de los zurdos, “el maravilloso modo de vida de los pueblos auto sometidos a los regímenes socialistas y así protegerlos de las actividades liberadoras de los oposicionistas democráticos“. Pero no se trataba de eso, sino preguntarle a la otra amazona perversa de iniquidades iguales, esa boricua de realidad virtual y ciudadanía alemana aparente, Ana Belén Montes.
Tal antinomia, sumida en ese pretendido mar de confusiones, es por donde navegaban inocentemente e impolutos, este par de sorex sincopados con el meilleur style de rufianes liberaloides “con los pies puestos firmemente en el aire”, en el decir de Roosevelt . Quienes, sabiendo que al final serían abandonados por “Manila“, desconocedora de los altos principios, pero sin aprender la lección básica de los idiotas útiles detallada en el contrato concertado entre la Célula Madre y los progress como ellos.
Este equivalente al “To kill a mockingbird“, pero impreso con las mismas letras diminutas de los contratos hipotecarios confabulados para estafar a los ancianos. Cuestión de que los seniles después no argullan ignorancia.
Ellos desconocieron los miles de crímenes cometidos por Castro y sus seguidores, incluyendo los perpetrados en toda la pradera guevarista latinoamericana por las narcoguerrillas; durante los últimos 5 decenios; mientras los opresores “detentaban el poder absoluto de la isla, el mismo que los corrompió absolutamente“, en el buen decir de Lord J. Dalberg-Acton. Sobre Cuba se cernió la Pax Romana o Pax Fidelis, las de los camposantos.
Tampoco las intervenciones de los agentes de inteligencia y las tropas mercenarias cubanas, anexionistas, sueltas como “les chiens de guerre“, sobre los conflictos alimentados por los comunistas en países del Tercer Mundo, so pretexto de una independencia inmerecida.
Sólo ver, mediando el Eje Apocalypto (ALBA), la introducción de los grupos narcoguerrilleros en Centro y Sudamérica, hoy todavía activos, (y que tanto dolor han causado a EE.UU, Colombia, Perú, México, Venezuela y otros), y de los cuales la inteligencia cínica de los esposos Walter y Gwendolyn, tampoco se dio por enterada.
En junio 4, un cálido día veraniego del 2009; Walter y Gwendolyn perdieron para siempre su joya mas preciada (no los hijos, nietos u otros parientes), sino el hermoso “Helene 37” de 24 nudos. Porque, el resto de los tesoros hollados bajo sus pies, el aire puro de la floresta capitolina o los corazones afectuosos palpitantes en derredor y el maravilloso país donde vivieron y disfrutaron sus mejores años; a los Myers; como acontece con todos los buenos comunistas, todos, les importaban tres carajos.
Sucedió cuando escucharon toques extraño en sus puertas: eran los oficiales del FBI que se les encimaron, les bajaron el telón y cargaron con ambas kalingas nivosas y sus matules estereotipados.

 II. Petición al vate de la “Divina Commedia“: Un círculo de tiza caucasiano, para ciertas kalingas nivosas de hogaño

In a many dark hour
I’ve been thinkin’ about this
That Jesus Christ
Was betrayed by a kiss
But I can’t think for you
You’ll have to decide
Whether Judas Iscariot
Had God on his side
“.
From Bob Dylan songWith God on Our Side

Con este otro par, la mendacidad de la pareja sajona, coincide con otro dueto de serigrafías a la laca, ahora malahierbas del patio miamense y de igual pedegrû malévolo, pero esta vez oriundas de Cuba. Una especie de epítome repetitivo detectado en otro dúo de académicos atrapados por tarrayas similares del FBI floridense. Estos pescaditos, cálidos veraneantes en este mundo cruel; fueron sorprendidos in fraganti mientras nadaban al estilo libre —inexplicablemente, para todos los testigos cercanos al entorno de los espías— por entre las siempre acogedoras aulas de la Florida International University (FIU) y la sede de los Servicios de Inteligencia de Cuba (CuIS).
Resultaba también curioso, según versiones, que dichas prácticas de natación se ejecutara sin que nadie (ni siquiera los mentores, admisores y jefes; que en opiniones varias, nadie les cree ya en los campuses universitarios de los cuatro puntos cardinales, advirtiera o fuera informados de la labor de espionaje escandaloso desarrollada “por la libre” por estos personajes.
La cuestión resultó, en que dichas actividades ilícitas fueron ejecutadas en favor del mismo régimen totalitario comunista apoltronado en Cuba, al cual los EE.UU tienen sindicado en la lista de países terroristas y al cual esta couple sirvió también religiosamente, durante decenas años. Un verdadero succès de fiesta para quienes se derriten por los thrillers al estilo de Graham Greene o John Le Carré.
Ellos, ya deambulaban orondos por los mundos oscuros y sórdidos del espionaje, antes de conocerse entre lujurias propias de tembaspuros (mujeres y hombres mediotiempos) ansiosos de encontrar un puerto seguro e intercambiar votos de fidelidad eterna. Falsos, hasta que les envolvió el desastre.

Esto apunta a que nunca se acabará. Pero vamos por buen camino, reflexionó él, introvertido en lo más ignoto de su interior tembloroso.

Aunque desalentado esa tarde otoñal, quizás por olores extraños y amenazantes percibidos en derredor y miró tierno a la esposa fiel, orgulloso de sus mutuas travesuras. Algo le recordó sus juventinas en la universidad de Gainesville (1974), cuando se unió a los estridentes contra la Guerra de Vietnam y cualquier otra cosa anti norteamericana; también a inicios de sus contactos con el espionaje, actividad a la cual amó de manera entrañable.

No estoy arrepentida, porque al final, acabaremos con ellos, le contestó ella a Carlos, ante una pregunta de éste respecto a si sentía temores de ser descubierto. Entonces, ella desde lo alto de su soberbia, lo miró arrogante, como si el marido se hubiera achicado.

Y rememoró, aún soltera, la primera noche deleitosa en el cabaret “Tropicana” —invitada gratis por el gobierno castrista junto con otros “tontos útiles”—, donde brincó con los exotismo del punk rock de la banda “Buzzcock“, que ella bailaba orgullosa (decía) de menear cinturas con ritmos de la rumba cubana. Inicios de la gran aventura revolucionaria para ganarse sus ansiados 15 minutos de fama, en la trampa inicial de las “cazabobos”. Un sitio tan exclusivo que ni los propios cubanos podían entrar y también, tan distinto a las que ella estimaba “insipideces y vulgaridades country”, de sus viejos cúmbilas de las recholatas en Gainesville.

Paisajes de la saga a ver en: http://www.latinamericanstudies.org/alvarez-espionage.htm.

Fue cuando en 1979 la ensartaron por medio de José Ignacio Márquez —un semental, machazo halterófilo—; y además apuesto oficial de la CuIS escogido por su talante, educación y entrenado para esas “Noches de Cabiria” siempre repetitivas con las loquitas americanas y de otras latitudes, razas, lenguas y oficios. Porque a los agentes les exigen “buen diente y estómago, para digerir todo lo que les pongan delante“. Pero ello a  Márquez le importaban tres cominos, dado que además del español, hablaba con fluidez aceptable el francés, inglés a italiano) y mejor, si eran solteronas como la tal Elsa, ahora desesperada por el disfrute en el turno que le tocaba esa noche.
Y se lo echaron encima, como escorts o call boys profesionales destinados a otras (u otros visitantes, empresarios, artistas o diplomáticos de paso de la Ceca a la Meca), de las mariposas nocturnas arribadas desde cualquier punto del planeta; excitadas, curiosas y ansiosas de un buen cuento que llevar a la vuelta a las amigas curiosas, acerca de las fabulosas experiencias y sensualidades tropicales.
Unas experiencias inolvidables y despampanantes, daba igual si era bailando una columbia solitaria o una rumba o yambaó tipo capetillo en parejas; en el mismísimo barrio de “Los Sitios“; nada de lo cual ese grupo entendía y lo mejor del tour sicalíptico: aventuras con habitación, comida y bebidas pagadas por los anfitriones comunistas, en nombre del “generoso pueblo cubano”. Cierto era, que no existía nada igual a las fiestas amistosas perpétuas en la Cuba socialista.

Porque la de los “bolos” (rusos y otras nacionalidades comunista), no hay quien se las dispare —clamaban las candidatas, con aire de experiencias extremas.

El agente Márquez, fue un tipo que por breve se convirtió en el affaire dorado de ella (tal aparece en las confesiones del atestado judicial). Y así, tras el rendez-vous galant sobrevino el chantaje programado, dado que en especial con todos los norteamericanos (agentes futuros o no) el protocolo indica que deben ser fotografiados y video grabados en y durante todas sus actividades en el país (aplicando las técnicas del momento, en el montaje de las pruebas) especialmente durante los contactos íntimos (coitus reservatus).
Tales paisajes de la saga, son válidos de igual modo que con otros extranjeros o funcionarios que puedan hacer sombra al Líder Máximo, todos de interés para los CuIS. Es la rutina de cualquiera de los Servicios de Inteligencia, para saber lo más íntimo o impublicable de las debilidades de sus candidatos en ciernes, hombres y mujeres. Observar que todos los lugares (no existe la posibilidad de otros) donde se llevan a cabo los rendez-vous, están absolutamente controlados por los CuIS.
Después, cuando en 1981 ella se topó con Carlos, un docente divorciado con dos hijos pequeños, en los predios del Instituto de Estudios Cubanos, de inmediato hicieron química, hasta que se casaron. Se desconoce si el encuentro fue casual o programado, con o por alguno de los dos, inducidos por los CuIS.
Arrobadores “gatitos de María Ramos”, unos testigos de excepción fracasados
Nos referimos a este otro dúo –ominoso como los Myers y doblemente desagradecidos perfectos– cuyas acciones les encasillaron como arquetipos de “gatitos de María Ramos”, el PhD. Carlos M. Álvarez Sánchez (aka, “David”) y su tierna esposa la Lic. Elsa R. Prieto Álvarez (aka, “Deborah”). Ambos fueron condenados a prisión según el memorándum del Juez Federal, K. Michael Moore, por ser espías confesos de actividades subversivas anti norteamericanas en favor del régimen comunista de los Castro (entre otros cargos), enemigo declarado de los EE.UU.
Sin embargo, es opinión generalizada, es lamentable que en el memorándum condenatorio, no se explicaran las razones por las que estas personas no fueron multadas en los $250,000 c/u tal manda la ley, ni obligadas a devolver salarios, viáticos y otros rubros a la FIU, cuyos tiempos de espionaje (infidencias y entrenamiento) corrían a cargo de fondos de contribuyentes y otras entidades particulares. En desfavor de ellos, existen versiones de ciertas complicidades que no salieron (o poderoso intereses no las dejaron salir a flote), según fuentes no confirmadas
Una curiosa vinculación de estos espías con “Manila” (La Habana), aflora con sus respectivos noms de guerre. “David” era uno de los sobrenombres validados entre Fidel Castro Rúz y Frank País García, jefe la filial del “Movimiento 26 de Julio” (M26J) en Oriente, cuyo brazo terrorista eran los grupos de “Acción y Sabotaje” del clandestinaje castrista; en el extremo oriental de la isla (además utilizados por “héroes represivos” fabricados por el CuIS en las óperas jaboneras de la TV y cine (ICAIC) castristas); este último; un líder sano de amplia simpatía y desde luego una sombra política incómoda para el primero.
País, un líder cristiano, resultó muerto a finales de noviembre de 1956 en un enfrentamiento sospechoso con la policía del presidente Fulgencio Batista. Un evento que coincidió con el naufragio a inicios de diciembre de 1956 de Fidel Castro y un grupo de aventureros garibaldinos en el yate “Granma” y naufragados en la ciénaga “Las Coloradas”, al sur de Cuba, en la provincia de Oriente.
Mientras que el seudónimo de “Déborah” era uno de los akas de Vilma Espín Guillois, la finada esposa de Raúl Castro Rúz, a la cual, sectores de revolucionarios combatientes contra el gobierno de Fulgencio Batista, enlazan con rumores de una delación a la policía, que culminó curiosamente con la muerte del mencionado líder, Frank País.
Para Carlos, eran sus segundas nupcias al unirse a Elsa. Las cuales disfrutaron a todo vapor en sus provechosas visitas a Cuba, casi anuales, y otros países para contactos y entrenamientos. Al parecer, apuntan crónicas oficiales, la Fundación Ford auspició y pagó parte de los tours. Aunque los gastos como empleados de la FIU eran suplidos, según informó el más alto nivel de esa institución, no con el bolsillo de los contribuyentes norteamericanos.
El trasiego de estos cuerpecitos docentes angelicales, entre ambas orillas, se efectuaba bajo el archi manido por buena parte de los acuclillados envueltos en algodones finos, en las alas yogas de las universidades norteamericanas; de igual prosapia ideológica y por supuesto estudiosos del pulguero castrista; utilizando el pretexto de los denominados “intercambios académicos de diálogos educacionales y culturales”.
Elsa, la esposa de Carlos, estuvo fichada como elemento pro castrista. Repasar la lista denunciada de agentes y colaboracionistas (unos 92) emitida en enero de 1980, por el Rev. Manuel A. Espinosa  y por ende, éste último la vinculaba a grupos que obedecían directa o indirectamente dictados de los CuIS.

Sucede que al menos con el arresto de los Álvarez, todo apunta de que Espinosa estaba en lo cierto. Por ello y sus filiaciones pro izquierdistas, ella compareció ante un Gran Jurado para dar explicaciones sin que sucediera nada. Uno de los grupos considerados como “afectos” al régimen habanero y así declarado por sus dirigentes, al menos por parte de los estudiosos del Asunto Cubano, es la denominada “Brigada Antonio Macéo”, al parecer, hoy diluida en la nada.
Estas actividades raras de Elsa, que a su vez eran manifiestas y de conocimiento público (no sotto voce, porque en todos los decanatos universitarios; como regla; se conoce “desde el dos hasta la vela” de cada docente ); iban codo a codo con las contorsiones arabescas de otras “damas” cultas (no necesariamente todas cubanas) integradas a las cumbanchas zurdas convocadas con cierta regularidad, al los saraos habaneros.
Estas otras personas, al parecer, están asentadas de igual modo en nuestras universidades, barras profesionales, medios de comunicación masiva, empresas, clubs, entidades gubernamentales y otros.
La pirámide de Tres Monos Sabios
Estos tête-â-tête académicos han demostrado ser una estafa monumental, al parecer, aprobada y santificada por juntas de gobernadores y rectores de cada universidad norteamericana involucrada en estos intercambios. Ello se ponía en marcha a instancias de los departamentos y secciones correspondientes, después que estos últimos acordaran inteligencias con sus homólogos en la isla. Como oficiales académicos jerárquicos, estaban bien al tanto de las nefastas experiencias similares de penetración desarrolladas durante la Guerra Fría, articuladas y montadas por la entonces URSS y sus satélites.
Respondía a cuando el bloque comunista era pródigo en invitaciones insípidas de este tipo  Sólo que en estos casos, por magias del biribirloque esotérico del mundillo izquierdista pululante en nuestros centros universitarios; estos líderes docentes –protectores designados de nuestras universidades– de tan brillante prosapia comunitaria y educacional, han dado la impresión de ser asiduos virtuales al santuario de Toshogu en Nikko, Japón.
Allí, a los Tres Monos Sabios o Místicos; representados por “Kikasaru, el Sordo”, “Misaru el Ciego” e “Iwasaru el Mudo”. Cada uno de los cuales posee dos virtudes y un defecto, a fin de pescar y delatar las malas acciones de los humanos por medio de un conjuro mágico y adheridos a los tres defectos: al parecer, somáticos en ciertos jerarcas de nuestras universidades.
Es una especie de dengue peripatético que genera sordera, ceguera y mudez concordantes en ciertos intelectuales; apoltronados in sæcula sæculorum en los hemiciclos de cada Alma Mater, insensibles a que sus centros educacionales están bajo ataques directos del espionaje enemigo.
Ilustra que ninguno de los interesados y obligados a preservar el prestigio de nuestras instituciones, comenzando por los encargados de filtrar la fuerza laboral hasta el último de los niveles de dirección , seguridad, requisitos del historial y antecedentes académicos, filosóficos, penales, morales, etc. de los aplicantes; no parecieron haberse molestado nunca sobre estos particulares, ni tampoco aquellos otros del segundo balcony quienes debían pedirles cuentas a estos primeros “rompeolas”, todos  los cuales  al parecer ni antes, durante ni después de las condenas permaneciendo sin mover un dedo. 
Es detestable que no exista por el Ministerio de Educación de los EE.UU, un protocolo exquisito único que norme, detecte y drene las penetraciones enemigas en nuestros centros docentes, a todos los niveles. Claro que después de cada desastre, todo se transforma en los “yonofuiymeenteroahora“, “yonoestabaltanto” y “quienlohubierasabido“; clásicos; que en el buen decir del refranero cubano es “échale tierra y dale pisón“; todo hasta el próximo intercambio académico entre Cuba y EE.UU que concluirá el día en que aparezcan nuevamente las badges, pistols y handcuffs de los inexorables del FBI, y se produzcan los consabidos arrestos.
De manera inexplicable, las señales apuntan y quizás es de presumir que; bajo presiones de una o varias altas voluntades de la pirámide educacional; estatal o peor nacional; el “caso de los Álvarez, de la FIU” —tras la condena en firme de ambos espías— reapareció como empantanado en el lodazal del olvido, carente de oxígeno y sin que se dilucidarán otras interrogantes abiertas sobre los comics representados por estos aparentes “Llaneros Solitarios” (The lone rangers) que para conveniencias del entorno, actuaban por su cuenta.
Curiosidades de un copycat resuelto en las pistas de un canódromo
Siguiendo por iguales vericuetos, por ejemplo, asombra el silencio acerca de si existieron vínculos con los niveles superiores o empresariales que les posibilitaron y aprobaron los “intercambios”, la existencia de otros implicados o reclutamiento de los mismos niveles docentes en otras universidades en o fuera de la Florida; detalles del movimiento de los bienes, acciones de la bolsa, cuentas de banco, etc.; o lo mejor de todo: si alguien ordenó parar la investigación y por qué. Tal vez, algún investigador nos refresque a los contribuyentes, estas nebulosas.
Observando lo sucedido con Carlos y Elsa Álvares, no queda menos que coincidir en un sugestivo copycat , tal si siguiera el patrón de liebres de canódromos inalcanzables por los judiciales, con el caso de Walter y Gwendolyn Myers; también capturados por el FBI y llevados ante los tribunales, igualmente bajo los cargos de espiar durante 3 décadas para el gobierno cubano actual y que en ocasiones se dice, cobrando estipendios, aunque todos lo han negado y que todo hecho fue por un desmedido amor por las artes del espionaje, contra sus patrias.
Los Myers, alardearon de haberse reunido personalmente en La Habana (1995) con el Dr. Castro, quien les colmó de diplomas y medallas por sus actividades relevantes de traición a los EE.UU. Como todos estos sociópatas, en realidad simple ególatras que se las dan de pícaros; argumentaron motivos ideológicos y humanitarios falaces, como los motores que les impulsaron en su prolongada actividad de ensañamiento felón contra los EE.UU.
Ambos dúos, convertidos en una mezcla de chantaje y muto propio, emularon con la archi traidora Ana Belén Montes (una solterona de rarezas empedernidas; sobre la que rumora —sin confirmar, dada la posible hermeticidad de la delegación— que también fue “traqueteada” en Cuba, aunque a la inversa), el musulmán Padilla, Los macheteros, la finada terrorista Lolita Lebrón y su banda de asesinos, entre otros en remojo. Se incluyen artistas, empresarios, políticos, legisladores y jurisconsultos exudados por igual; los cuales se han declarado activistas del odio contra los EE.UU, los mismos que les proveen sus canastas familiares ingratas y nuestro fabuloso sistema democrático, al cual ansían desmantelar.
Es comprender que estos agentes conspiraban incesantemente para destruir nuestras familias, nación, futuro de nuestros hijos, estándar de vida, educación, herencia cultural, valores religiosos, morales y éticos; y otras bondades que distinguen a nuestra sociedad libre, independiente, soberana y democrática, contrarias todas al servilismo que ellos profesan a su adorado “Gran Hermano” comunista.

Es la transfiguración de la primavera limpia al horror invernal comunista de los gulags, cuando decidieron alevosos –en el caso de los cubanos, como inmigrantes venidos a EE.UU sin que nadie los llamara ni necesitara– apoyar una satrapía despretigiada desde su inicios. Carlos, según el dossier del FBI traicionó a su patria (por naturalización), consuetudinariamente durante 30 largos años; mientras que Elsa resultó un poco más modocita, ya que su espiadera la ejecutó cabalgando impunemente a través de sólo dos décadas, rayándonos las espaldas.
En ocasión justa, dijo el juez Walton,

“Estados Unidos no es una nación perfecta. Pero no es el demonio que usted podría creer. Usted contó con privilegios que otros no tuvieron, pero usted derrochó esos privilegios a expensas de su propio gobierno. Si usted creía en la revolución (cubana), usted debió haberse ido del país (a Cuba)”

Así les dijo a Walter Myers y a su esposa Gwendolyn, el juez del Distrito Federal Reggie B. Walton, cuyo bisabuelo curiosamente había sido esclavo, [“ver, el Nuevo Herald, sábado 17 de julio, 2010, “Duras sentencias a agentes que espiaron para Cuba”].
Exactamente esas eran las palabras sabias que también les encajaban a los Álvarez. Walter, el personaje aludido, enarboló algunos ditirambos e intríngulis de la sarta de versículos raros extraídos del diccionario felón, del Manual de Marxismo-Leninismo, los que declamó durante diez minutos en la Corte, utilizando la habitual jerigonza comunista de retrete.
Resaltan paradojas históricas de sus ancestros respectivos, cuando Walter es también un biznieto y descendiente directo nada más ni nada menos que del destacado inventor del teléfono, Alexander Graham Bell, un patriota íntegro sin lugar a dudas.
Entre otras de las cosas bochornosas a anotar en el dossier familiar de los Myers —si observamos de soslayo y sin aspirar profundo—, es el hecho de que este conspicuo personaje en momentos en que el gobierno de Bush estaba en baja, tras la pérdida sufrida en las elecciones legislativas del 2006 (“midterm elections“, criticó a Bush de manera inmisericorde.

No en balde, Denis MacShaue, un alto funcionario y ministro del gobierno laborista de la época, calificó a Myers de “rata inmunda que abandona el barco”. Ya desde 2006, Walter Myers se quejaba públicamente de lo que él (siguiendo quizás instrucciones de La Habana) denominaba “relación especial”; referido a la exitosa colaboración EE.UU y el Reino Unido (entre el presidente George W. Bush y el primer ministro Tony Blair), en los asuntos de la Guerra contra el Terrorismo.
Walter y Gwendolyn Myers, fueron condenados respectivamente a cadena perpetua para él (sin derecho a parolee) y 5 años de prisión para ella; más la devolución al gobierno y los contribuyentes de los EE.UU, de $1,735,054 millones de dólares, por salarios y viáticos indebidamente ganados durante sus labores de espionaje.
Carlos y Elsa Álvarez, curiosamente, fueron condenados respectivamente a 5 años de prisión con 3 años de probatoria para él y 3 años de prisión para ella con 1 año de probatoria.
Nada en el pliego de la condena indica las intenciones de los Servicios de Inmigración de EE.UU con respecto a los dos cubanos, de su deportación futura a Cuba. Los cargos criminales imputados a los Álvarez, de ser hallados culpables (tal lo fueron), implicaban una pena máxima de 10 años de prisión, más el pago de una multa $250,000, cada uno de ellos. Tampoco, nada en la condena indica el pago de la multa obligatoria, ni la devolución de los dineros mal habidos en beneficio de sus labores de espionaje.

Las autoridades federales de la Florida les suspendieron sus respectivas licencias profesionales para ejercer por su falta de ética, al utilizar las mismas para realizar actos de felonía.
Cantata Misericordium, Op. 69, que nadie desea escuchar, por resortijar ombligos cartujanos
Porque estas kalingas nivosas de antaño y hogaño, no dudaron en enlodar y comprometer el futuro de sus seres allegados con tanta basura bolchevique (obviamos lo de “queridos”, por lo imposible de suponer en estas personas, un destello de amor al prójimo) sin sentir una gota de arrepentimiento.
¿Quién se atreverá a justificar tales traiciones contra los Estados Unidos de Norteamérica? Por lo pronto, de quienes sienten compasión y misericordia por los descendientes actuales y futuros de éstos señalados: ajústense los cinturones, porque la felonía desejemplarizante de éstos nuevos Arnold (ambas parejas), no consistió en un simple gesto, toma de posición o criterio, por una vez, como la de Arnold. Porque se trata de toda una saga desarrollada por décadas y que nunca caducará. Jamás, esperen disculpas de un comunista ni de sus allegados

Alguien apuntado no perder tiempo en preocupaciones por el futuro de esas familias dejadas atrás. Éste opinante argumentó que según crónicas de los reseñadores de los juicios, existe una post data:

Los allegados de ambas familias, se personaron en Cortes para dar soporte “moral y espiritual”, durante todo el tiempo, a estas personas acusadas de alta traición a la patria.

Es impredecible definir cuáles cantatas les serán entonadas a los hijos, nietos, bisnietos y al resto de las familias heridas para siempre; con la desgracia de estar vinculadas a esta mancha deshonorable. Será alucinante para los descendientes (inocentes) de las actividades de estos ambiciosos de poder, ver sus apellidos de “Myers y Álvarez”; ligados al traidor eterno de nuestra impresionante historia, el tal Gral. Benedict Arnold V.
Es que existen diferencias notables entre un ombligo cartujano, dos tropicales y otros dos sajones, expuestos ante un juez de urgencias. Algunas opiniones especulan que si se atiene al modo de actuar de familiares y amigos, indicaría –una realidad monstruosa– que en casa o el entorno de sus vidas, si otros estarían al tanto de las actividades delictivas de estas parejas.
 ¿Entonces … ?
Epílogo sin ton ni son para un pase de vareta “a la una mi mula”
Se sucederán los inviernos y miriadas de snowbirds azotarán las playas de Florida y las islas, con un pase de vareta de “a la una mi mula”. Los prisioneros, mirarán todo desde el hueco alto de las celdas, no percibirán aromas de flores muertas y ni tan siquiera canoridades de pájaros infernales.

Para ellos, que laboraron para asesinar a mansalva a todos los sinsontes de la libertad, democracia y patriotismo, se abatirán las tremendas soledades del Palacio donde Lucifer, el de las tres cabezas, campea en el círculo destinado por el Dante a los traidores. Sus jugos interiores, se les secarán como las uvas que el lobo arrogante quiso ver verdes, aunque estaban secas.
Pero el mayor “pase de vareta” entre los Álvarez, por citar un hecho sobrecogedor dentro de un matrimonio; sobrevino cuando Elsa, aterrada por las dentelladas del cancerbero que le devoraba por dentro, supo con estupor que su amado Carlos; el de los tantos años disfrutados entre las mentiras y triquiñuelas sabrosas del espionaje; en un gesto viril tipificado en los comunistas; la había “echa’o p’alante” (echada para adelante) con el FBI, como si ella fuera el “carrito del’ela’o” (carrito del helado)
4.
Pudieran quedar pendientes reflexiones y preguntas admonitorias a estas cuatro personas, destrozadas y azotadas por el vendaval de sus culpas terribles. Todo, a causa de los simpáticos hermanos Castro, los cuales les han dejado en la estacada (tal sucedio con “Che” Guevara) y quienes con sus demagogias engañaron y empobrecieron un país y envilecieron a su población, otrora florecientes
Todas, perfectamente solucionables por la vía democrática en lugar de sumergirlos en un totalitarismo depravado. Sin embargo, los Castro siguen haciendo de las suyas y disfrutando de la misma dolce vita que se auto impusieron y extendieron a sus parientes y cómplices, desde el primer día que se encaramaron en el poder.
Trágico que estas cuatro personas, los comunistas les arruinaron absolutamente la vida actual y el resto de la que les queda por vivir e incluyendo a las almas de su entorno íntimo, al dejarlas abandonadas en medio de la selva. Seria preguntarles a estas personas: ¿aparte de arruinarse ellos mismos y que “en el pecado original conllevan el castigo”, les valió la pena arrastrarse por ese pantano y quedar enterrados y olvidados allí, para siempre?
Una de las divisas más hermosas del Cuerpo de Infantería de Marina de los Estados Unidos de América, entre las otras instituciones armadas, la que es parte del “esprit de corps” de los soldados norteamericanos en misiones de guerra:

“Es que aún en medio de las situaciones más terribles, nunca dejan abandonados a sus hombres ni sus cuerpos abatidos, en territorio ni manos enemigas”. 

¿Álguien puede imaginarse en los comunistas tal forma de actuar con devoción, honor y espiritualidad? No, por una razón histórica y social bien antigua: porque tal forma de asumir actitudes dignas ante el peligro; debe estar antecedida de un código de honor y de los altos principios morales, éticos, cívicos y espirituales propios de la civilización judeo-cristiana, de los cuales los comunistas ni siquiera han oído hablar.
Estos son los casos lamentables de los esposos Myers y Álvarez, a quienes les vendría bien que les esculpieran a cada uno sobre sus lápidas mortuorias los versos –quizás redentores de sus pecados–, de una teutona dolida y golpeada a causa del holocausto judío y que estas personas malvadas, intentaban armar contra los EE.UU. Se trata de la Premio Nobel de Literatura (1966) la judía Nelly (née “Leonie”) Sachs.

In den Wohnungen des Todes
 (En las moradas de la muerte)

“Quién vació la arena de vuestros zapatos
Cuando debíais levantaros de la muerte”
Nelly Sachs (Berlín, 1946)

© Lionel Lejardi. Julio, 2011
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    Legacy Press

Addendum
(1)   “El Señor de las Moscas”, 1990 film de Harry Hook

(2)   “El Don Apacible” (1928-1940), una novela de Mijaíl Aleksándrovich Shólojov (Premio Nobel, 1965); la cual está considerada -igual que su autor- como una de las mejores muestras de la literaria rusa del siglo XX, aunque vista desde el punto de vista de los stalinistas. Se trata de la lucha de resistencia de los cosacos contra la imposición del régimen comunista en Rusia. Shólojov, sin embargo, ha sido despreciado mundialmente al empañar su talento literario por su apoyo incondicional a los regímenes comunistas. A diferencia del respetado escritor Aleksandr Isayevich Solzhenisynt (Premio Nobel, 1970), un apasionado defensor de la democracia, en especial, para el pueblo ruso. Ver “Archipiélago GULAG”
(3)   Ver detalles en: http://www.latinamericanstudies.org/faget.htm
(4)   Metáfora por “denunciado o delatado”, que el argot cubano denota el concepto de “chivatazo”, mientras que “alante“, es un vulgarismo por “delante“.

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Intercambios académicos de autonomías por heteronomías


                           Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba.
¿Abominación mútua?
Los castristas nos aborrecen, pero sucede que nosotros los estadounidenses no los abominamos por igual, tal como se merecen. Ello, no es por indiferencia, candidez o falta de agresividad; ni siquiera por conmiseración; sino gracias a unos tipos estrafalarios desprendidos en racimos de la pantalla grande; enfundados en las sandalias inevitables; que tienen confundido su amor por el dinero, con el odio que profesan al gerōn pueril que les diluye sus boberías sesentonas, además de contaminantes.
Tal es y se comporta la troupeau salvaje (Caan, Duval, Murray, Penn, Glover y otros saltimbanquis de la acera zurda) representa un chiste de mal gusto para nuestra imagen norteamericana exterior, como cualesquiera de otras escenas montadas para ilustrar un juego ficticio entre adversarios reales. Con la edad, a veces, nos volvemos payasos.
Es la piedra filosofal que argumenta los esfuerzos tendentes a reanudar los intercambios académicos y otros; como la elaboración y venta de durofríos paleozoicos, repartidos en papel cartucho. Los estrategas münichistas que nos gastamos por acá, operan bajo el estigma de un modus fasciendi obvio en los totalitarismos y satrapías, tanto los viejos como los contemporáneos.
No se pretende envolver el asunto con el manto piadoso de la senectud temprana de estos personajes, puesto que tales arquetipos no diferencian con exactitud qué es derecha o izquierda en términos políticos o morales; valga que sí están enterados de aquello que les muestra distintos ante el público disforme del popcorn y las sodas obligadas en las salas cinematográficas.
De paso, ellos andan también en contra de aquello que la izquierda cantarina denomina el “bloqueo” a Cuba, que de inicio es embargo y no a los cubanos, sino a los hermanos Castro y sus secuaces. Esa tropa de mansos aparentes, disponen de distintos cuarteles generales, como es una madriguera, universidad o estudio fílmico a manera de morada; como el Laberinto de Pan, da igual el cuchitril.
Luego en nuestro caso, los participantes modelan piezas a integrarse dentro del paradigma general holográfico desdibujado por la Dirección de Inteligencia (DI) cubana. Es cierto también que allá abajo en La Habana –a 90 millas1, en 10 flat– se cambian globos por botellas. Porque tal es la esencia de los denominados “intercambios” académicos, por supuesto donde no se intercambia nada y que algunos insisten en patrocinarlos a veces por su propia cuenta (que siempre al final, es la del régimen), tal si fueran estrategias oficiales de nuestro gobierno.
Por ahí respira, aunque transpira mejor, el ala liberal de los intelectuales hollywoodenses trasnochados errando por la callejuela de “Conde Cañongo” en La Habana o el Ibo trasparente de Rodesia. Unos bichos semi raros odiadores de sus canas, que jamás han vivido bajo totalitarismos, salvo en las trancazones de sus cerebros zafios o las calideces simples, desvertebradas, en salones universitarios o de té verde.
Aquello de los globos y las botellas no es un chascarrillo, dado que en la realidad se trata de un bluff  extravagante que pace lánguido esperando el llamado del “Cazaratas de Hamelin”; el norteño clásico del jean y las botas vaqueras, sorprendentemente de una letalidad maravillosa, en cuanto se ponen bravos. Por su falta de contenido, esos tête-â-tête devienen citas para una especie de conciliábulos sixtinos repletos de sonrisas falsas, en realidad, muecas recicladas al estilo orwelliano como en la obra “1984.
Una llamada más propia de la apasionada Indian Love Call2 (Llamada de amor india), sin dejar de ser el brebaje eterno de belladona, mandrágora y beleño negro del cambia copas en la zarzuela bufa “Espérame en el suelo, vida mía“, obra maestra de los hermanos Castro.
Nos advierten que los zurdos habaneros, manipulan unos trapiches intelectuales que nunca surten guarapo, idéntico al que tampoco fluye de los intercambios académicos y faranduleros entre EE.UU y Cuba.
Debemos admitir que son banalidades entre otros biribirloques, propios de camerinos del Soho londinense. Se trata de los viejos funerales exhumados desde los 70 para reactivar puentes figurativos de una vía entre universidades y otras entidades menos elitistas, a veces cuevas del viejo barrio, claro, sin retornos del “menos allá para el más acá”.
Convienen tales somníferos en maniobras fracasadas antaño, devenidas hogaño fábulas de vacuidad desoladora. Las mismas que en los entes zurdos de la orilla sur (Cuba) generan expectativas alucinantes, ansiosos por dañar o escupir de alguna forma, a las entidades derechas de la rivera norte exitosa (EE.UU).
No hay intereses comunes o enyuntados posibles entre ambos polos, por simple disparidad ideológica; dado que en la orilla sur la volitúd autónoma de los individuos e instituciones, no existe ni en su forma más elemental.
De autonomías y heteronomías
La banda estrecha sin amplitudes de la nomenklatura manileña, fue arrojada en la charca donde pastan unos iguales que son más iguales que el resto de los otros secuestrados, y la cual es tildada como intelligenza habanera. Pero sucede que en el mundo real, tal banda sin amplitudes se encuentra supeditada a una omerta custodiada amorosamente por el ojo policíaco del Partido Comunista de Cuba (PCC).
Algunos hacen malabares y trucos mentales, imaginando ser la “oposición de izquierda”3 dentro de la  lobada zurda, a manera de ejercicio esotérico ejercido en público a la espera de que arriben los tiempos de cambios anunciados como las “Navidades del Chivo”. Mientras, en la rivera norte, la rampa que modela la voluntad es multivías y además,  es de autonomía absoluta y potestativa de todos y cada uno de los estamentos integrantes del mundo universitario. 
Pero da estupor el desconcierto de algunos cadres supérieure de nuestro patio en no entender la disimilitud, ya como categoría jerárquica pura, entre “autonomía” y “heteronomía“. Ello, sin abordar siquiera su esencia basada los altos principios éticos y morales y por su razón prima de ser, eminentemente los académicos. Luego, nos desconcierta que  estos cadres obnubilados por nadie sabe cuál melodía exótica, insistan en comprar y vender una y otra vez el mismo sofá del engaño. 
En la orilla sur pululan universidades heteronómadas donde se arman trampas papamoscas insalvables para nuestros académicos, unos pobres diablos inexpertos en escamotear huesos chatos en las tumbas izquierdista. Unos tipos en desvelo eterno porque sus allegados les enaltezcan como raros-distintos, no fogueados. Peor, sin hábitos ni experiencias en lidiar con profesionales de la intriga, pura gente de inteligencia, a la cual estos últimos braman por armarles la trampa del denominado “intercambio”.
El término “heteronomía”, recordar, lo acuñó Immanuel Kant quien definió que “en ella, la voluntad no está en función de los deseos del ser, sino en la voluntad de otros“. En ello consiste el meollo atípico entre ambas categorías, lo que al parecer es ininteligible para una buena cantidad de lobotómicos hobbyist inmersos en el no saber por voluntad propia, de nuestros ejemplares cultos. Como si a veces poseyeran un vandemécum gramatical sui generis, el cual les impide entender que en los EE.UU las universidades disponen de autonomía plena, mientras que en Cuba prevalece la heteronomía; o sea; la voluntad de otros, absoluta y dogmatizada por el PCC.
Allí es donde la autonomía es un animal de paladar raro incompatible con el pasto  totalitario y que ellos, por mandato divino y en calidad de templarios de la Orden de la Calavera original; están destinados a susurrarle a los comunistas incorregibles el Memento Mori (“Recuerda que morirás”), tal si esa fauna enajenada les hiciera caso. Sucede que los castristas, no se consideran pertenecer al subgrupo de los tristes mortales, la claque del lumpen proletariat a la cual ellos espolean y desnutren espiritualmente.
La autonomía universitaria no germina en Cuba, si no nos atenemos a cómo la definió el eslovaco Ján Amos Komenský; es decir, como una hermosa disciplina indispensable al buen ejercicio de la docencia y que además, debe ser validera en todas las culturas serias. Entonces, es inevitable admitir que en la Isla de Cuba prevalece la voluntad del régimen. Peor, sus hilos yacen en manos del Dr. Fidel Castro Rúz.
Todestrieb” (Pulsión de Muerte)
La ilusión de sumergir la intelectualidad isleña en una falsa catarsis alucinante, es inducirla a ser afín con el espejismo del tesoro freudiano ennegrecido que describe un mundo abismal, controlado por la  “Todestrieb” (Pulsión de Muerte). Este desorden de la inteligencia conlleva una inercia proclive al retorno desesperanzador de nuestros académicos enervados y a ojos cubiertos, hacia el coito mental con el Macho Alfa opresor comunista, en lo cual insisten. En esencia, se muestra como otra variedad abrumadora del síndrome de Stokolm, desparramado por los taludes de mi barrio, Pogolotti.
La rivera norte anda repleta de universidades autónomas, a veces de una ingenuidad turbadora. Son templos donde una variedad de candidatos variopintos, asilados per se en rinconeras intelectuales, aguardan con sus corazones derretidos en éxtasis sublimal, aferrados a sus mochilas, siempre prestas para el sprinting.
Son bolsas de “llévalotodo” de un modelo de excepcionalidad conspicua, diseñado para les sirva de paracaídas ético –si experimentan la sensación de gritar ¡Midway, Midway!, en la caída, para salvar su moralidad virtual, amenazada– cuando hagan en el primer ring-go en 10 flat, las 90 millas ansiadas hasta alcanzar “Manila”. Porque el detonante de la aflicción, es el ser pionero en saltar dentro de las armadijas seductoras, irremediablemente atractivas para estos snobistas pueriles, renuentes a madurar.
O quizás son, por el contrario, alguna especie de condottieris simplones, quienes con sus sandalias playeras encubren otras personalidades de temblores raros; como prognosis aleatorias guardadas en el closet de las insanías recurrentes; à la dernière,  tal es lo usual en nuestra Norteamérica Grande.
La penetración castrista hizo metástasis en todos los niveles del sistema educacional de los EE.UU. Sus fines, roerlo minuciosamente. Es para aprovechar la cercanía del centro emisor enemigo y enlace con  la magnitud y calidad4 de sus topos esparcidos en el área a quebrar. Los espías capturados en la Florida International University (FIU) indican la incompetencia y frivolidad, lamentables ambas, de los cancerberos encargados de salvaguardar el prestigio de tan alto centro de estudios, hoy vapuleado hasta lo indecible.
Sucede o tal parece, que estos gestores de la docencia; en el decir del muši-muši refranero japonés; se esfuerzan como paladines del figura’o en las crónicas sociales, a quienes nada les importa más que el brillo de los espaldarazos mutuos entre la grey gobernadora de la institución y la pléyade de mecenas dadivosos, donde estamos comprendidos a la fuerza, desde un recoveco oscuro y deslustrado; quienes somos contribuyentes de mala muerte sin voz , y tampoco sin voto.
Estos notables dan la talla, como otros muchos de nuestras comunidades políticas y educacionales, para integrar la élite savoureux que parece haber descubierto la ley antigravitatoria (lo cual les aseguraría un Nobel de Física), puesto que la maroma ficticia de caer, y nos sorprende, la ejecutan limpiamente y sin tapujos, hacia arriba. Algo similar sucede en los intercambios docentes, literarios, teatrales y de otras artes, con los lotarios de San Francisco o Manhattanville, o cualquier charco de cardúmenes frívolos de Westchester o Coral Gables.
Esta movida acechante de realambrar los intercambios académicos envía el mensaje equivocado a Manila, ya inmersa permanente y envalentonada en sus actividades anti norteamericanas. Saber que no existen paralelos ni imbricaciones académicas fiables cuando el derecho a la esperanza volitiva, sólo funciona en una de las riveras, la nuestra. El Dr. Fidel Castro se retuerce al vetar que la intelligenza cubana, aunque artificial, aplastada y aterrada logre pensar por sí misma. Quizás un buen día, esta acabe por levantarse iracunda y le de candela al sofá de las infidelidades mañosas, como los tales intercambios.
© Lionel Lejardi. Noviembre, 2010
lejardil@bellsouth.net
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(1)   En realidad, la distancia correcta es 94 millas entre el punto más al sur de la Florida y el más al norte de Cuba. La distancia de “90 millas” es una frase empleada el Presidente John F. Kennedy (aunque admitida) en un discurso pronunciado un mes después de iniciada la Crisis de los Cohetes, el cual siguió utilizando en sus ataques contra el castro-comunismo. 
(2)   De “Rose Marie“, una opereta musical (1924)  y un film  (1936) del Nelson Eddy y Janette MacDonald.
(3)   La oposición de izquierda fue una extraña facción informal dentro del Partido Comunista de la Unión Soviética que sobrevivió entre 1923 y 1927, encabezada de facto por León Trotsky. Esa facción fue exterminada. Trotsky se exilió en un periplo que le condujo a México, donde tras un primer intento de asesinato, fue finalmente ultimado en la capital por Ramón Mercader  un agente activo (NKVD) de Stalin, quien le clavó en el cráneo una piolet. Apresado y convicto, Mercader (aka “Frank Jackson”, “Jaques Mornard”,  etc.), tras ser liberado, viajó a Rusia donde fue condecorado como “héroe de la URSS”, la más alta condecoración. Desilusionado con el desmonte parcial de la represion stalinista, fue a parar a Cuba, donde murió.  
(4)   Entender que toda actividad académica es parte del universo vigilado dentro del paradigma holográfico de la Dirección de Inteligencia (DI) de Cuba. Los académicos (designados) son entrenados en actividades de inteligencia y contra inteligencia, casi separados de sus “posibles” gestiones académicas profesionales.

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De intercambios académicos y otras frivolidades inconfesables


                    Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba
Preámbulo: Allá abajo, a 90 millas en 10 flat, cambian globos por botellas
Tesis

Se trata sobre la misma conspiración comunista exótica, que continua paciendo lánguida como “enemigo a las puertas de la ciudad” (sic), en espera paciente del nuevo llamado metropolitano a los conciliábulos sixtinos habituales, una especie de trapiches azucareros de los que nunca se ve  emanar el guarapo. Los intercambios académicos propuestos, son nuevas  exequias exhumadas por la administración del Presidente Barck Hussein Obama; a fin de reanimar viejos intentos de establecer puentes efímeros entre universidades de los EE.UU y Cuba, tal si se de entidades similares. Es igualar a lobos con ovejas. Estas maniobras –todas fracasadas antaño– devinieron fábulas obtusas de vacuidad desoladora y a la vez para los optimistas alegres, albricias esperanzadoras, alimentadas por sectores de ambas orillas. No es que exista una línea de intereses comunes entre las voluntades de ambos lados –una simbiosis imposible con los totalitarismos–, dado que en la orilla sur (detrás de la cortina de cañas) la volitud autónoma de los individuos, no existe ni siquiera en su forma mas elemental. La volitud habanera, está supeditada a una orden del régimen central custodiada por ojo policíaco del Partido Comunista de Cuba (PCC). Mientras que en la orilla norte (EE.UU) el resorte que modela la voluntad, sí es autonomía absoluta y potestativa en todas sus fases, de las universidades norteamericanas. Pero da estupor la diferencia entre cada alegría, igual que la confusión de nuestros cadres supérieure; no despiertos aun entre los conceptos de autonomía y heteronomía universitarias; sin entender (o no querer) que las reglas y principios son distintos en cada orilla.
La rivera sur esta repleta de universidades heteronómadas donde se arman trampas “papamoscas” insalvables para nuestros académicos, sin hábitos de lidiar con profesionales de la intriga. El término “heteronomía”, recordemos, lo acuñó Immanuel Kant quien definió que “la voluntad no está en función de los deseos del ser, sino en la voluntad de otros“. Luego, la autonomía universitaria no existe en Cuba, puesto que la voluntad prevaleciente es la del régimen político dominante, sin una gota de matiz democrático, y cuyos hilos de control yacen absolutos en manos del inefable Dr. Fidel Castro Rúz. Es la inmersión de esa masa intelectual isleña, de una contemporaneidad alucinante; en el abismo insondable del quehacer freudiano; deambulante entre los tesoros del “Todestrieb” (Pulsión de Muerte) y que se revuelve ansiosa, de retornar a la desesperanza del coito mental irresistible con sus opresores (síndrome de Stokolm).
Mientras que en la norte, repleta de universidades autónomas de una apasionada ingenuidad victoriana –cuando las patas a las mesas se cubrían con el mantel, para que no evocaran en los caballeros las piernas de las damas–; candidatos variopintos de cualquier rincón de los EE.U aguardan ansiosos, dando saltitos, con sus mochilas a cuestas listas -una especie de paracaídas virtuoso-, para hacer  al sonido del primer ¡go! y en 10 flat, las 90 millas entre ambas riveras. Cuestión de ser los pioneros en saltar extasiados en esas armadijas seductoras. Quizás porque algunos de estos devotos arrastran en sus sandalias otras personalidades de temblores peculiares, como prognosis aleatorias guardadas en el closet de las insanías recurrentes.
La penetración castrista atañe a todo el sistema educacional nacional, desde el nivel primaria hasta la universitario (es de nuestro interés el floridano), dada la cercanía al centro emisor enemigo y la multiplicidad de sus agentes (topos) esparcidos por todos los EE.UU. Los espías capturados en las entrañas  de la Florida Internacional University (FIU), indican la incompetencia e ingenuidad de las figuras docentes encargadas de cuidar el prestigio de tan alto centro de estudios, vapuleado por nuestros enemigos, hasta rondar el ridículo. Un intercambio, cuyo desastroso guión estuvo mal planeado, conducido y peor suprevisado. Esta movida presidencial  de Obama en realambrar los contactos para el reinicio de los intercambios, al parecer estratégica, envía el mensaje equivocado a la cúpula habanera la cual se envalentonará en sus actividades anti norteamericanas. No existen paralelos académicos entre las universidades de ambas riveras, cuando el derecho a la esperanza volitiva sólo funciona en una de las partes. El Dr. Castro no puede permitir que la intelligenza cubana, aunque artificial y dogmática, piense por sí misma.
Tres delikatessen deliciosas y vitales a la salud democrática
La diferencia estriba en que por la parte norteamericana no existen mala intención, dolo o agendas secretas en su beneficio, mientras que por la isleña  (no hay otra manera civilizada de nombrar su nacionalidad tras la pérdida de la cubanía, empantanada en el cenagal “internacionalista”), sí. Es el intríngulis irreversibles en que se basa la tragedia EE.UU-Cuba. Instituciones docentes norteamericanas establecieron per se, basadas en la autonomía universitaria, la libertad académica y la Primera Enmienda –un trío de delikatessen deliciosas que les ofrece a los norteamericanos una democracia legítima, líneas de intercambios académicos abiertos y serios entre expertos de ambas orillas. Obvio, que al final se tornen rendez-vous encantadores con agendas no públicas, que sufragamos los contribuyentes mansos.
A saber, temas como historia, docencia, psicología, psiquiatría o derechos humanos y políticos y otros ocultados bajo la burka comunista, son tabúes que nadie se atreve a revolver, salvo en las pausas comerciales. Tampoco son abordables, por ejemplo, las tesis del psiquiatra y psicoanalista alemán Erich S. Fromm (consideradas en sentido inverso), o sea, el efecto (como daños irreparables) sobre la psiquis del individuo aislado tiranizado socialmente por los totalitarismos y temas vinculados con la psicología de las masas envilecidas, obligadas a una polarización en favor del régimen dominante. Luego, seria regodear temas trascendentales (ilegales todos) tales aborda en su obra “Anatomie der menschlichen Destruktivität” (Anatomía de la destructividad humana) y otros. Recordar que no tarde Fromm, desilusionado (tal le sucede a las personas decentes, arrepentidas), con la opresión y el genocidio del pueblo ruso implantado por los comunistas, retornó exhausto de bregar y justificar estos crímenes. Los mismos –la starvation (estarvación), muerte deliberada por hambre, desatada por los comunistas en la Ukrania de los años 30 del siglo XX, donde los bolcheviques dejaron de morir de hambre a unos 11 millones de personas– que espantaron a André Breton, cuando ensayaba pucheros idealistas con Diego Rivera y Leon Trotsky; en su proyecto estético “Manifeste pour un art révolutionaire et indépendent” (Manifiesto por un arte revolucionario e independientes); envuelto en la misma chapucería bolchevique, hoy recocida al ajillo por el Dr. Fidel Castro y sus seguidores. Es otra de las asignaturas pendientes de meditar por la tozudez de nuestros intelectuales y artistas zurdos, siempre renuentes a repasar los resultados fatales de las interrelaciones con los totalitarismos.
No despierta curiosidad que estos acuerdos temáticos por parte de quienes suponen representar el criterio estadounidense, se efectúen sin anuencias del público norteamericano, al cual el más alto nivel de la universidad en cuestión pareció encarnar. Sólo imaginar lo “discutido” en Cuba por un par de perlas del calibre de Carlos y Elsa Álvarez , nadadores al estilo libre entre la aulas miamenses y las oficinas del CuIS (Cuban Intelligence Services), al aterrizar extasiados en brazos de sus adorados hitmen habaneros, portando ID legítimos de la FIU. Hablamos en palabras mayores –porque existen otros pecesitos embelesados con el bossa-nova que se baila en los “cuartitos de al lado”, el resto de las universidades enloquecidas.
Un asunto de turbidez incomprensible para el ciudadano corriente y que de conocerse, lo que nunca fue desmentido por FIU y peor; sin darle al pueblo que les provee el estándar, las mínimas e indispensables disculpas pública que esa institución debió haber hecho en su momento. Un signo inequívoco de  arrogancia colectiva del claustro en pleno. Y pensemos mansos que sucedió por ineptitud o indolencia –de la cual no adolecen– al menos, por una simple cuestión de eso que se denomina “ética profesional”, factor indispensable e integrante de los altos principios formadores de la Humanística Académica.  Hablamos en palabras mayores, considerando la imbricación alevosa del error con causales imponderables, donde nadie es culpable. Porque es ahí, donde yacen los peligros multiplicados por esta nueva reanimación para incursionar a nuestras avanzadillas cultas en terrenos enemigos. Dada la magnitud del descuido anterior, el cual no parece haber sido captado en toda su profundidad, en el interés de nuestras autoridades educacionales, estatales y nacionales, les implica estar en Babias y sin el más mínimo destello de saber lo que esta sucediendo a su alrededor.
Despertar a los genios soberbios y omniscientes
En tal proceder, se destaca una línea de soberbia omnisciente y carente de humildad, imposibles de ocultar tras el disfrute por años de una impostura aterciopelada en los puestos de dirección. La cosa se trata, atendiendo a los resultados posteriores de los temas cubiertos (incluyendo, si existieron, aquellos otros que nunca fueron del conocimiento público) y concluidos en ese intercambio angelical de agua fresca por acíbar de matorrales. Un intríngulis que pocos cuerdos entienden, aunque algunos prebostes norteamericanos de las colinas sabias; repletos de candideces insostenibles; insisten en perseverar trillando caminos justificativos sin una gota de sentido común o al menos, auxiliados de la lógica (entre otras disciplinas humanistas desaparecidas de nuestras universidades) y con la madurez que desde siempre, han pastoreado las canas exitosas. Primero, el profano debe entender –los del inmenso círculo tequesta  floridense lo saben muy bien– que en Cuba no existen entidades docentes autónomas, tal es normal en los sistemas democráticos, libres y abiertos. Soñar con intercambios francos y serios, es tocar a las “Puertas del Agnus Thánatos” ofendido, conociendo que nunca esas hojas se abrirán, sin el arrepentimiento previo de los implicados.
Luego, se evidencia que bajo los sistemas totalitarios tales premisas para el sano ejercicio de la libertad académica, son incompatibles e inadmisible por los propios mecanismos de control, represión y auto protección internos inherentes a las dictaduras. En estos sistemas cerrados, todo el aparato estatal tiene en el teatro de su imagen política dos obras mise en scène, como logotipos del sistema y que son representadas simultáneamente: la comedia de extramuros y la tragedia de intramuros a cargo de una fuerza estatal viciosa y despiadada contra el pueblo inerme. Es indudable que en Cuba no existen, como información libre, registros donde se muestre que supervivan niveles de enseñanza, entrenamiento, cumbres, talleres, conferencias o podio público, que no sean o estén controlado férreamente por el régimen comunista.
Allí, al no existir un estado de derecho, es el Partido Comunista de Cuba (PCC) el que asume todas las responsabilidades. Esto es a manera de summun burocrático donde anidan por siempre jamás los apparatchiks y sus estamentos tan reales como lo fueron los tres Estados a las Cortes del reino de  Aragón, en tiempos de Alfonso II. Luego es ahí donde se concentran los tres poderes bajo la égida  rectora, legislativa y judicial del Primer Secretario del PCC, el Dr. Fidel Castro, auxiliado por una cohorte de centurias inexorables y los integrantes de su clan familiar exclusivo para los cosanguíneos y reluctante para los parias del populacho envilecido, hambriento y repleto de ignorancias sobre lo que sucede a su alrededor, hundidos en la desesperanza.
De igual forma acontece con el resto del quehacer cotidiano, por insignificante que sea, de los ciudadanos bregantes por subsistir en medio del desastre. Sucede que para el Dr. Castro no existen minucias. Así, el régimen controla todas las actividades sean estas científicas, industriales, culturales, médicas, deportivas, artísticas, mediáticas, culturales, etc. No escapan las organizaciones, entidades o grupos de interés que operan como apéndices de organismos internacionales tales son la ONU, FAO, UNICEF, etc., los cuales en Cuba (sus delegaciones) están supeditados y condicionados al  gusto del régimen comunista y en especial a su Líder Máximo. En este orden se destaca la óptica obtusa de la representación del emisario de la UNICEF, respecto al estado educacional de la infancia cubana. Caso específico de la distorsión, es la inexistencia de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) reales –la Cruz Roja, por ejemplo, responde al Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR) por estar militarizada y ser cómplice incondicional del régimen–, que no hayan sido fabricadas y gobernadas por los Servicios de Inteligencia de Cuba (CuIS).
Claro que se exceptúan algunas organizaciones políticas y civiles, obvio que no legalizadas por el régimen, que han logrado supervivir de manera precaria, aunque a un altísimo costo de vejaciones, castigos, condenas, encarcelamientos y ejecuciones sumarias, bajo una represión gubernamental feroz. Tales son los casos contemporáneos relevantes de los presos políticos de la Primavera Negra de 2003 y las Damas de Blanco, igual que otros que desde mucho antes, fueron tiranizados en número de  decenas de miles.
Autonomía y heteronomía universitarias
Son conceptos antagónicos simplificados en la Teoría de los Contrarios. Ver que para las universidades cubanas  el concepto de “autonomía universitaria”, aplicado plenamente en el mundo libre, resulta un disfemismo por el de “heteronomía universitaria” . De hecho, los candidatos docentes del lado cubano inmediato que son elegidos, sufren una metamorfosis programada por los CuIS, al superponer sobre la piel amorfa del docente otra ajena, la de una oveja curtida a la medida de un funcionario regimentado. Un ser, quizás de apariencia apacible pero cómplice con todas las represiones contra sus homólogos disidentes, transformado en un licántropo apto para su nueva  actividad de extramuros, las denominadas “labores de inteligencia en territorio enemigo”. Una simple ingeniería biogenética modificadora del hábitat mental del candidato.
Pensemos sin exageraciones, en la transformación alogénica del Dr.Henry Jekyll en el misántropo Mr. Eduard Hyde. Es la doble personalidad de cada militante comunista (contaminada a cada cubano), como ayer lo fueron los miembros de Partido Nazi.  En los casos de los espías ya en operación en territorio de los EE.UU, tales despliegues de leyendas creíbles; brotan y se imponen de manera automática, como las patas retráctiles de una nave espacial durante el aterrizaje. A esta indumentaria virtual, deshumanizada y antropoide, le corresponden de hecho los cortes transversales de un carácter dual. Cuando se trata de un grupo enviado al extranjero contaminante, cada integrante vigila al resto; aunque no es usual salvo en los casos de funcionarios de lealtad absoluta o dependiente de familiares rehenes, que en los viajes a las galaxias exteriores participe un candidato solitario.

Un aspecto de empatía transpolítica, es singularizado en ciertos caso de candidatos extraídos del lado norteamericano –por lo general, liberales roñosos–; es que en cada ecuación particular de estos seres amorfos, coexisten varias componente o variables superpuestas, sine quibus non, una de las cuales se manifiesta en cierto matiz de “colaboracionismo consciente auto inducido”. El individuo es guiado por su subconsciente trascendental hacia la develación de ese misterio burdo característico de las “Animal Farms“, las ansiadas visitaciones a un infierno erótico genuino, a tan sólo noventa millas al extremo sur de Key West.
Salvando distancias, en algunos casos registrados, existen lazos de una reacción psíquica adamada (idéntica al de una Europa derretida por ser raptada a manos del Zeus mitológico) semejante o concordante con el seductor “Síndrome de Stockolm” (Stockholmsyndromet), cuando una banda criminal asaltó y tomó rehenes (1973), en el Kreditbanken de la capital sueca. Nadie ha sabido aun, por qué el comportamiento pos traumático de los rehenes del Kreditbanken, atraen tanto a los virtuosos del espionaje como a sus víctimas.
¿Buscar en el Marché des pubes?
En ocasione, cuando del lado cubano se pretende realizar captaciones en los EE.UU, sondeos o extracción de información; el candidato sembrado actúa bajo síntomas de una despersonalización interradicada biunívoca con el Centro Madre (“Manila“). En este, se mezclan elementos de bajas pasiones como la curiosidad, protagonismo, narcisismo, envidias, venganzas por cualquier nimiedad o simple morosidad reprimida. Todo desemboca en los fines de perjudicar, hacer daño al país sede, natal o emisor de su ciudadanía, al cual explotan y aprovechan su protección. En otras –y nunca sabremos si son las “más”–, la interrelación responde a un plan preconcebido fríamente y ya en proceso de explotación in situ, por ejemplo, sea este la universidad, media, centro de investigación o entidad vinculada a lo estratégico. Pensar en factor de impulso como la envidia o racismo indígenista invertido (Belén Montes o los Álvarez) los desvirtúan otros sajones (Ames o los Myers). Algunos suavizadores de culpas ajenas, tal si fueran reverendos en trance; sesionando en confesionarios absolutorios; aducen en unos casos motivaciones ideológicas, sin ambiciones monetarias. Sucede que todos ellos aprendieron de memoria el “Manual del Perfecto Sinvergüenza” (de, J. M. Muzaurieta). La traición de Benedict Arnold V fue una, un día a la luz de todos; mientras que la de éstos otros fue consuetudinaria todos los días, en penumbras, hasta que los pescaron. 
En este caso, estamos en presencia del candidato captado para el espionaje, adquirible en los pulgueros corrientes; cuya actividad está prediseñada desde sus inicios no sólo en las técnicas propias de los agentes de inteligencia; como sucedió con los espías cubanos exógenos capturados cuando la redada contra la “Red Avispa” o con la espía endógena Ana Belén Montes, ciudadana norteamericana (née, alemana; née, de cepa portorriqueña). En estos casos hay más refinamientos, pues el  asunto del candidato docente a intercambiar va más allá de su leyenda fabricada. Esta y esta faceta está diseñada para cuando el agente sea detectado, arrestado y llevado ante los tribunales acusado de espionaje. Bajo esta condición extrema, éste dispondrá de una versión paralela (de ingenuidad latente) donde el espía clásico se desvirtúa y desdobla, adquiriendo una pelambre suavizada de fisgón y recogedor de huesos, sin importancia estratégica. Luego, se destaca una actividad delictiva que le conlleve una condena más leve, con sus mea culpas públicas correspondientes.
La diferencia en las leyendas, es ostensible si observamos las disparidades cualitativas existentes entre un ladrón profesional de bancos y un ratero al descuido en cualquier soho, kandonga o casbah. Tal pude ser parangonado con el caso de doble leyenda de “por si las moscas”, activadas por el matrimonio de espías docentes capturados en la Florida International University (FIU), ya felizmente bajo resguardo. Carlos M. Álvarez Sánchez y Elsa Prieto Álvarez, cuyas acciones se  vinculaban también a actividades en las áreas psíquicas y psicológicas, al parecer incluyendo el tráfico de fichas médicas, entre otros, resulta obvio en este último caso, no brota del cosquilleo y embeleso de añorantes del “viejo barrio de las rumbas de cajón” acampados –al parecer confundidos de hábitat–, en nuestro lado democrático.
Esta singularidad que nos sitúa bajo ataque enemigo, abarca el espectro académico y docente del sistema general de enseñanza estatal de La Florida. Sin embargo, acentuaremos los intercambios a nivel superior. Es acerca de una especie de “Atracción Fatal” intrínseca, con todos los visos de una persistencia bizarra que emerge por etapas; aderezada unas veces con mojito criollo y en otras, con un inexplicable chimichurri pampero.
Es lamentable, por lo pírrico, el dudoso historial que vincula los denominados intercambios académicos entre ambos países. Porque el primer error yace en adjudicar igual denominación de “país” al que es de hecho el primero del Planeta Tierra; los EE.UU; y de modo semejante a una gomigrafía hundida en fase disolutiva, tal es y sucede en la granja castrista, del mismo modo que aconteció con el bloque comunista europeo. La entelequia cubana, es reflejo postín de otras tantas alquerías de vuelo popular estrelladas en riveras del fracaso ideológico del comunismo, como filosofía perversa æt eternum. Ejemplos conocidos son los ex satélites comunistas otrora atrapados tras la Cortina Hierro goebbeliana; sutilmente satirizados por George Orwell en sus obras premonitorias “Animal Farm: A Fairy Story” y “1984“. Pero nuestros eruditos insisten en estudiar las siete maneras de cómo sinistraria  una hipotética Torre de Pisa aparecida por encantos comunistas, en medio de la Plaza “José Martí”, en La Habana ¿…?.
El aspecto académico bajo fuego enemigo graneado
Este quehacer biunívoco transita raro por nuestro entendimiento fragilizado. Es que la actividad –al parecer, obrada en puntillas–, propósito y responsabilidad de los mismos de igual modo que sus desarrollos, naturaleza y objetivos; no son generados de forma aleatoria, sino que descansan en valores cuyos modelos socio-políticos difieren tales como el aceite de oliva y el vinagre. Los interesados de ambas orillas –aquellos al parcer ungidos por vibrar en la misma honda– iteran en dorarnos la píldora de que Cuba es un país normal (recordar a la archi traidora Ana Belén Montes la cual encantó con iguales trinos flautistas de Hamelin, a toda una pléyade de especialistas militares y políticos de nuestro gobierno), descartando que continua siendo nada más que una hacienda tipo “Siglo de las Luces“. En el exacto decir bello de un genial marañón enrojecido, Alejo Carpentier.
Una isla otrora rica y productiva, y que desde sus inicios zurdos alevosamente adherida al totalitarismo clásico; anda en declive de una bancarrota crónica, absoluta, acogida graciosamente al Capítulo 13. Tales abalorios al oído público y estratégico, resultaron en la exitosa confusión que la espía Ana Belén Montes desató en los estratos militares de defensa, seguridad interior de los EE.UU y los medios. Claro que esta ex Dama de las Tinieblas, no pudo continuar su quehacer diabólico, gracias a nuestros dispositivos de contrainteligencia, cuyos miembros parecen ser de los pocos con el cerebro conectado a un circuito lógico, sin ser académicos.
La insistencia de los propulsores de estos intercambios, en medio del vendaval naufragante del marxismo sobaquero; no deja otro espacio de duda razonable ante las incertidumbres originarias del leit motiv justificativo de este acercamiento de Tercer Tipo con tiranos de Cuba, no etéreo sino chic to chic. Se evidencia que pocos sabrán con certeza, qué se bisbisea en esos conciliábulos estrambóticos entre demócratas y comunistas, a todas luces de atonicidad sincopada. Es que la tal agenda, leída y aprobada graciosamente por los personajes incertados en la línea vertical burocrática de mando sobre los espías, se destinaba a operar como cartabón entre unos académicos prestigiosos tripulantes del plano norteamericano; con unos lastimosos y desarropados Ékues también académicos dudosos, pilotos a bordo del otro plano paralelo recipiente de las prosapias oscuras y atardeceres miserables, navegando desaforadamente en bartolinas de celofán.
Temas, objetivos y candidatos académicos, sin un protocolo nacional palindromático
¿Cuáles son los orígenes y contenidos temáticos, objetivos y facetas de los candidatos académicos a intercambiar? Tal parece que las listas no están esculpidas en sepulcros blanqueados, por lo que sería mejor preguntar en los cuartos espirituales del Fambá Ñáñigo, allá en el barrio de Pogolotti, por donde carenó la María Nao Capitana, La Habana; si han oído rumores sobre lo que se pretende armar en capital cubana. Sí, es aferrarnos a que la tesis general es copycat de “El Grito” estentóreo de Munch; porque también se trata de nuestra cultura y valores amenazados, junto al despilfarro de los dineros ciudadanos, pagando emolumentos escandalosos por actividades anti norteamericanas. Es como si en lugar de la comunicación convencional latinizada, se recurriera en un caso al código ASCII, Morse o Binario y en el contrario, al abacuá, Inca Khipu, bantú o cualquier otra “dislingua bárbara” incompatibles entre sí. La cosa parece ser justificada de manera conveniente, disforme, en el intercambio lingüístico.
El límite de la integral del proyecto supuesto bidireccional –que los calenturientos consideran justamente un síndrome no palindromático– tiende al infinito, pero en direcciones opuestas. Porque la lectura entre líneas del proyecto (dado que no son visibles líneas de información) es indescifrable por igual de atrá’pa’lante, que viceversa. Se trata de una premisa aleatoria, la cual parte de su confrontación delimitada por valores éticos y estéticos inherentes a las democracias; que en el Asunto Cubano, rebotan a causa del lastre insuflado por lo inético y amoral de la dialéctica comunista, supra egoísta, introvertida y chambona, como características en todos los totalitarismos. La cosa se complica, si nuestros candidatos hacen coros en la Catedral de La Habana con el egregio cardenal de marras (que no les pregunten a los presos políticos) o si, definitivamente les dará el “santo ecuménico” en el callejón del Conde Cañongo, en busca de un baño espiritual. Esperemos que los académicos pre claros, mejor, o sus promotores rectoriales, paren esas rumbitas en ciernes.
El argentino, José Ingenieros, cuya filosofía sociológica era el terror de la sociopatía marxista, lo dejó bien definido en una de sus obras cruciales  “Hacia una moral sin dogmas“. Ello atañe también a los estamentos académicos, al menos los genuinos de Norteamérica, que no son invitados de manera abierta a plantear sus puntos de vista en estas amenidades exclusivistas de esta  jet-set society zurda de los entrée y martinis and bikinis deliciosos y que, en casos lamentables (los conocidos) devienen espionaje contra EE.UU. Se trata de alertar sobre la inexistencia de una herramienta fundamental a elaborar con urgencias por una comisión del gobierno federal, de la cual deben estar exiliados los liberales: un “Protocolo Palindromático Nacional“. Este cartabón docente, para obviar las interpretaciones erróneas, seria bajo el cual se ejecutarían todos y cada uno de los pasos vinculados a los intercambios académicos, con acápites especiales cuando se trate con gobiernos enemigos o totalitarios.
El “High Noon” de Cooper
Los estrategas de “Manila” (La Habana, una entelequia proto marxista falsa), arman paralelamente intercambios académicos cebados con calandracas exquisitas, los cuales ellos estiman muy bien ajustados para la pesca exitosa en esta jet set society de visitantes nocturnos –en el decir de Cassini–; con una variante psicotrópica virtual (no real), ambientada y aderezada de embrujos tropicales. Ellos son vulnerables cuando vuelan a tiro de fusil sobre los gallineros castristas, porque éstos los conciben tal si fueran guerras asimétricas (a ganar en las sesiones de ejercicios corporales nocturnos) contra las democracias, concordantes con la Teoría de los Contrarios, pero sin el menor interés en lo que pretende exponer su contraparte mansa (EE.UU).
Algunos se auto definen murmurantes para no ser expulsados de sus atrium locales, burocráticos,  como una calidad de “conejillos de Indias” siempre temblorosos y con jindama de tauromaquia. Pero subyugados con bordear a toda marcha el abismo de un diversionismo inadvertido –que se les impregnaría al primer descuido–, echando miradas de puerilidades furtivas a aquella parte del hueco castrista que los comisarios les permiten ver. Dan la impresión, quizás, de dazarines desconcertados ante un juego que no entienden pero que les hipnotiza, con la enervancia tal si se encontraran frente a una Cobra Rex baila’ora de ritmos de la “España cañí”, la del cante’jondo gitano, ya violada y mesmerizada previamente en la deliciosa prima notte, le droit du seigneur, a manos de la avidez de los comisarios isleños.
El viejo Marx, se sintió auto aliviado, al proclamar el Comunismo como una nouveau vedette en ascensión vertiginosa. Nadie podría explicar cómo, si viviera, denominaría al actual régimen habanero. Pero sucede que en estos pretendidos intercambios, las denominaciones, no tienen peso específico. Para nosotros espectadores, es la enervación del Delis egocentrista atrapado entre las raíces mandragóricas de las tiranías corrientes. Es que la “cosa” les jala, hacia las aventuras como abejorros nocturnos que no han encontrado luces donde posarse. Porque las democracias, no pueden quedar envueltas en la misma soledad devastadora del fabuloso sheriff  del pueblito de Hadleyville (NM), Will Kane¹, ante el peligro que le sobrevendría en ese y no en otro mediodía.
Pecado original del socialismo utópico
El Materialismo Histórico, resultó por igual sorpresa inesperada para los comunistas rancios, esos agoreros automatizados del socialismo utópico. Resulta que el dogma de su pecado original como apparatchiks perfectos, devino escandalosamente en el “sociolismo distópico” (socialismo exclusivista disfrutado  entre amigos y cómplices) inventado por el Dr. Castro, remembrando la puesta en marcha del manicomio bolchevique, al delicado modo de las sagradas familias de la Maffia. En las sociedades abiertas, donde deben imperar la democracia unida a honestidad existes malas practicas en la distribución de las llamadas “botellas”, o sea, el pago de un salario a ciertos amigos y familiares por una labor inexistente. En el caso de Cuba (arquetipo socialista), aparte de la cúpula, el mal hábito se ha extendido al resto del pueblo complaciente –envilecido como un hato de morones–, una condición que ellos mismos ignoran. Saber lo referente a la anatomía del cubano actual, es el antídoto natural que deben portar bajo el brazo, nuestros académicos.
Ello demostró la caducidad del dogma marxista nacido gerontóxico y por ende condenado a sucumbir non-nato, auto sofocado junto con sus ideólogos a causa de sus contradicciones insalvables. Ver el desastre económico, social y moral del Asunto Cubano. Sólo hojear los grafittis clamorosos de las víctimas inscritos tanto en el Muro de Berlín como los reales garabateados a punto de muerte, de los fusilados en los farallones de la fortaleza de San Luís de La Cabaña, La Habana. El Dr. Fidel Castro, bajo su buen intelecto de supervivencia, se ha cuidado de emitir doctrinas revisionistas con sutilezas propias, tal hizo Mao, aunque hoy fenecidas por igual por anoréxicas, porque el líder siempre debe contar con un chivo expiatorio.
Luego, y por amor de Dios, estaría por verse qué exactamente hurgan estos docentes y académicos norteamericanos metidos hasta el cuello en las recholatas izquierdistas armadas en la orilla cubana. Porque es sabido que en los vertederos públicos, no hay nada de novedoso que no haya sido conceptuado previamente como basura o chatarra. Es entender que los comunistas han convertido Cuba en un inmenso basurero material y espiritual. Claro que algunos piensan que son elementos reciclables, pero ninguno de los patrocinados por el régimen.
Pensar para nuestro consuelo que las triquiñuelas de Poma (también La Habana, en el decir de mi barrio) en esencia, no son más que llamados circunstanciales de los Morlocks carnívoros habaneros; que éstos hacen a los Elois democráticos, vegetarianos e inofensivos, convencidos de que nuestros buenos académicos y el resto de la comisaría isleña de la Cumbanchoa eterna y arrolladora de congas didácticas, culturales, dialécticas e históricas, acudirán mansos al reclamo suicida. En definitiva todos saben de que nunca resolverán nada de nada,
El principio del tercero excluído 
Advertir lo relevante de entender que en el Materialismo Dialéctico –el denominado Principio del Tercero Excluído–, considera el Materialismo Histórico como parte de otro apotegma: el Principio de Identidad. Que en estos bailes, no existe. Tal es esa especie de aforismo clonado parecido al réquiem entonado por los comunistas cuando perciben olor a humo, alabando la falacia de que los intercambios académicos EE.UU-Cuba son apolíticos. Naah…¿a quién con esas?.
Los comunistas arquean el candor de nuestros profesores, a que reiteren e insistan obsesivos en nuevas autopsias recicladas sobre el mismo fētus cubencis fallecido por homicidio agravado con premeditación, alevosía, ensañamiento, ventaja y nocturnidad sin que haya modificado el nivel de hedor de antaño. El cadáver, no admite mayores laceracione. Tales contactos evidencian las desventajas ideológicas adolecidas (ellos pre suponen) por nuestros académicos y peor; por sus niveles superiores de control, los cuales dan la impresión de obrar al estilo merovingio, domeñados por protagonismos en las páginas sociales de los diarios y no en lo que sucede en las universidades bajo su tutela y amparo. Todo un alto perfil arrobador, además de vergonzoso y sin gota de realeza, clase, dignidad, ética, altos principios y peor, ni sentido común.
Es que los nuestros no parecen acusar trazas en advertir que están frente a unos “isleños, guapos de las vallas de gallos, armados con espuelas del 15” o sea, agentes groseros, no académicos puros en el mejor sentido didáctico o científico, sin vestigios de buena fe. Uno candidatos elegidos por un gomígrafo totalitario –de hecho en calidad de no personas, con minusvalía en y de los valores de la civilización judeo-cristiana. Un laberinto perfecto confundir a nuestros párvulos en los entramados disparateros y entretelas del vademécum marxista.
No atañe a que los cuadros del CuIS sean rivales tan buenos, sucede que en estos menesteres de proto espionaje vagabundo, nuestros candidatos han de enfrentarse no con sus iguales docentes, sino con cuadros profesionales de los Servicios de Inteligencia y Contrainteligencia de Cuba; las actividades de estas partículas son a lo único que se dedican de manera absoluta, durante todo el tiempo terrenal y sideral, y también el otro. Un académico de EE.UU, no supone albergar dobles intenciones ni fines ajenos al conocimiento puro, ni que este entrenado como un agente encubierto. Los del otro plano sí, en la mayoría, sino en todos los casos. El paisaje se presenta de este modo, dado que el agente proveniente de la Isla, es fruto de un entrenamiento para una farsa de personalidad absoluta, intrínseca a la naturaleza del dogma.
Este personaje cubano adornado con halo de académico virtuoso (y no obviar que puede serlo) es y tiene que ser por plantilla, miembro activo y fanático feroz del Partido Comunista de Cuba. Tal identidad es de uso interno y debe mantenerla en el mayor secreto en sus contactos con su contraparte norteamericana u otra extranjera. Esta incluye tanto el espionaje exterior como la infidencia interior, y desde luego, su compromiso a aceptar que el gobierno esta en pleno derecho de prima notte, donde admite chantajes de todo tipo que incluyen, aceptado por el candidato, a sus rehenes familiares. Ello le implica al mensajero del régimen isleño una fidelidad absoluta al interés totalitario, por encima del académico.
De no aceptar y obrar de tal manera, nunca será docente y menos, académico y quedaría relegado –sus tags lectivos– a estratos inferiores intelectuales situados, en tres escalones por debajo de la escala laboral de los anélidos. De hecho, los candidatos elegidos son consideradas personas de confianza absoluta, no por sus méritos docentes –claro, los hay geniales– sino (en el zoo comunista, siempre hay un “sino”), por su grado de sumisión política al poder central anabolizante. Luego, técnicamente, no tendrían derecho a una visa para perforar los puertos de entrada a EE.UU, a menos de que se declaren en el puerto de entrada “agentes de un gobierno extranjero”. Simples espías enemigos.
Un fruto del árbol venenoso
Quizás existe una frivolidad inconfesable sobre el Asunto Cubano, desatada epidemia entre ciertas capas de intelectuales, científicas, artísticas, turistas y otras yerbas de los Everglades; en la adoración desaforada al “macho cabrío alfa“, lo cual es de peligrosidad extrema. Tal embrollo se ejemplariza, según versiones reales, en ciertos casos de funcionarios norteamericanos, docentes o no, como fueron las dos perlas ensartadas apacibles en las tarrayas del FBI dentro de una FIU o el Mariano Faget pescado en los fenecidos Immigration & Naturalization Services (INS) –una sorpresa alucinante para la oposición anti castrista– desconectada de una manera sorprendente y también desconcertante, del mundo exterior cruel. También funcionarios federales  que sirvieron de mal ejemplo proliferante como snobistas de aires sospechosos de candores estrafalarios, devenidos consecuencia lastimosa en algunas ocasiones, como espías al servicio del enemigo. En ellos culmina el “síndrome de David“, esa psicosomía errante de un personaje mítico reinventado y elaborado a martillazos por la propaganda castrista, como si fuera un James Bond, sólo que iletrado y repleto de guaperias desgreñadas y proveniente del CuIS.
El flujo inverso de conversiones a la democracia, no acusa ganancias sustanciales a favor de EE.UU –al menos lo conocido–, al parecer por liviandades y falta de meticulosidad en las tácticas y estrategias de los organizadores de los intercambios. Se desprende que tras ellos no supervisa el FBI. Recordar que en buena técnica, debemos estar dos pasos delante de ellos. La base de lanzamiento de nuestros académicos son las Universidades (Casas de Conocimientos, Pureza y Espiritualidad), mientras que la cubana subyace bajo el control férreo de las Escuelas y del Partido Comunista de Cuba. Es el “fruto del árbol venenoso”²  esparcido en universidades, colleges y escuelas estatales de todos los niveles; reiteramos; alcanzando al Sistema Educacional de Florida en su totalidad, aunque con mayor fuerza en el sur. Esta síntesis, dormita sus esporas en cada estado de la unión, por donde el régimen castrista  ha dispersado sus agentes, contactos y hitmen.
Sobre una conspiración cubana, exótica

Es la teoría de  que según nuestro modesto punto de vista, debe ser atendida por el FBI o CIA –sobre todo hurgando las “colas” (cómplices o promotores locales) de los casos ya conocidos, aunque hayan sido dados por cerrados–; a fin de revertir los resultados en nuestro favor pero ahora en calidad de martillos y así, dejar de ser yunques. Se valida lógico que atemperados a la situación actual, aceleremos otra mise en scène diferente, punzante y de mayor agresividad y filo ideológico, como lo son cualesquiera de los argumentos de la democracia y que no demos por sentado que estamos ante un enemigo pequeño, puesto que “no hay enemigos pequeños”. Y menos ahora, que se ha reverdecido en un posible asunto delicado (quizás no percatado por nuestras autoridades académicas locales y nacionales) de penetración ideológica convencional, a puertas abiertas.
El Asunto Cubano, no es tema de juegos ni de historietas baladíes de cuarto orden, tal atestigua el terrorismo a escala mundial anti democracia, anti cristiano y antisemita, manipulado desde La Habana. Una actividad subversiva cuyos líderes aseguran abiertamente desde 1959. Quizás, eso concluya en que ciertos Decanos, Presidentes, Gobernadores, Superintendentes, Directores de escuelas “K”, etc.; dispersos en el ámbito nacional, atiendan más de cerca las invidencias exóticas de invitaciones para arrobamientos frívolos en esas “Chiquitas Bananas” de pacotilla. Nuestros docentes y académicos –mejor, sus superiores responables– deben reanalizar estos llamados a integrar simbiosis afectivas, porque los deslices de tal naturaleza son inaceptable en áreas escolares y estudiantiles, y menos, en las patrióticas. 
Debe quedar claro que nuestra gran Universidad de la Florida, referida plurarización en sentido virtual, ni su Sistema Estatal de Educación; generalizados a todos los niveles y territorios floridanos, no es un “Actor Studio“.
A todos los ilustres presidentes, gobernadores y rectores de las universidades de la Florida, les advierto, que esta no es una lección de digresión homeopática en sentido figurativo, dado que sí es y está concebida, como un sermón genuino. Y es razón del por qué la martingala repetitiva de estos “intercambiadores” extranjeros de la “Bodeguita del Medio” habanera; justamente tan cargados de virginidades infecundas y buenas intenciones odiosas que empedran el camino al infierno totalitario; deben saber que la “Bodega Miamense“, la cual nunca ha estado en el medio, es la que nos interesa a los cubanos de la diáspora.

Mayor placer ofrecerían los estimados académicos a la opinión pública –que sólo por un rato, dejen de comportarse como si fueran los míticos Gerlach de  “Los Secuestrados de Altona“³, porque la guerra no se ha acabado–, enredados una y otra vez en la misma noria. Y que tuvieran la gentileza de explicarnos a los contribuyentes (claro si lo desean y estiman adecuado, sin el escudo de la Primera Enmienda), pero con la mayor transparencia posible:
¿Qué carajos hace toda esta gente ilustrada, enfundada en sandalias, pedaleando frivolidades eufóricas por las callejuelas de La Habana?.
Fin de la tesis.

¹(ver “High Noon”, Gary Cooper, 1952, USA).
²(ver “Fracture”, Anthony Hopkins, 2007,  USA).
³(Jean-Paul Sartre (1959) o mejor, su ilusionada simbiosis marxista-existencialista: “Critique de la Raison Dialectique”  (Critica de la razon dialectica)

 © Lionel Lejardi. Agosto, 2010
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