¿Ultimada en Cuba la opositora Laura Inés Pollán Toledo, presidenta de las Damas de Blanco? *


¿Ultimada en Cuba la opositora Laura Inés Pollán Toledo, presidenta de las Damas de Blanco? (*)
(Seria algo muy bochornoso para los comunistas, porque les implicaría: To Kill a Mockingbird)

Noticia de impacto para el pueblo cubano
En esencia, se habría tratado de algo bien sencillo, o por lo poético o macabro: matar a un ruiseñor. Es que todos coincidían en que el frágil ruiseñor, estorbaba por su valentía. No dispararle, tal acostumbran los hitmen “segurosos”. Sino, bastaba estrujarlo con la siniestra, la mano más diestra en todos los comunistas. Esa manera de ultimar un pajarito, la narra Esopo en la  fábula “El pícaro“. Así de fácil, para cualquiera de los animalejos enmarañados con la filosofía idiotizante del materialismo dialéctico e histórico. Porque esta filosofía, los comunistas cubanos han logrado sublimarla con destilaciones, hasta reducirla en sus retortas alquimistas, a una deliciosa melcocha cristalina: la miel de purga.
Ahora, retornando al mundo real hablamos del miedo animal, al que le dicen: “terror cotidiano
Es por lo que en Cuba y de igual modo en las diásporas del exilio, o donde lata un cubano solitario con su empresa de alquilar camellos o renos; se rumora con fuerzas casi ciertas; que la luchadora anti-castrista, opositora del régimen comunista cubano y adalid por la libertad y los derechos humanos, Laura I. Pollán, presidenta del ya famoso y prestigioso grupo contestatario “Las Damas de Blanco“; ha sido ultimada en el hospital “Calixto García”, en La Habana. Allí fue donde apareció recluida, desde días antes, según el parte inicial de la Seguridad del Estado (SE), “por dificultades respiratorias y síntomas de dengue“.
Saber, que en Cuba no hay otra fuente “no gubernamental” (FNG) que los refute o con la cual se cruce la información. Luego, es imposible para la opinión pública, los medios, entidades, instituciones, etc., indagar sobre el origen y veracidad de estas sintomatologías, que los obedientes aceptan como “aducidas” mientras que los escépticos las suponen “inducidas”. Tal desconcierto se debe a que es el propio gobierno el que fabrica y genera los partes médicos.
La situación creada por la “inesperada falla de salud” de Laura, hizo que el gobierno reforzara su vigilancia. El hospital, fue tomado militarmente. Sucede que esta cubana, con las bragas bien puestas; no era una paciente común, sino que de jure y de facto (sin antagonismos gramaticales ni jurídicos) se había convertido en la líder política de las mujeres cubanas oposicionistas; porque no se trata sólo que Laura liderara las “Damas de Blanco; organización de la cual fue fundadora; sino que descolló como la figura cubana cimera a nivel nacional e internacional, reconocida en cada lugar donde se respetara la libertad y los derechos humanos.
Luego, para el régimen, ella se había transformado en un descomunal torbellino político y social, no visto en años. Es probable que alguien aconsejó y otro alguien tomó una decisión. O quizás no. Eso nunca lo sabremos. Tampoco nadie, ni ahora ni después, dispondrá de evidencias. Algunos pueriles del exilio, cautelosos como siempre cuando recorren los estudios de TV y sentados en el dintel de su tienda de campaña, aguardan orondos el desfile de las “pruebas” que nunca aparecerán. Olvidan plácidos, que tratan con totalitarismos.
Sucede que todo encaja, a pesar de que el hermetismo siempre es útil a los totalitarismos y a otros pícaros, por lo que estos regímenes no permite otra fuente de información independiente, que no emane del Templo y por boca de sus chamanes, a veces brujos o babalaows. Es como situarnos en Delfos, Luxor o en el Templo Mayor de Tenochtitlan, escuchar las moncergas de los elegidos.
De hecho, desde siempre, el pueblo cubano dejó de creer en lo proveniente de los medios de información estatales los cuales amparan los intereses de los dictadores. Luego es imposible que nadie crea una sola palabra al régimen plantado en La Habana acerca de nada, ni sobre nada.
No es sorprendente, que surjan dudas absolutas sobre todo lo informado por la SE en relación al estado de salud real de Laura Pollán, del mismo modo que todo lo concerniente al Dr. Fidel Castro Rúz o al Sr. Hugo Chávez Frías, por dar ejemplos, es sórdido y oscuro como en otros casos, donde ha reinado el silencio y el misterio.
Así, ni los Castros  ni sus seguidores, ofrecen garantía alguna en los informes de la SE (Policía Política), porque todo les ha fallado siempre, lo han escondido o tergiversado, con impunidad absoluta. Es el disfrute pleno del poder. Y la gente siempre se pregunta: ¿por qué creerles ahora?.
Recaba la atención, que es vox populi entre los cubanos en general, especialmente los opositores y disidentes; el temor a ser internados en hospitales estatales (no hay otros) porque todos esos centros están controlados por los órganos represivos del gobierno y en especial, y el pueblo se pregunta, el por qué los médicos y personal de la salud comprometidos con el gobierno, son tozudamente fanáticos leales al régimen y no al juramento hipocrático, mostrando que son galenos inéticos, peligrosos. Mejor, como la voz popular les apoda: Dres. Menguele ya cuajados en la Animal Farm caribeña.
Considerando también que en general, todos los médicos y demás personal asistente, sean o no de confianza, tienen que ser miembros del Partido Comunista de Cuba (PCC) para ejercer la profesión, según han declarado en las distintas diáspora cubanas, otros médicos y enfermeros exiliados o disidentes.
Es popular que a los hospitales cubanos (del mismo modo que sucedió con los existentes en los gulags del bloque comunista), se les denominen “mataderos de opositores y disidentes” o MOD, ya sea porque el paciente fue internado en esos centros o por haber concurrido a los mismos en búsqueda de servicios médicos ambulatorios.
Luego, no es de extrañar que Laura se negó a ser chantajeada si aceptaba que la  internaran en el CIMEX; sabiendo que entre otras dependencias, se trata de un escandaloso sistema hospitalario exclusivo para los altos oficiales y dirigentes, e incluyendo sus familiares, amigos y amigas.
Una de las notas primeras, sino la única porque el régimen no informó nada al pueblo, sobre la muerte de la luchadora anti-castrista; fue suministrada a través de Twitter, por la conocida y valerosa opositora y bloguera; varias veces laureada con premios y distinciones internacionales, Yoani Sánchez.
Laura Inés Pollán Toledo, de 63 años, era esposa del ex-prisionero político Héctor F. Maseda, quien fue uno de los 75 disidentes y opositores encarcelados en el 2003 por el régimen comunista de Cuba, en la que se difundió internacionalmente como la “Primavera Negra“. Este cubano, a pesar de las presiones de la oficina cardenalicia, nunca quizo abandonar Cuba.
Esta acción represiva de los Castro, inhumana, se consideró una venganza del gobierno por el apresamiento, juicio y encarcelamiento de los espías integrantes de la “Red Avispa“, involucrados en crímenes y delitos graves (confesados), como el derribo de la avioneta de “Hermanos al Rescate” y el consecuente asesinato de los tripulantes.
En su calidad de líder de la agrupación femenina las “Damas de Blanco”, Laura ganó notoriedad nacional e internacional por su lucha frontal contra los desmanes de la dictadura castrista y su batallar por la libertad de los presos políticos.
Las “Damas de Blanco” fueron galardonadas en el 2005 con el Premio Zajarov (instituido en honor al físico nuclear ruso Andrej Zajarov), el cual constituye la más alta distinción que confiere el Parlamento Europeo a quienes luchan por los Derechos Humanos, tal es el caso de Cuba.
Héctor Fernando Maseda Gutiérrez, el esposo de Laura, es un ingeniero nuclear; presidente del Partido Liberal Democrático de Cuba; quien es en la actualidad periodista independiente. Este luchador, se destacó en áreas científicas en Cuba. Integró el Centro Nacional de Investigaciones Centíficas (CENIC) y realizó diferentes labores dentro de la estructura del gobierno, incluyendo actividades diplomáticas y fue fundador de la Sociedad de Física de Cuba. Harto de los desmanes comunistas, se declaró disidente y pasó bajo riesgos inmensos a las filas activas de la oposición. De hecho, otra víctima posible de la furia castrista.
Según fuentes allegadas a las Damas de Blanco, hay fuertes rumores de que el crimen –que nadie descarta, por la infinidad de casos anteriores de pacientes fallecidos o accidentados en circunstancias extrañas, todos vinculados a la política o por ser disidentes de las filas del propio gobierno– fue ordenado directamente por las más altas autoridades del régimen implantado en Cuba.
Las mismas fuentes independientes indican que la consumación de los hechos, estuvo a cargo de médicos cubanos (oficiales de la Seguridad de Estado) que se hicieron cargo de la Sala de Cuidados Intensivos de dicho hospital, siguiendo instrucciones de la Policía Política y según órdenes expresas recibidas en el Ministerio del Interior.
Estas graves aseveraciones deben ser tomadas con cautela, dado que pueden estar basadas en rumores, deducciones y conjeturas, que independiente de su posible veracidad trágica, como todo apunta, serian inconfirmables.
Preparación de la crisis final
Según especialistas en temas médicos y de inteligencia del exilio, se asume que los ataques físicos contra los opositores y disidentes, en particular las Damas de Blanco y en especial los dirigidos a su presidenta fallecida Laura Pollán –de lo cual existe una amplia muestra video gráfica–, fueron y son motivo de preocupación permanente, considerando la oportunidad de camuflar el objetivo verdadero del atentado personal, con estos ataques encubiertos como martingalas o artimañas disociativas.
Ello es considerado de esta forma, dado que en el transcurso de dichos ataques por agentes gubernamentales (disfrazados de turbas) dirigidos por el régimen contra estas damas inofensivas e indefensas; las mismas son arañadas y golpeadas con objetos desconocidos, mordidas, cortadas, pinchadas con agujas, picadas con tijeras y se teme que, por dichas vías y métodos, es posible que le introdujeran a Laura Pollán las infecciones que dieron inicios a la crisis, que la condujo a caer al final en manos de los médicos de la Policía Política, sus verdugos.
De modo igual, indicaron las fuentes, que estos ataque se repiten a todo lo largo y ancho de la isla en contra de estas mujeres y hombres, opositores y disidentes.
Expertos médicos y analistas de inteligencia en asuntos cubanos, consultados en el exilio, aseguran que a pesar del inmenso costo político para el régimen, estiman factible que durante los maltratos, encierros, comidas, bebidas, medicinas u otros vectores; sufridos por todos los opositores al régimen castrista.
En el caso de Laura Pollán u otros, le pueden haber inoculado virus de cultivos muy activos (mortales) del dengue, neumococos, estafilococos dorados u otros agentes patógenos y/o además de drogas o pócimas de acción inmediata o retardada, según el caso, los cuales a su vez son indetectables por las autopsias (que por otra parte siempre son manipulables por los totalitarismos) u otros métodos analíticos directos o indirectos de la medicina legal
Es conocido, que inicialmente la Seguridad del Estado castrista obtenía dichas drogas y pócimas de su homóloga en la URSS –se comenta que en la actualidad, son producidas en el CENIC, sobre lo cual existen denuncias acerca de estas y otras actividades delictivas–; donde eran utilizadas ampliamente por la medicina rusa a instancias de la KGB, para lograr en los prisioneros (en realidad condenados) un paro cardíaco inmediato o retardado, que no dejan rastros. Considerar que absolutamente en todos los regímenes comunistas (o totalitarios), además, los involucrados en autopsias o medicina legal, son miembros de la Policía Política.
Reclaman juzgar a los médicos y otros involucrados
Desde Cuba, se señala que el pueblo y la oposición, incluyendo las diferentes diásporas cubanas; se reclaman ya los nombres de los directores del Hospital “Calixto García”, Sala de Cuidados Intensivos y el resto de todo el personal médico y de enfermería ligado a la muerte de Laura; a fin de que sean conocidos de la opinión pública nacional e internacional, de manera que con posterioridad sean llevados al Tribunal Internacional, de La Haya mediando la Interpol y otros organismos judiciales que tratan estos genocidas.
La noticia de la muerte de Laura, tras ser entregada viva al hospital, ha sido confirmada por los familiares, activistas de las “Damas de Blanco” y otras fuentes independientes en Cuba.
Descanse en paz la ferviente luchadora por la libertad y los Derechos Humanos en Cuba, Laura Inés Pollán Toledo.  El pueblo y los luchadores por la libertad de Cuba, reclaman que sus victimarios, paguen por este otro desmán político horrendo. Los cubanos exiliados que admiraban a Laura y a las Damas de Blanco, han extendido el pésame a la organización y a la atribulada familia de Laura I. Pollán, por lo inconmensurable e irreparable de una pérdida tan preciosa.
Fin de la nota periodística.

Octubre 15 de 2011     00:04 h

(*)   En este trabajo, concurren informaciones, conjeturas, razonamientos y opiniones de fuentes diversas, nacionales, internacionales y de Cuba.
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