Pablo & Silvio Inc. Musicales zurdos y otras timbas del Punto Cero


Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Pablo & Silvio Inc. Musicales zurdos y otras timbas del Punto Cero
Postales terroristas contra molinos de vientos, burgueses

—Entonces, tu mayor deseo y a lo que aspiras, no a ser un padre de familia, cuidar de tu hogar, tu esposa y tus hijos; sino; andar como una picha loca, sin responsabilidad alguna y que el resto de la Humanidad, hable admirada de tí por tus azañas anti imperialistas. ¿Es eso lo que quieres?.
—No amor, es que yo necesito…
—No te das cuenta que siempre es el “yo, quiero, yo necesito…” Eso, Ilich, es puro egotismo. En lo único que piensas, es en tu gloria personal.
—No lo es. Y por favor, no me llames más “Ilich”,  te dije que ahora soy “Carlos” (1) —le advirtió Ilich a su esposa, Lana.
—Carajo —protestó Lena—. Y ahora, vuelves con la misma mierda. ¿Y nosotras dos aquí, yo y nuestra hija qué, pedazo de cabrón?.
Tras el almuerzo tormentoso en el restaurante londinense, fueron hacia el apartamento, en Village Ave.,  en Ashford. Allí, Carlos se armó con la Beretta (9 mm) que Moukharbal le había entregado días antes en París, sólo que con cinco proyectiles. Esa tarde el Chacal, tranquilamente, se fue a asesinar al judío Sieff, presidente de la Cámara de Comercio Sionista de Londres. Carlos cumplía un encargo de la célula terrorista “Boudia“, del Frente Popular Para la Liberación de Palestina (FPLP), anclada en operaciones casi impunes, aprovechando el París democrático y acogedor.
Los terroristas palestinos, siempre andaban de fiestas. Porque las fastuosidades demagógicas de Arrafat y en especial las su batallón de familiares recostados en el colchón parisino, eran sufragadas por La ONU. O lo que es lo mismo, el  “” norteamericano legítimo y “yo“, un inmigrante nacionalizado, idiotas ambos en contribuir a la panacea diversionista de la ONU.
Sucedió que la pistola, de manera inexplicable aunque posible; le “falló” a Carlos en el intento y éste huyó hacia la casa de su amante uruguaya de 18 de 18 años. En el lugar, sacó de una maleta una pistola Makarov (de un inusual calibre .38 ACP)  y dos granadas. La muchacha se le echó encima. Él no pudo resistir, la desnudó y le acarició el rostro y todo el cuerpo e hizo que ella lamiera el arma, la  besara y acariciara, pasándosela por el cuerpo entero.

Las armas son extensiones de mis manos y de todo el cuerpo. Chúpala por el cañón, igual que haces conmigo. Ahora restriégatela por tu sexo y agarra entre tus dientes el percutor de la granada y siente el sabor del metal. Así es mi vida, puro metal y balas; y ahora… —le ordenó Carlos—, mastúrbate con el cañón sin soltar de tu boca la granada.

La escena aproximada (ver “Carlos”) constituyó la línea de trabajo y tema central de la trilogía fílmica acerca del terrorista palestino, de origen venezolano. Así continuó la ordalía, en tanto la amante se desvanecía por el exceso de orgasmos. Mientras, escuchamos en el trasfondo canciones de Pablo Milanés, cómo se desplegaba en todo el incisivo fondo musical del film…

Ya ves,
y yo sigo pensando en tí
como, nave, que retornará
y yo sigo pensando en tí
aunque, sepa, que después te iras…”
o, en otras;
Guerrero fiel, guerrero sin lanza, pan y miel,
guerrero sin guerra para ganar,
guerrero de todos para perder“. 
                                        El Guerrero

Tales repertorios de Pablo Milanés y también los de Silvio Rodríguez sin parecerlo, entre otras canciones sin marchas guerreras y de ahí sus encantos y frivolidades; sirvieron de himnos catalizadores de una izquierda juvenil siempre atontada con el mito puber que dibujaba a ultranzas la épica sierramaestrina; desde cómodos boudoirs parisinos, pagados por los “papitos” burgueses del “Eje Apocalypto“: la mal llamada “Revolución Cubana”. La cual, simplemente era el reflejo de la toma violenta del poder por El Dr. Fidel Castro Rúz y sus seguidores, bajo las banderas de la “dictadura del proletariado”; culminada en la reconquista de una parte del Nuevo Mundo por un Klan Exótico. Los grupos anclados en París, no se imaginaron que muchas de estas canciones, evocaban imágenes contractuales del castrismo. Sin embargo, en una acción de puro oportunismo; a todos; trovadores, régimen y la audiencia caprina, les cuadró la melodiosa piedra filosofal anti imperialista y sobre todo, por las  envidias perversas del lumpenproletariat, la anti norteamericana.
Ambos trovadores, medio que empujados y con las promesas y auspicios del régimen (impensables para el cubano de a pie) de un enriquecimiento inmediato y fácil, concluyeron en que hoy ambos son millonarios. Todo ello, encajó muy bien dentro del discurso oficial castrista, las opiniones maoístas, el mal ejemplo del egotismo guevarista y el destrozo de las nación cubana. Son las trazas del pecado entero, el articulo mortis, de la “Nueva Trova” auspiciada y aprovechada durante no menos de 30 anos; por este par de perlas tercermundistas tan azules como los unicornios del “dulce de coco”.
Eran los himnos de guerra de la generación sesentera, de los “tirapiedras” palestinos. Hoy en el poder (Eje Apocalypto). Allá por los años 70s, los grupos izquierdistas acampados en Europa —especialmente en París—, se entretenían en armar teorías conspirativas de Café au lait (café con leche) entre bacanales sexuales, donde abundaban el licor y las drogas, suministrados por las diferentes bancadas árabes de sectas, otras facciones terroristas o las “repúblicas democráticas” europeas, tercermundistas y africanas satélites de Moscú.
Todo, para acabar con el “imperialismo” y la civilización judeo-cristiana; una regurgitación extemporánea; sobrevenida después en los estrepitosos fracasos de la guerra de guerrillas, guevaristas, promovidas y sustentadas por La Habana, en su calidad funcional de cabeza de turco del Kremlin. Los cantautores de la Nueva Trova, especialmente los cubanos, tremolaban la batuta melodiosa del idioma que entendían los indoamericanos izquierdistas asentados cómodamente en las capitales europeas. Sus canciones, son consideradas como himnos de la izquierda terrorista como clarines para las batallas anti capitalistas, sin ser tales..
Perlas acuarinas inenarrables en los insilios de intramuros (2)
Por décadas, estos misiles musicales zurdos, portan también tripulaciones de las otras timbas del deleite humano. Y es curioso, porque estos seres nos revistan sin tocar a la puerta. Se comportan igual a visitantes extra galácticos, quizás ovnis o tarecos del mismo estilo y que de pronto, desaparecen hasta la nueva temporada de los simunes.  Es cuando se alborotan los enjambre y brotan esas pobres almas asaltadas y depredadas al descampado por los policías culturales del régimen. Se trata del despertar breve de los otros hormigueros, habitats de esas entidades grises y despersonalizadas, que coexisten sin esperanzas en cada mundillo totalitario, sea este nazi, comunista o una mezcla de ambos decamerones. El filósofo alemán, Jürgen Habermas, coincide en que el comunismo; el cual en esencia no pudo justificar su fracaso absoluto, por su estela interminable de millones de seres inermes martirizados y masacrados, es idéntico al nazismo. O sea: es el mismo fascismo, pero el de (la) izquierda (hipocritona).
Saber que los acrídidos (aka de los comunistas extra zurdos), alcanzan unas 25 familias o subgrupos de grillos convertibles en misiles. En la realidad cruel, constituyen identidades similares, inéticas, a las plagas bíblicas de langostas. Todos provienen del criadero común, como los otros todos del país entero; subvencionados por el partido (el eufemismo que los líderes máximos denominan “gobierno”); donde pulula el resto de los intelectuales activos, siempre atentos a los giros de la batuta comisarial.
Allí pacen, cineastas, literatos, dramaturgos, académicos, diseñadores, artistas y otros seres que el partido inmortal y sus canchanchanes, jalalevas, chicharrones, soplatuberías y otros inquilinos del manicomio, que los líderes considera entes menores, pero útiles. Nada de que indisponerse, dado que por acá, en Miami, los hay que adoptan poses similares en la danse burlesque ” del tubo”, como les adornan a los integrantes de los enjambres isleños, que nos hacen esas raras y no solicitadas visitaciones del diablo. Sólo, que se trata de langostas con atuendos mejores,  jusqu’à la dernière goutte.
Los de allá, son los desdichados sobrevivientes de la Revolución Cultural Cubana, puesta en marcha de manera oficial en junio de 1961; porque en lo real, el arranque comenzó en 1959 con la irrupción de las hordas guerrilleras en el escenario socio-político cubano. Una consecuencia devino acto publico increíble, que tal sucediera en la misma Biblioteca Nacional de Cuba, reino teórico de la cultura ancestral isleña.
En este objetivo cultural, subversivo para los totalitarismos; se inició el primer desmoche indiscriminado del Fondo Cultural Nacional contentivo de las obras literarias, pictográficas, fotográficas, musicales, de personas y de otros elementos e índoles; los legados sagrados de la cubanía, destruidos hasta hacerlos polvo virtual.
Después de la ordalía depredadora, ordenada por sonrisas de los Líderes Máximos, continuó el frenesí acudiendo a la trituración mecánica minuciosa y quema en las hogueras (hornos del Ministerio del Interior, en la Plaza del Centenario de José Martí y calderas del ingenio (central azucarero) “Toledo”, en Marianao), de los residuos vandalizados del cuban way of life. Más tarde, sobrevino un silencio de camposanto, donde las auras permanecieron posadas sobre los bordes altos del Gran Muro, desde hace más de medio siglo, vigilando el parloteo de los grillos dentro de la jaula.
Casi la totalidad del insilio intelectual de intramuros al parecer, considerando su inacción ante los desmanes gubernamentales —ejemplo ultimos, los abusos contra las “Damas de Blanco” por las brigadas hetero-femeninas represoras, los maltratos a opositores y disidentes indefensos—, indican que estos reeducandos parecen gozar cuando son aplastados por el sistema.
En especial resaltan los creadores “itos“, los cuales durante decenios el régimen les ha condenado a pastar en el zoo cultural de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), cantando loas a esa especie de “La Katrina” revolucionaria.
“Échate ahí, Canelo, y confiesa tu crimen de pensamiento
En esa institución similicuprítica (algunos humorista la catalogan también de polimorfaláctica), yace la cripta de los secret0s donde operan la troqueladora y la despalilladora del INDEX oficial. Las funciones estas, no son secretas, pero si, muy trabajosas de explicar. Aparte del morbo. El sitio, es parada obligada de cuanto malandro o malandrina intelectual, artístico o político con trazas literarias o artísticas; repletos o no, de premios ominosos (como son los Nobel blanditos, o sea, de Literatura y de la Paz) que haga tours por La Habana, pagado por el cubano de a pié.
El lugar, es también después de la Revolución Cultural; la primera parada soft de la represión cotidiana y nido de los oficiosos policías culturales que reparten los tapabocas, tentetiesos y a veces “aceite de castor”, esta ultima, una forma delicada de los yonis para nombrar al palmacristi o ricino, del Duce Mussolini.
Claro que a los intelectuales dóciles ni los apalean, ni les hacen tragar nada. Basta que el “oficial-pastor (de la Contrainteligencia) que los atiende” les ordene el clásico “échate ahí, Canelo, y confiesa tu crimen de pensamiento” y que el reo, obedezca y confiese sus languideces. De lo contrario, pasa al corredor infamante de las no personas, en una ergástula. Ver las 75 víctimas de la Primavera Negra.
Cierto que coexisten los entes despreciables, en el decir martiano, cuyas plumas, voces y odas mercenarias, sirven a cualquier tiranía (sólo ir y revisar la pajarera indoamericana), envueltos en el mejor de sus éxtasis perfumados. Todos, por mimetismo concomitante con el miedo, pero que no obvian otear siempre sus temores hacia la Ceca del Punto Cero; nido del Comandante en Jefe; desde donde son colimados por las reflexiones acuciosas del Dr. Fidel Castro Rúz el cual, digan lo que digan, sigue al mando de la batería coheteril.
Así, de improviso y periódicamente, cada andanada de esos artefactos es impelida; sujeta a una cadencia cultural inodora (ellos, no se atreven con la política) contra el diapasón apasionado del exilio real, en medio de las abluciones matinales o vespertinas del Líder Máximo. Ahora, a éste se le ve ojeroso y desencajado; por el ejercicio de su estereotipo personal, que repite hasta el cansancio.
Para nutrir la recarga del envío próximo, todo dependerá de la jaula a la cual le corresponda el turno en el zoo; de acuerdo a la “libreta de abastecimientos (racionamiento)”; para que le abran la escotilla de la trampa a los inquilinos a fin de ventilarlos y asearlos, incluyendo su habitat, con miras a vivificarlos a costas del aire bendito miamense.
Y nada de sonrisas sardónicas, pensando que Cuba puede estar en Juegos de Guerras galácticas con alguna otra potencia estelar. Lo que sucede es que en el paraíso cubano, los líderes máximos no parecen haberse enterado que la II Guerra Mundial terminó hace 70 años, que las trompetas democráticas derrumbaron el Berliner Mauer (Muro de Berlín) como los de Jericó y tampoco que nadie, ni siquiera los golems mutantes asentados en los palos inferiores del gallinero (salvo en cuidarse de las heces divinas que echan los líderes posados arriba), se hayan molestado en informárselo a los atribulados ciudadanos, esa gentuza que siempre anda implorante con las manos extendidas.
El Muro de los Dulces Guerreros
De ahí, las causas probables del atrincheramiento cultural y político a cal y canto, sostenido por el régimen a lo largo de más de medio siglo, detrás del “Muro de los Dulces Guerreros”, tal apodó a éstos un escritor cubano, hoy exiliado. Porque y aun que los celadores arguyen que la muralla es de Saccharum officinarum (cañas de azúcar, entrelazadas) legítima, los seres inermes que vagan en intramuros de la ciudadela no se dejan engañar y saben que una muralla irrebasable e impenetrable, sin importar de lo que sea construida, es siempre una cárcel.
Y dije del exilio real y no virtual, porque los caracteres son entes físicos no leyendas armadas por la entelequia ideológica oficialista de la policía cultural (el INDEX del medioevo), tal nos muestra La Habana con estos botoncitos de la Nueva Trova, ya rancia.
Una troqueladora de cerebros que, con sus habituales lindezas les dicta a los candidatos; fusta en mano; desde los milímetros que pueden abrir la boca, hasta el nivel de las octavas que pueden raspar en sus guitarras, soplar en sus cornetas o batir con sus tambores. Son las perlas acuarinas del insilio ominoso, los atormentados isleños exiliados dentro de sí mismos.
Es que los comandantes orientales que nos encharcan la patria, siempre se muestran ansiosos de clavar sus “picas en Flandes”, o sea, la obsesión coital del punto G, que les compulsa de rasgar cualquier parte de la diáspora cubana, tal si fuera el hímen de sus células madres. En ellos, es simple deleite vampiresco el ver correr la sangre (true blood) temerosos del Doomsday en La Haya.
Y no lo aparentan ser sino que lo son, una especie muy peculiar de pterodáctilos emplumados; ya sin nidos que los alberguen; porque ahora se transmutaron en otras aves de confuso helenismo en la dicción, que nadie cree ni desea entender.
Harto menos, tenerlas cerca u olerles las miasmas entretelas, como pariahs verdaderos. Es el resultado triste de quienes practican la eternalidad, propia de Wells y Arrio en su tiempo, ante el Concilio de Nicea.
A ellos, el partido inmortal les obliga a cursos impartidos por lo más granado de la intelectualidad marxista criolla (unos hippies de cabellera y barba tipo Eloi, a veces Murlock) y que son lecciones muy rigurosas sobre “El arte de pasarle el sombrero a los idiotas nostálgicos” y/o “Cómo rascarle los ijares al exilio tolerante, para que los aplauda y derrame cada vez, 30 monedas de plata sobre Cuba“.
Tales visitantes, menos que luciérnagas nocturnas, son también iguales a esos pájaros simbólicos, recreados por un escritor estadounidense —según creo y de seguro que me equivoco— en una de sus novelas; los cuales estaban condenados a volar sus holgazanerías consuetudinarias por toda la eternidad, sin poder posarse a descansar, beber o comer. Aunque fuera sobre una simple ramita de olivo, como hacen sus congéneres mansos.
Por la razón primera, de que los ideológos de las bandadas ordenaron derribar y quemar todos los olivos que mostraran atisbos de pacifismo con la diáspora, y a los que no, también. Y por razón segunda, que esos pájaros opacos a causa del peso y gravedad de sus pecados contra natura, temen ser (como serán) condenados y estigmatizados por los dioses iracundos del Valhalla en La Haya.
Por el estigma, algo semejante a la pupa de las arañas, habrían de nacer sin patas y a los ya vivos, un día cualquiera despertarían sin estas, que también pudiera ser el Doomsday. Implicaría además, el silogismo de un no “exilio” sino de un “insilio protuberante”.
Algo similar, tratándose de castigos, seria digestivo para los meandros de estos mensajeros de turbideces musicales.
Recordarles el deshacerse de prendas íntimas como los “matailusiones”, porque pueden además ser prendados con el suplicio de Tántalo y castigados debajo la roca de la cual debía vivir el tunante, temeroso de por siempre. Primero, por divulgar entre los humanos los secretos de los dioses y por último, robarles la Ambrosía. La postal corresponde a la de un desvalijador comunista perfecto.
Porque estos pájaros marxistas sin patas, después de quitarles las libertades y los derechos a los ciudadanos decentes; además de estrujarlos hasta el paroxismo; aspiran ahora a revolvernos el panal, que de seguro se les convertiría en avispero cuando menos se lo piensen. Toda la juerga, guitarrera de “palos pa’ rumbas” es para implantarnos células ya reventadas por la mismísima Madre de los Tomates.
Arpegios zurdos y libadores de siropes de Artemisia Absintium (Ajenjo)
Tales parecen ser todos los casos de quienes como los “pablito y silvito” (mejor anotar los términos para referencias futuras), unos curiosos tarrajalludos a quienes ya en la vejez les sobran esos “itos” ridículos. Lo de los “itos“, y así han declarado solemnemente las vírgenes vestales de Calcuta, excepto la anciana locuaz; una devota que ni el Vaticano ha podido determinar si estaba posesa o espiritada de una extraña adoración mística  (¡que vergüenza!) de un asesino convicto y confeso, como el Dr. Ernesto “Che” Guevara de la Serna (¿o, Scheinermann?), es una cuestión propia de los deslices de sus autoestimas envilecidas en la celda 101 de la “Animal Farm“. En Cuba, se igualarían a los vertederos de las horribles y no menos comprometedoras, Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP).
Igual sucede con estos misiles de arpegios zurdos yolanderos y unicornios que aterrizan por aquí, en Miami, sin ton ni son, en búsqueda de admiradores y fanáticos arrepentidos. Al parecer, hoy nostálgicos de otras sesiones del tentetieso a manos de los represores castrista (puro masoquismo, propio de la zona de tolerancia de “El Pilar”) o sus agentes turísticos a través de la Lotería de Visas.
El “yolandar” y el “ojalar” son neologismos forzados para equipararlos con un lanzamiento clandestino desde el mundo irreal virtual (porque el marxismo, es ciencia-ficción pura) de la “Animal Farm” cubana, hacia el nuestro “real maravilloso”, en el decir de Carpentier.
Tal le sucedió a Neo cuando Morpheus lo despertó con el ordenador, para que continuara el flujo de las no-sorpresas de algunos de esos felinos que cuando cantan, dan la impresión de que maúllan a la luna llena. Es que estos juglares, como Sans Culottes perfectos, se pasan la vida persiguiendo a la conejita de Matrix. Cada uno, dicen los ancianos, son “partos de los montes”, únicos.
Estos misiles portan saltimbanquis, pintores, intelectuales, juglares, malabaristas, dramaturgos, cantautoresprotestas (sin vigor para protestar) y el resto de las tribus de tambores y maracas, de poetas y escritores amorosos enfundados en alpargatas socialistas (¡y a mucha honra!), se desgañitan gritando desesperados; siempre y cuando no pierdan el avión hacia la Yuma esplendorosa, donde son intercambiados por dólares, como en los mercados de esclavos, en el “Marché aux Puces” del “Pepe el Globero” de turno en la garita farandulera miamense, los mismos tipos que aquí nos crean los patiñeros.
En retaguardia, tales chacras rojas disponen de institutos dedicados a estudiar el “comportamiento aleatorio de las masas enemigas”, (nosotros), a los fines de ver por donde le entran al exilio. A los comunistas, en su ridiculez sempiterna, les ha dado por “hacerlo todo con amor”, empezando con el bife a la Milanés, pasando por las roscas estomacales de la Sosa, escanciado en las vides secas de la Parra y finalizando, clavados en el unicornio de Silvito.
En el medio, yacen los zánganos fracasados supervivientes de la “Nueva Trova”, que taconean encanecidos por aquí y por allá, a los sones de la que ni es nueva y ni es trova, sino “Oda Ptiálica” a los líderes inmortales.
Son ditirambos intravenosos que les plantan, para suplirles la incapacidad de auto mantenerse (nunca lo han hecho), sino es por los totalitarismos que les sufragaban veraneos, y que les hacen deambular como cucarachas de aguas negras, desde el Río Grande hasta la Patagonia. La ridiculez comunista es amplia, como la morosidad que hace croar a estos payasos de medio palo que, sin los sueros del Comandante en Jefe, no serian conocidos ni en su casa.
Es que casi todo en ellos depende de la bisagra herrumbrosa que les colocan en la espalda para genuflexarse délicieusement con chirridos perrunos, ante el dueño que les alimenta con su mano. Y lo mejor de la saga, es la altanería de los derechos que claman para que les permitan contorsionarse en el “baile del tubo” miamense. Ellos no interesan a los decentes, sino, a la claque de odaliscas del serrallo de focas amaestradas para el aplauso. Los zurdos “sin carnet a la vista” (en realidad los tienen escondidos, como les mandó el partido), que nos entran a diario por el “Bombo“.
¿Zurdos con derechos? ¿Cuales, salvo los palos gratis), porque acaso ellos les han devuelto sus derechos y libertades a los cubanos; desde que se los secuestraron en 1959; con alevosía, premeditación, ventaja, ensañamiento y nocturnidad? Sí, porque así de malvado fue el crimen que ellos hicieron y hacen contra el pueblo cubano, y que no es un “homicidio no culposo de segundo grado”, sino un asesinato en primer grado con todas sus agravantes.
Decir hoy a piernas sueltas, que en Cuba la cultura es apolítica, en el decir de los “itos“, es una falacia burlesca. Sólo repasar los lineamientos amenazadores y de advertencia que Fidel Castro dirigió a los intelectuales y artistas en la Biblioteca Nacional de Cuba, el 30 de Junio de 1961 en su discurso “Palabras a los intelectuales(3) . Ello como colofón a las reuniones que éstos cubanos inteligentes llevaron a cabo, aterrados, confundidos y desorientados entre los días 16 al 30 de junio en dicha entidad. Porque una buena parte de los aplausos “espontáneos” al Líder Máximo, como siempre, provenían de la claque coral de cantores siempre en guardia cosaca, imbricados (infiltrados) entre las filas de los legionarios de peor monta.
La certeza de que la censura en Cuba es absoluta desde ese día nefasto hasta la fecha, permanece inamovible. Nos lo reiteró, el comportamiento de un supuesto reportero joven de la delegación castrista que acompañó a Milanés, el cual en la realidad debe ser uno de los policías culturales que lo vigilan a él, quien se viró los bolsillos al revés frente al reportero de la MEGA. Y ante la pregunta sobre cómo pensaba él de la jira, respondió.

—”Yo soy el ideológico de la delegación” —confesó el entrevistado, desafiante, sin darse cuenta de que enterraba a su jefe.

¿Realidad o idiotez? El hecho, está registrado perfectamente con todos sus cuños, en el pietaje fílmico del reportaje de marras (4).
Un epílogo ingrato
Quizás, Pablo Milanés Arias, haya reflexionado sinceramente. No por que haya escuchado las opiniones de quienes le creen, ni de los que le dudan, sino, porque siempre hay un espacio disponible en la acera de los justos. La cuestión no consiste en quemar las naves como tantos cubanos dignos hicieron, pese a las consecuencias terribles que les acarreó el acto viril. Pero advertimos que tiene él, nada tiene que hacer ya junto al coro ptiálico de esos “dulces guerreros de molinos de viento” (como otro intelectual les sobrenombró) en batallas no libradas contra enemigos de la nación cubana, sino en lides solariegas odiosas contra el pueblo inerme.
Nada hay ni nunca hubo de glorioso en batallas pírricas masacrando a los infelices desarmados, en La Habana, Sudáfrica o en Angola; y saturarse el pecho con medallas y distinciones tan espurias como las miserias humanas que arrastran quienes las portan.
Quizás un día, ojalá temprano, cruce la senda hacia la acera democrática y le cante al pueblo cubano, y no a las calles envenenadas con consignas marxistas de pulguero, en  aquel miserable Santiago de entonces.

© Lionel Lejardi. Mayo, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(1)  En realidad, el aka de Ilich Ramírez  Sánchez era con el que se autotituló, “Carlos” (quizás por lo de Karl Marx). Con posterioridad, el alias de “El Chacal” se le atribuyó al periódico “The Guardian” el cual reportó que entre las pertenencias del fugitivo, apareció una copia de “The Day of the Jackal “, de  Frederick Forsyth. Ramírez es hijo de un rico abogado miembro del Partido Comunista Venezolano (PCV) y una respetada dama católica. El fanatismo del padre le condujo a nombrar a sus tres hijos varones, Ilich, Vladimir y Lenín, indistintamente. Carlos “el Chacal“, no tardó en someterse a los adoctrinamientos de La Habana, donde fue enrolado durante el Congreso de la Organización Tricontinental; por el Col. de la KGB Viktor Simenov; para ser entrenado como terrorista en la falsa  Universidad de la Amistad “Patricio Lumumba”, en Moscú (wik)  .
(2)  “Exilio, insilio y diáspora. La literatura cubana en la época de las literaturas sin residencia fija“, por Dieter Ingenschay, 2010, Universidad de Humbolt de Berlin.
(3)   “Palabras a los intelectuales” fueron los cimientos de la Revolución Cultural que acompaña a los gobiernos comunistas. Saber que Saloth Sar, aka Pol “el Suave” Pot (mejor, Pol-Pot) fue el principal líder de los Jemeres Rojos, después Khemer Rouge, una banda de comunistas asesinos de tendencia maoísta, que asolaron Cambodia durante su Revolución Cultural, donde entre 1975-1979, los comunistas asesinaron fríamente a la cuarta parte de la población camboyana.
En los tiempos de “Palabras a los intelectuales” proferidas amenazantes por el Dr. Fidel Castro Rúz, sugieren ciertas fuentes, que algunos líderes comunistas de su entorno, sin precisar si hablaban en su nombre, acariciaron las ideas maoístas propuestas inicialmente por Pol Pot, anterior a 1961. Proyectaban la “aceleración y sincronización” de la revolución (este último concepto, Das Gleichschaltung, alemana) una técnica impuesta por los nazis, desde 1933. Ello promovía sondear primero y proponer después, si encontraban algún consenso, la versión cubana de la Revolución Cultural maoísta, decir la de Pol-Pot. La misma, desplegada después (1975) por Pol Pot en Cambodia. Tales insinuaciones (a sotto voce)fueron rechazadas por los primeros intelectuales, aunque aterrados pero firmes, en sus aspiraciones. Además se adicionan (lo que nadie dudaría), indicios de que el Dr. Ernesto Guevara, como el promotor tras bambalinas, quien coincidió con este punto de vista malsano.
(4)   El programa diario “Sobre mis pasos“, dirigido por Tony Cortes, salió como regularmente al aire en sep. 5, 2011 en el horario de 20.00-21.00 h.

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