Libia: al-Alà los cría y ellos se acoyundan


                                       Se cumplen 52 años de dictadura comunista en Cuba
Libertad contra miedo
Todo comenzó a raíz del hervidero popular que estalló (arrancando en Túnez), en rebeliones ciudadanas socio-políticas que los pueblos árabes han puesto en marcha a lo largo de la faja norafricana, la media luna del Mar Mediterráneo y cono sur del Medio Oriente. Cada analista político o teológico ha corrido a ofrecer interpretaciones, en ocasiones las más –sin bordear lo filosófico y el temido concepto de libertad–, en lo que cada cual entiende como las raíces y orígenes de las rebeliones.
Todo enfoque, tiende a ser desarrollado a partir de las peculiaridades inherentes a cada sociedad musulmana, considerando la uniformidad lingüística, religiosa y ética. Valdría si en algunos casos, echamos a un lado las diferencias irreconciliables desde el punto de vista teológico, en ese mundo catalogado por los entendidos como “tenebroso”. A estas temperaturas, nadie se atreve a definir qué es una sociedad musulmana, porque el Internet y las redes sociales, les sofocan sus dogmas oscurantistas.
En estas rebeliones, el meollo del asunto trata de otra cosa sorprendente, hasta maravillosa: enarbolar la idea novedosa de la libertad democrática. Maravilla y deberíamos observar con sutileza y atenernos, a que las mismas no son producto de deslindamientos teológicos entre sus sectas, ni a luchas por el poder. Sino, a categorías filosóficas tan simples como permitir que nuestros vecinos empapados (y no es temprano decir) de una moral y ética de civismo ciudadano deliciosamente coincidentes con nuestros valores judeo-cristianos, han despertado a un mundo nuevo. Ello, quizás, sin que sus promotores y actores se hayan dado cuenta. Todo sorprende tanto, como que entre los musulmanes el hablar de libertad, derechos, libre albedrío o renunciar a la miserable ablación del clítoris de las mujeres indefensas, entre otras sinvergüencerías, es como mencionar la soga en casa del ahorcado. Chocando con estos especímenes irredentos de la vieja guardia musulmana, solamente prima una categoría ecléctica: destruirlos. Pero, ahora no es el caso.
Es que el tema y reclamo único hasta ahora visible es la libertad, la cual conlleva un cambio político anterior desechador del viejo dogma y no la elección plena. Luego resulta natural que los ayatollahs (generalizados) chiítas, sunitas o yariyistas; consideren que los hilos de conexión entre ellos distantes desde sus alminares celestes y sus adoradores terrestres, se les diluye de entre los dedos. Todo apunta a que la libertad se impondrá sobre el miedo.
Sin embargo, y a contrapelo de los sentimientos históricos de esa parte de la humanidad que siente o sigue las incidencias del mundo musulmán, vinculado territorialmente a la cuenca mediterránea; le es inquietante no sólo la rebelión popular de los árabes del Magreb contra sus opresores ancestrales; sino, los efectos colaterales en los suministros de petróleo a las economías de los tres mundos registrados.
Por otra parte, inquieta si una situación tan volátil como la libia, a causa de un golpe ciego, pueda afectar en alguna forma el equilibrio entre Israel y sus vecinos que les rodean. Unos conglomerados de gente confusa –en ocasiones condenada a la morosidad y el vagabundeo por el paternalismo irresponsable y cómplice de la ONU– con los cuales esta nación estabilizadora está obligado a lidiar por desgracia divina y en casos extremos, por ser sus antagonistas violentos generadores de un terrorismo antisemita y anti occidental, per se. Tal se manifiesta en las acciones violentas descabelladas y reiterantes de manera cotidiana, sin sentido alguno. Aunque parezca redundante, es vital para la región y la estabilidad mundial que aseguremos por todos los medios una paz absoluta al estado y pueblo de Israel junto con aquella parte sus vecinos pacíficos.
Procacidades y otras auto burlas
No obstante, a nadie extrañan las procacidades pueriles emitidas públicamente y sin el menor escrúpulo, relacionadas con la situación especifica de guerra civil en Libia. Una gresca entre la mayoría del pueblo enfurecido hora a hora, con el cacicazgo opresor del líder al-GaddÂfi y su dictadura ancestral, de un nepotismo mafioso y sanguinario. Un divertimento apoyado de manera abierta por los comunistas (Cuba, Venezuela. Perú, Argentina, Brasil, Ecuador y las otras etcéteras conocidas; por boca de líderes, tan serios y respetados, como el Dr. Fidel Castro, dictador vitalicio de Cuba y varios de sus epónimos de entre sus alumnos dilectos. Uno de los cuales es el acusado de violación e incesto por su víctima filial, Daniel Ortega, quien en unión de sus secuaces aplasta Nicaragua. Mientras que le convoya el no menos estimado por las delicadezas de su carácter, modales y expresiones finas; tan dignas de la corte del Rey Sol o los esplendores de su educación chola, al parecer, igualmente exquisita como la ofrecida por el rector de Oxford (Dominus Illuminatio Mea) a este benefactor absoluto de sí mismo y de su Superego, el impronunciable Hugo R. Chávez Frías.
Las expresiones de estos líderes sin fronteras, sí nos sorprenden en verdad por ser novedosas y repletas de una cordura desacontumbrada; en sus apoyos irestrictos a las acciones criminales de un carnicero, de la calaña del bienhechor providencial auto declarado Lord Protektor ad æternum de Libia, el ya mencionado líder tribal, Mu’ammar Abu Minyar al-GaddÂfi.
Curiosamente y nadie debe llamarse a engaños, es yerro denominar a este peje con el titulo de  “presidente”, porque el cargo lo ostenta su muñeco Mohamed Abu Al-Quasim al-Zwai; dado que este líder tripolitano de su inventada “jamahiriya” socialista –fracasada como el resto del “socialismo”  armado en el mundillo árabe–, no posee cargo oficial alguno al ser considerado junto con su familia prolifera, un señor de horca y cuchillo. Este coro angelical de voces primas, califica como el oro viejo maléfico y de deshonorables verdores, con los cuales valdría aquello de que “al-Alà los cría y ellos se acoyundan”.   
Saber que faltan en este coro zurdo disonante, otros residuos pegados a las paredes interiores del Eje Apocalypto como son: Evo, Correa, Lugo, Cristina y Rousseff y el resto en remojo. Las dos piezas últimas con sus pedegrús respectivos de tirapiedras sesentera la una y ex guerrillera convicta y encarcelada por terrorismo, la otra (wik). Es sabido que este enjambre Korb, como las abejas africanas; integran un retablo zoológico letal de primera línea; donde cada espécimen dispone de su team’s escort cubano. Estos cuadros políticos, son unos ejemplares gimnásticos rutilantes al estilo de los machos cabríos (tipo Alfa), de excitación sólo igualable a la del Hombre de Vitruvio.
Se trata de una especie sui generis de comandos vestidos de etiqueta o de camuflaje, según soplen los vientos desde La Habana. Ellos, están dispuestos por la Dirección de Inteligencia de Cuba (DI) para que no les pierdan ni pie ni pisada a sus pichones de querequetés, les orienten en las labores represivas cotidianas o actúen en vivo, como lo hacen hoy en Libia junto a otros mercenarios africanos. En modo alguno, la adjetivación propende al insulto de los líderes mencionados, por el contrario, disecciona a psicópatas natos perfectamente conocidos por nuestros servicios de seguridad interna.
Los escort destacados en Libia, indicaron fuentes periodísticas fiables; hicieron que el norafricano al-GaddÃfi, aterrado, alquilara mercenarios castristas los cuales son muy baratos en el mercado mundial. Cada soldado cubano del Servicio Militar Obligatorio (SMO), una leva amorosa por tres años, cuesta/le pagan $7.00 pesos cubanos mensuales, unos $0.12 USD al cambio actual, 4 cajetillas de cigarros y dos tabacos, o sea, más baratos que un tubo pequeño de pasta dentífrica de los regalados como muestra por la Colgate. Una movida, para que le ayudaran en la carnicería; tal (recordar las intervenciones castristas en los cinco continentes) es usual en los comunistas cubanos, siempre prestos en la primera fila de los desalmados Además, al-GaddÃfi adquirió una piara extensa de ex-oprichniks de las viejas “Animal Farms” europeas, entonces a cargo de la Asociación Benevolente de la Internacional Comunista del Terror (una filial, en realidad el brazo armado del Comintern). Porque las cajas de mimbre repletas de mercenarios africanos, ya les habían llegado con antelación, aunque (increíble) no son tan baratos por docenas como los cubanos
¿Un Consejo de Inseguridades y Crímenes Impunes (CICI)?
En los pasillos o de la ONU, funcionarios del “corre ve y dile pero no hagamos nada”, por supuesto, nunca dicen que “esta boca es mía”; comenzaron sus saltitos de rana de buró en buró y mostraron sorpresas por la danza del pájaro de fuego; montada alrededor del barril de pólvora destapado por los árabes demócratas, que los hay, indignados con sus opresores. La OTAN y el Consejo de Seguridad de ONU (CSNU), si a estos les restaran vestigios o pizcas de vergüenza; considerando que sin ambages adoptaron como miembro honorable del CSNU al terrorista al-GaddÃfi y al cual amamantaron con sus pechos ya resecos; deben intervenir en Libia por razones humanitarias y deshacer la mafia musulmana opresora de ese pueblo, encabezada por el misericordioso Coronel y su banda familiar. El tirano, junto con su sicario dilecto Abdelbaset Ali Mohmend al-Megrahi, después de ser apresados, deben ser aherrojados, enviados expeditos y entregados al gobierno de los EE.UU.
Ello es porque ambos pejes, en representación de los represores libios, deben cuentas que saldar entre otras muchas, con nuestro gobierno y el resto de la Humanidad. Esta deuda a nuestro país, se relaciona con la bomba plantada por al-Megrahi –un oficial de la Inteligencia libia–; siguiendo órdenes directas de al-GaddÃfi; la cual al ser activada derribó una aeronave norteamericana con 243 pasajeros y 16 tripulantes navegantes a bordo del vuelo PANAM 103, en Diciembre 21, 1988 sobre el pueblo de Lockerbie, Escocia. Con los 11 habitantes del pueblo muertos conjuntamente por la caída del avión siniestrado, los asesinados totalizaron 270 personas inocentes.
Un crimen que Castro, Chávez, Ortega, Correa, Evo, Lugo y otros conductores tercermundistas; incluyendo las dos enrojecidas damas sudamericanas en cuestión, aplauden; los unos por convicción equivocada y los otros, por omisión –una especie de sordera asexual endémica en los comunistas, claro, después de enriquecidos– siempre ávidos de protagonismos. Ver que para continuar el despelote, el libio recibe de las corporaciones internacionales, unos 200 millones de USD, diarios.
Aunque al-GaddÃfi pagó las demandas a los asesinados (unos $2,6 billones) le restan otros cargos por terrorismo, genocidio, destrucción de propiedades norteamericanas y otras acciones de lesa humanitas. Ambos ofensores, deben ser juzgados en EE.UU tipificados como genocidas consuetudinarios, en primer término. La pena máxima es indudable, atendiendo a los preceptos judiciales sobre la perpetración de asesinatos; donde concurren agravantes tales como alevosía, premeditación, ventaja, ensañamiento y nocturnidad; dado que se trata de crímenes masivos sobre personas indefensas, desprevenidas e inermes. Es de entender que en Inglaterra se juzgó a al-Megrahi, no a al-GaddÃfi.
Luego, no se trata de juzgar dos veces a reos confesos por lo mismo, sino juzgar a líder libio por su confesión posterior al crimen de Lockerbie e instalándole a ambos las agravantes y el resto de los delitos conocidos después. Ello, con plena independencia de la cobarde decisión del gobierno escocés, el cual ilegalmente liberó a al-Megrahi (agosto 20, 2009) mediante un engaño, siendo éste musulmán, el asesino directo y confeso del crimen. En esencia, ambos junto a otros criminales del clan tribal, son punibles de aplicarles 270 penas máximas consecutivas, sólo por este crimen. El evento, continua en evolución, actualmente.
© Lionel Lejardi. Febrero, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(Seras bienvenido a mis blogs alternos:
http://www.elasuntocubano.net/
http://lacomunidad.elpais.com/elasuntocubano/
http://www.facebook.com/lionel.lejardi/
http://www.twitter.com/bieladom/
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Libertad contra miedo
Todo comenzó a raíz del hervidero popular que estalló (arrancando en Túnez), en rebeliones ciudadanas socio-políticas que los pueblos árabes han puesto en marcha a lo largo de la faja nordafricana, la media luna del Mar Mediterráneo y cono sur del Medio Oriente. Cada analista político o teológico ha corrido a ofrecer interpretaciones, en ocasiones las más –sin bordear lo filosófico y el temido concepto de libertad–, en lo que cada cual entiende como las raíces y orígenes de las rebeliones.
Todo enfoque, tiende a ser desarrollado a partir de las peculiaridades inherentes a cada sociedad musulmana, considerando la uniformidad lingüística, religiosa y ética. Valdría si en algunos casos, echamos a un lado las diferencias irreconciliables desde el punto de vista teológico, en ese mundo catalogado por los entendidos como “tenebroso”. A estas temperaturas, nadie se atreve a definir qué es una sociedad musulmana, porque el Internet y las redes sociales, las sofocan.
En estas rebeliones, el meollo del asunto trata de otra cosa sorprendente, hasta maravillosa: la libertad democrática. Maravilla y deberíamos observar con sutileza y atenernos, a que las mismas no son producto de deslindamientos teológicos entre sus sectas, ni a luchas por el poder. Sino, a categorías filosóficas tan simples como permitir que nuestros vecino empapados (y no es temprano decir) de una moral y ética de civismo ciudadano deliciosamente coincidentes con nuestros valores judeo-cristianos. Ello, sin que sus promotores y actores ni se hayan dado cuenta. Todo sorprende tanto, que entre los musulmanes el hablar de libertad o renunciar a la miserable ablación del clítoris de las mujeres indefensas, entre otras sinvergüencerias, es como mencionar la soga en casa del ahorcado. Chocando con estos animales irredentos, solamente prima una categoría ecléctica: destruirlos.
Es que el tema y reclamo único hasta ahora visible es la libertad, la cual conlleva un cambio político anterior desechador del viejo dogma y no la elección plena. Luego resulta natural que los ayatollahs (generalizados) chiítas, sunitas o yariyistas; consideren que los hilos de conexión entre ellos distantes desde sus alminares y sus adoradores terrestres, se les diluye de entre los dedos. Todo apunta a que la libertad se impondrá sobre el miedo.
Sin embargo, y a contrapelo de los sentimientos históricos de esa parte de la humanidad que siente o sigue las incidencias del mundo musulmán, vinculado territorialmente a la cuenca mediterránea; le es inquietante no sólo la rebelión popular de los árabes del Magreb contra sus opresores ancestrales; sino, los efectos colaterales en los suministros de petroleo a las economías de los tres mundos registrados.
Por otra parte, inquieta si una situación tan volátil como la libiana, a causa de un golpe ciego, pueda afectar en alguna forma el equilibrio entre Israel y sus vecinos. Unos conglomerados de gente confusa –en ocasiones condenada a la morosidad y el vagabundeo por el padrinazgo irresponsable de la ONU– con los cuales esta nación estabilizadora está obligado a lidiar por desgracia divina y en casos extremos, por ser sus antagonistas violentos generadores de un terrorismo antisemita y anti occidental, per se. Tal se manifiesta en las acciones violentas descabelladas y reiterantes de manera cotidiana, sin sentido alguno. Aunque parezca redundante, es vital para la región y la estabilidad mundial que aseguremos por todos los medios una paz absoluta al estado y pueblo de Israel junto con aquella parte sus vecinos pacíficos.
Procacidades y otras auto burlas
No obstante, a nadie extrañan las procacidades pueriles emitidas públicamente y sin el menor escrúpulo, relacionadas con la situación especifica de guerra civil en Libia. Una gresca entre la mayoría del pueblo enfurecido hora a hora, con el cacicazgo opresor del líder al-GaddÂfi y su dictadura de un nepotismo mafioso y sanguinario apoyado de manera abierta por los por los comunistas (Cuba, Venezuela. Perú, Argentina, Brasil, Ecuador y las etcéteras conocidas; por boca de sus líderes, tan serios y respetados, como el Dr. Fidel Castro, dictador vitalicio de Cuba y varios de sus epónimos de entre sus alumnos dilectos. Uno de los cuales es el acusado de violación e incesto, Daniel Ortega, quien en unión de sus secuaces aplasta Nicaragua. Mientras que le convoya el no menos estimado por las delicadezas de su carácter, modales y expresiones finas; tan dignas de la corte del Rey Sol o los esplendores de su educación chola, al parecer, igualmente exquisita como la ofrecida por el rector de Oxford (Dominus Illuminatio Mea) a este benefactor absoluto de sí mismo y de su Superego, el impronunciable Hugo R. Chávez Frías.
Las expresiones de estos líderes sin fronteras, sí nos sorprenden en verdad por ser novedosas y repletas de una cordura desacontumbrada; en sus apoyos irestrictos a las acciones criminales de un carnicero, de la calaña del bienhechor providencial auto declarado Lord Protektor ad æternum de Libia, el ya mencionado líder tribal, Mu’ammar Abu Minyar al-GaddÂfi.
Curiosamente y nadie debe llamarse a engaños, es yerro denominar a este peje con el titulo de  “presidente”, porque el cargo lo ostenta Mohamed Abu Al-Quasim al-Zwai; dado que este líder tripolitano de su inventada “jamahiriya” socialista –fracasada como el resto del “socialismo”  armado en el mundillo árabe–, no posee cargo oficial alguno al ser considerado junto con su familia prolifera, un señor de horca y cuchillo. Este cuarteto de voces primas ya mencionado, califica como el oro viejo maléfico y de deshonorables verdores, con los cuales valdría aquello de que “al-Alà los cría y ellos se acoyundan”.   
Saber que faltan en este coro zurdo disonante, otros residuos pegados a las paredes interiores del Eje Apocalypto como son: Evo, Correa, Lugo, Cristina y Rousseff y otros en remojo. Las dos piezas últimas con sus pedegrús respectivos de tirapiedras sesentera la una y ex guerrillera convicta y encarcelada por terrorismo, la otra (wik). Es sabido que este enjambre Korb, como las abejas africanas; integran un retablo zoológico letal de primera línea; donde cada espécimen dispone de su team’s escort cubano. Se trata de unos ejemplares gimnásticos rutilantes al estilo de los machos cabríos (tipo Alfa), de excitación sólo igualable a la del Hombre de Vitruvio.
Esta especie de comandos andan vestidos de etiqueta o de camuflaje, según soplen los vientos desde La Habana. Ellos, están dispuestos por la Dirección de Inteligencia de Cuba (DI) para que no les pierdan ni pie ni pisada a estos pichones de querequetés, les orienten en las labores represivas cotidianas o actúen en vivo, como lo hacen hoy en Libia junto a otros mercenarios africanos. En modo alguno, la adjetivación propende al insulto de los líderes mencionados, por el contrario, disecciona a psicópatas natos perfectamente conocidos por nuestros servicios de seguridad interna.
Los escort destacados en Libia, indicaron fuentes periodísticas fiables; hicieron que el nordafricano Gaddfi, aterrado, alquilara mercenarios castristas de los que son muy baratos en el mercado mundial. Cada soldado cubano del Servicio Militar Obligatorio (SMO), una leva por tres años, cuesta/le pagan $7.00 pesos mensuales, unos $0.12 USD al cambio actual, 4 cajetillas de cigarros y dos tabacos mensuales, o sea, más baratos que un tubo pequeño de pasta dentrífica de los regalados como muestra por la Colgate. Todo, para que le ayudaran en la carnicería tal es usual en los comunistas cubanos, siempre prestos en la primera fila de los desalmados y además, al-GaddÃfi adquirió una piara extensa de ex-oprichniks de las viejas “Animal Farms” europeas, entonces a cargo de la Asociación Benevolente de la Internacional Comunista del Terror (una filial, en realidad el brazo armado del Comintern). Porque las cajas de mimbre repletas de mercenarios africanos, ya le habían llegado con antelación, aunque (increíble) no tan baratos por docenas.
¿Un Consejo de Inseguridades y Crímenes Impunes (CICI)?
En los pasillos o de la ONU, funcionarios del “corre ve y dile pero no hagamos nada”, por supuesto, nunca dicen que “esta boca es mía”; comenzaron sus saltitos de rana de buró en buró y mostraron sorpresas por la danza del pájaro de fuego; montada alrededor del barril de pólvora destapado por los árabes demócratas, que los hay, indignados con sus opresores. La OTAN y el Consejo de Seguridad de ONU (CSNU), si a estos les restaran vestigios o pizcas de vergüenza; considerando que sin ambages adoptaron como miembro honorable del CSNU al terrorista al-GaddÃfi y al cual amamantaron con sus pechos ya resecos; deben intervenir en Libia por razones humanitarias y deshacer la mafia musulmana opresora de ese pueblo, encabezada por el misericordioso Coronel y su banda familiar. El tirano, junto con su sicario dilecto Abdelbaset Ali Mohmend al-Megrahi, después de ser apresados, deben ser aherrojados, enviados expeditos y entregados al gobierno de los EE.UU.
Ello es porque ambos pejes, en representación de los represores libios, deben cuentas que saldar entre otras muchas, con nuestro gobierno y el resto de la Humanidad. Esta deuda a nuestro país, se relaciona con la bomba plantada por al-Megrahi –un oficial de la Inteligencia libia–; siguiendo órdenes directas de al-GaddÃfi; la cual al ser activada derribó una aeronave norteamericana con 243 pasajeros y 16 tripulantes navegantes a bordo del vuelo PANAM 103, en Diciembre 21, 1988 sobre el pueblo de Lockerbie, Escocia. Con los 11 habitantes del pueblo muertos conjuntamente por la caída del avión siniestrado, los asesinados totalizaron 270 personas inocentes.
Un crimen que Castro, Chávez, Ortega, Correa, Evo, Lugo y otros conductores tercermundistas; incluyendo las dos enrojecidas sudamericanas en cuestión, aplauden; los unos por convicción equivocada y los otros, por omisión –una especie de sordera asexual endémica en los comunistas, claro, después de enriquecidos– siempre ávidos de protagonismos. Ver que para continuar el despelote, el libio recibe de las corporaciones internacionales, unos 200 millones de USD, diarios.
Aunque al-GaddÃfi pagó las demandas a los asesinados (unos $2,6 billones) le restan otros cargos por terrorismo, genocidio, destrucción de propiedades norteamericanas y otras acciones de lesa humanitas. Ambos ofensores, deben ser juzgados en EE.UU tipificados como genocidas consuetudinarios, en primer término. La pena máxima es indudable, atendiendo a los preceptos judiciales sobre la perpetración de asesinatos; donde concurren agravantes tales como alevosía, premeditación, ventaja, ensañamiento y nocturnidad; dado que se trata de crímenes masivos sobre personas indefensas, desprevenidas e inermes. Es de entender que en Inglaterra se juzgó a al-Megrahi, no a al-GaddÃfi.
Luego, no se trata de juzgar dos veces a reos confesos por lo mismo, sino juzgar a líder libio por su confesión posterior al crimen de Lockerbie e instalándole a ambos las agravantes y el resto de los delitos conocidos después, incluyendo los perpetrados ahora. Ello, con plena independencia de la cobarde decisión del gobierno escocés, el cual ilegalmente liberó a al-Megrahi (agosto 20, 2009) mediante un engaño, siendo éste musulmán, el asesino directo y confeso del crimen. En esencia, ambos junto a otros criminales del clan tribal, son punibles de aplicarles 270 penas máximas consecutivas, sólo por este crimen. El evento, continua en evolución, actualmente.
© Lionel Lejardi. Febrero, 2011
lejardil@bellsouth.net
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