Aquellos que sólo oran por la tragedia de Arizona, yerran.


                    Se cumplen 52 años de tiranía comunista en Cuba
La ética del discurso
La ética del discurso, a veces llamada ética de la argumentación (mesurada y complaciente con el “otro“) , se refiere a un tipo de argumento que intenta establecer verdades éticas o normativas a través del examen de los presupuestos del discurso (con la lesión menor para el contrincante).
(Es saber que a este modo de comportarse limpio a todo lo largo del discurso-riposta como en una justa medieval y en la cual la acción ética va destinada a destrozar y hacer polvo, de manera elegante, la argumentación del adversario, se le presume llamarlo en lenguaje plano y sin ditirambos, “intercambio civilizado“).
(Es que,) “los filósofos alemanes Jürgen Habermas y Karl-Otto Apel son considerados adecuadamente como los autores probables (y generadores) de la ética del discurso moderno (en el buen decir de los debates civilizados). La ética del discurso de Habermas (no) es su intento (único) de explicar las implicaciones de la racionalidad comunicativa en el ámbito de la intuición moral, (ética y espiritual) de la validez normativa. Se trata de un esfuerzo (teórico) complejo (destinado) para la reformulación de las ideas fundamentales de la ética deontológica kantiana; en términos del análisis de las estructuras comunicativas.
Esto significa que es un intento de explicar el carácter universal y obligatorio de la moral, al evocar las obligaciones de servicio universal de la racionalidad comunicativa. Es también una teoría cognitivista moral, lo que significa que afirma (y) justificar la validez de las normas morales se puede hacer de una manera análoga a la justificación de los hechos. Sin embargo, todo el proyecto se realiza como una reconstrucción racional de la intuición moral. (Se) alega que sólo reconstruir las orientaciones normativas implícitas que orientan a las personas y afirmar (el) acceder a esto (sólo es viable) a través de un análisis de la comunicación.”(wik).
(Por otra parte), la ética de la argumentación de Hans-Hermann Hoppe es una defensa de los derechos “libertarios1. Basándose en el trabajo de Habermas y Apel, Hoppe; un antiguo alumno de Habermas; afirma que la argumentación o discurso, es por su naturaleza una manera de interactuar libre de conflictos y que requiere un control individual de los recursos; por lo que, según él, algunas normas se presuponen como verdaderas en cualquier persona que ejerza el discurso real. Estas normas incluyen el principio libertario de “no-agresión(concepto de importancia capital, para la tesis crucial de la agresión a mansalva en Arizona), (el) que a su vez implica los derechos libertarios. Por lo tanto, nadie puede negar argumentativamente los derechos libertarios sin (caer en la)auto-contradicción (wik).
Luego, si en nuestro discurso afirmamos que “aquellos que sólo oran por la tragedia de Arizona, yerran“, no es porque en estas personas misericordiosas de cualidades de alta sensibilidad como “El alma buena de Sezuan” (Der gute Mensch von Sezuan); en el decir suave de Berthold Brech; y que hacen esfuerzos de fe sincera irradiada, exista nada reprochable o que las plegarias sean inútiles (las cuales reafirmamos como útiles); ni que nos basamos en los enunciados filosóficos de Habermas y Apel por simple referencia a la dialéctica intuitiva, ni tan siquiera por distorsionar de manera inadvertida la scjentologia (cienciología) de L. Ron Hubbard o que en un final de albedríos equívocos, aseveremos así por caprichos o disgregaciones eclécticas; sino; por lógicas irrefutables simples de los que definimos en calidad de “complementos terrenales verdaderos” de suma efectividad coercitiva, todos en nuestras manos absolutas, tal como profesamos en tantos estados de la Unión. Nos referimos al derecho de poseer armas para la defensa personal.
Ni el estado ni los ciudadanos de Arizona, sus oficiales electos como la Gobernadora Jean Brewer, el condado de Marycopa ni tan siquiera el mismísimo sheriff Joseph M. Arpaio, tienen un ápice de responsabilidad en la hecatombe de sacrificios perpetrados por el asesino. ¡Y que ahora, no vayan a tildarlo de loco! Porque lo primero que hizo este endiablado fue aprenderse de memoria “El Manual del Perfecto Sinvergüenza“, de entre sus otros libelos.
El punto de vista planteado por H-H. Hoppe, sí puede ser traído por los pelos y plantarlo en medio de la tragedia inmensa de las víctimas de la masacre de Arizona. Sólo que ese animal perverso no entiende de filosofías, como cualquier otro depredador carnicero deambulante por los bosques. En esencia, es un licántropo depredador por descendencia y autodidacta de envidias por no ser aceptado por sus iguales, que de hecho lo convierten en un paria social asociado a una reluctancia repugnante con su “yo” propio. Ahí, es que comienza su punto de inflexión odiosa hacia el gen que rehúsa, siquiera a verlo u olerlo.
La tragedia emanada de la masacre de Arizona, ejecutada fríamente por un respondente al nombre de Jared Lee Loughner; quien no deja de ser un malvado de marca mayor; le ha sido servida en bandeja de plata a quienes asocian indebidamente el modo de actuar de este felón; al consumar el hecho repelente y aparentemente aislado; puesto que hasta ahora no ha aparecido su antípoda complementaria; con un hipotético clima de odio temperamental enraizado en la sociedad norteamericana, decir en su conjunto, el derecho a comprar y portar armas y sus municiones.
Claro es que este privilegio es la pesadilla de nuestros enemigos que sueñan con vernos inermes. Saber además que esta es la primera disposición tomada por los totalitarismos comunistas y proto fascistas, en cuanto se encaraman en el poder. El objetivo, aupado por fuerzas extrañas (tal sucedió en Cuba), es cortar de raíz estos derechos ciudadanos, como anhelan los liberales izquierdistas de nuestro patio.
Otras opiniones se basan en supuestas políticas o sentimientos anti inmigrantes, expresamos, por decir algo conocido del muestrario insurgente. Porque esta última presunción es exactamente la esgrimida por los mareros (pandilleros hispanos delincuentes de la peor calaña, dispersos en los estados del oeste y suroeste), como motivo justificativo de su prisión o deportación. Luego es abordable que todas estas elucubraciones de los sociópatas rebeldes pululantes en nuestros medios, tribunas políticas, de algunas organizaciones comunitarias de activistas pro-emigrantes, VOLAGs y otras agrupaciones, que por lo general, son aupados por la ingenuidad de nuestro gobierno federal, la maldad de la filial del Cominter que actúa desde La Habana, gobiernos bananeros de Centro, Sudamérica y de la cayería antillana del Caribe, que han tomado a los EE.UU como vertederos de sus delincuentes y morones.
En esencia, se trata de unos cócteles lúbrico asequibles a estos antisociales, lúmpenes espirituales y religiosos, políticos e intelectuales, en los bares de idearios clandestinos en cualesquier esquina de nuestros barrios. Si los puntos de vista de cada estrato social son tildados de vectores hegemónicos y beligerantes activos contra el resto de los que atesoran opiniones divergentes, estaríamos como sociedad libre y democrática, bien arreglados. Los hay malagradecidos que se derriten por convertir toda disparidad política, social, económica o étnica; en elementos sabrosos de confrontación viva para cebar y amancebar sus miserables agendas anti norteamericanas.
Una recapitulación de las causales inductoras del crimen, incluyen una amalgama de situaciones, sentimientos encontrados y complejos subyacente en las tinieblas del Superego del asesino, ninguna justificativa:

  1. Disociaciones basadas en envidias denteras propias de sus vectores de complejos raciales y étnicos portadores de fisionomías de fealdad estrambótica –ver al propio asesino– ajenas al modelo caucasiano, al que casi todo el resto de las minorías suspiran en asemejárseles auxiliados por la cosmetología
  2. Vectores políticos por ser portadores de estándares tercermundistas de retraso  social, económico y religioso, achacables injustamente a las sociedades superiores social y económicamente exitosas
  3.  Vectores culturales por ser sustentadores de líneas de euritmias artística, literarias, musicales e indumentarias chabacanas y de calidad baja o pésima, al ser comparadas con las vigentes en sociedades punteras.
  4. Por decir o si tomamos cualquiera de las otras irrealidades o desvaríos atávicos seleccionados al azar, que nos agotarían si las desguazamos analíticamente, una por una.

Estas realidades que nos asaltan en callejones ininteligibles entre los meandros de la psíquis, han conducido a la Humanidad inviviente a una encrucijada;  porque le ha sido de mayor comodidad no esforzarse y sí mantenerse en un status quo de placideces, fumaderas y libaciones roñeras bajo las palmas; hasta alcanzar puntos de diametralidad opuesta que; con mucho, son los factores que guían los designios de un asesino en serie como resultó el tipejo de Arizona.
Esta es una violencia localizada en un ser extrapolado de su Id y Superego ansioso de hacer daño por el placer de dañar, exacerbado ideológica e intuitivamente por sus vinculaciones edulcorada con una mezcla de comunismo-fascismo-drogadicción y el inevitable complejo sexual insatisfecho.
Exactamente similar a un paroxismo alucinante de su alter ego; como polo diametral opuesto; a lo que Habermas, uno de los mas respetados, definió al sentenciar sabio lo que es evidente: “…que el comunismo es simple fascismo de izquierda“; del barato (añadimos); no en balde los vademécum ideológicos marxistas, fascistas, supremacistas, esotéricos, astrales, anarquistas, de perversión sexual y otros de iguales lascas; fueron los encontrados entre sus lecturas habituales como libros de cabecera.
Todos ellos son pruebas evidentes de las fuentes nutricionales ideológicas de tales monstruos, no en los breviarios bíblicos de la iglesia cristiana situada al doblar de la esquina, como pueden ser los vectores (veremos después) causantes de su criminalidad innata o inducida por la eca familiar o la de sus amicis habituales.
Por lo tanto, es innecesario rebuscar “los motivos del lobo” en los alrededores de parques infantiles otra cosa intrínseca a nuestra sociedad, tan hermosa como paradigmática a seguir, sino, hurgar en las emanaciones provenientes de nuestros enemigos políticos y sociales externos e internos (comunistas, mareros, islamitas, delincuentes allendes, infiltrados, izquierdistas liberaloides del patio, etc.), no afines a nuestro limpio modo de vida, fe cristiana o requiebros éticos, espirituales y morales.
El estado de Arizona se gobierna por leyes estatales y federales acordes con la necesidad y el sentir de sus ciudadanos decentes, no el de la chusma populachera. Animalejos como este asesino se les infiltran diariamente por sus límites estatales, fronteras extranjeras o se generan en los gettos donde anidan aves extrañas que nos odian per se. Del mismo modo sucede en el resto de los estados que componen la nación norteamericana.
Aquí en Florida, de donde el decir de “aquellos que sólo oran, yerran” van siendo superados; sucede igual con las amenazas foráneas incesantes que nos llegan desde Europa, Ásia, África y América Latina y del Caribe (incluyendo el bestiario local); por decir de las fuentes exógenas de las desgracias que afligen al norteamericano decente de todas las razas y denominaciones; porque las estamos “amarrando a lo cortico” sin dejar de quitar la mano sobre la culata del “cachimbo” y con el percutor presto; por aquello del refranero religioso popular que apunta con solidez: “A Dios rogando y con el mazo dando” es como reiterarle a toda esa gente de alma buena que, “quien sólo ora, yerra“. América, de seguro, contraatacará.
© Lionel Lejardi. Enero, 2011
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(1) En el sentido expuesto en EE.UU desde 1950 del individualismo capitalista partiendo del individualismo filosófico, desenvuelto en 1940 en el uso moderno del término “individualista pro-propiedad” de Leonard Read y luego en 1955 Dean Russell promueve el uso durante la década de 1970 identificando la filosofía que apoya la “libertad individual” en lo social y la “propiedad privada” en lo económico (wik) .
() Lo encerrado en los paréntesis del texto del bloque inicial, no pertenece a la cita original. Son addendum del autor.

Seras bienvenido a mis blogs alternos:
http://www.elasuntocubano.net/
http://lacomunidad.elpais.com/elasuntocubano.posts/
http://www.facebook.com/lionel.lejardi
http://www.twitter.com/bieladom
1908

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: