Dicotomía entre un Antanas contra Mockus


           Se cumplen 51 años de dictadura comunista en Cuba
El Dr. Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Šivickas (aka, “Antanas Mockus”), es un curioso fenómeno lituano brotado en el generoso suelo de Colombia. El ejercicio de la alcaldía bogotana no le sirvió para despertarlo de sus inquietudes pueriles, permaneciendo quedo en calidad de chico lumbrera, imaginando nuevas travesuras para llamar la atención. La personalidad del candidato, repleta de luminosidades intelectuales y docentes; ya de adulto; descolló por lo controvertido y disruptivo de su quehacer, mostrado en cada faceta de su curioso alter ego hacia lo social.
Nos da la impresión de un carácter conformado por la madre amante, Nijole Šivickas, frente a un padre anodino a horizontes vistas. Esta artista, Nijole, una destacada escultora y ceramista (también pintora y gráfica); inició su carrera en la Staatliche Akademie der Bildenden Künste, en Stuttgart (Alemania); donde abrazó el expresionismo alemán debutado en tiempos de la pre Primera Guerra Mundial y desde entonces exploro vertientes varias de las bellas artes. 
No sorprende que en las peculiaridades del carácter de Antanas, prevalezcan influencias del ego materno de Nijole, cuya inclinación biunívoca fue advertida por los críticos como “adornada de una gran cantidad de desorden frente a la lógica del mundo clásico, porque ese es su mundo“. Todo pareció diseñado, quizás de manera premonitoria, como el molde ideal donde se fraguaría Antanas. El chico, apuntan las evidencias, habría deseado llamarse Antanas Šivickas en lugar de Mockus.
No extrañaría el destaque de algunos vértices en el comportamiento de Antanas, donde la confusión, inestabilidad emocional y cierta propensión al exhibicionismo fetichista, han dominado sus manifestaciones públicas con las cuales no deja de sorprender a sus espectadores, ya agotados de estas sinrazones. Un líder con tales espejismos e inadecuado talante, nunca podría tomar las riendas de la Colombia actual, ni tampoco de la futura.
Uno de los aspectos que despiertan atención es que su audiencia de simpatizantes políticos, se transformó en la de simples espectadores que observan el espectáculo de su líder; como escuchas de sus ideas escenográficas, diseñando una Colombia verde à la dernière que el país no lo necesita. Pero también hueca, surrealista al estilo de dos pejes violentos; Trotsky y Rivera; agujereada y haciendo aguas bajo ráfagas de AKA 47 de los terroristas, promovidos por Chávez y los otros Castro del Eje Apocalypto.
La vaguedad de su antiplan social, más propio de una obra de Ionescu que de un proyecto político serio, no sorprendió al electorado colombiano. En la justa electoral del domingo 30 de mayo, 2010 el pueblo no despertó de un sopor rambulero. Sencillamente continuó la línea sabia que adoptó con la elección del Presidente Álvaro Uribe Vélez y que ahora llevó al triunfo al Dr. Juan Manuel Santos Calderón, un líder forjado en la batalla exitosa contra el terrorismo, por la seguridad y el engrandecimiento de Colombia.
Su desatino en admirar a Hugo Chávez –al cual tiene todo derecho– implica en opinión mayoritaria del pueblo, la intención velada de claudicar ante el venezolano e integrar el Eje Apocalypto, lo cual es una burla a los electores. Manifestar que extraditaría al actual presidente Álvaro Uribe, al parecer sin que nada le importen los enemigos de Colombia; con el mismo estilo de los presidentes anteriores (unos perfectos munichistas de 1938), es una afrenta intolerable a la nación colombiana. Por ello, la lección recibida en las primarias, será reiterada por el pueblo en la segunda vuelta de Junio 20, 2010. Fue entonces cuando Antanas, perdió su gran oportunidad de reiterar sus andanzas: enseñarle el trasero a las FRAC y tomarse los genitales frente a Chávez. Tal ajusta a su modo de ser.
Una imagen manifiesta de la confusión de este líder, fue evidenciada tan temprano cuando en 1988 aspiró al título de Maestría en Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia, y presentó su tesis: ««Representar y disponer: un estudio de la noción de representación orientado hacia el examen de su papel en la comprensión previa del ser como disponibilidad»» ¿Alguien por ahí entendió de qué trata el intríngulis? Así, con trabalenguas y lemas estereotipados, parece que el Dr. Antanas Mockus pretendía gobernar Colombia.
© Lionel Lejardi. Junio, 2010
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press
(Serás bienvenido a mis blogs alternos:
http://www.elasuntocubano.net/
https://liolejardi.wordpress.com/
http://lacomunidad.elpais.com/elasuntocubano/posts/
)
Nro. de palabras: 704

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: